/ miércoles 18 de agosto de 2021

Los Medios Alternos de Solución de Conflictos (MASC)

Estoy feliz de regresar a la máxima casa de estudios del país, a la mejor Universidad de Iberoamérica y a la Facultad de Derecho número treinta y cuatro del mundo; sin duda es un honor impartir cátedra en la UNAM, una vez más en este semestre impartiré tres clases: Sistemas Jurídicos Contemporáneos, Metodología Jurídica y Filosofía del Derecho.

\u0009Pero fue a instancias de mi hija mayor la hermosa y dulce Camila Martínez Álvarez que volví a leer la magistral autobiografía de Mahatma Gandhi sin duda uno de los hombres más racionales de la historia del universo. Fue abogado, pacifista, líder social, espiritual y litigante por alrededor de veinte años y se hizo jurista en Inglaterra; estuvo en el foro jurídico ejerciendo la noble profesión lo mismo en India que en el segregacional “apartheid” sudafricano y fue en una de sus tres capitales en Pretoria donde defendió a uno los comerciantes más prósperos su paisano de origen musulmán Dada Abdulla; y en su primer caso utilizó el arbitraje para conciliar la prestación mercantilmente demandada.

Hace unos días litigando en materia penal y en audiencia de formulación de imputación en un litigio de carácter familiar que obvio como es por secreto profesional debo de guardar secrecía pedí en favor de mis representados ante el Juez de Control y con fundamento en los artículos: 1, 17 y 133 de la Carta Magna y la Ley de Mecanismos Alternos de Solución de Controversias en Materia Penal, “mediación y conciliación”, es decir, Medios Alternos de Solución de Conflictos (MASC), pero al intentarse negar una de las partes el mensaje que pronunció su Señoría fue proverbial.

\u0009Lo que inmediatamente me remontó a los elocuentes y articulados discursos de nuestro gran Director de la Facultad de Derecho, el Doctor Raúl Contreras Bustamante, que a menudo suele repetir algo más o menos así: “en esta Facultad, de la UNAM, no formamos abogados pleitistas” con eso me he quedado siempre y a propósito de regresar a la aula un semestre más; digo yo, lo teórico llevémoslo siempre a la práctica tal y como lo hizo el gran jurista de origen hindú el magnánimo Mahatma Gandhi, desde hace varios lustros.


Estoy feliz de regresar a la máxima casa de estudios del país, a la mejor Universidad de Iberoamérica y a la Facultad de Derecho número treinta y cuatro del mundo; sin duda es un honor impartir cátedra en la UNAM, una vez más en este semestre impartiré tres clases: Sistemas Jurídicos Contemporáneos, Metodología Jurídica y Filosofía del Derecho.

\u0009Pero fue a instancias de mi hija mayor la hermosa y dulce Camila Martínez Álvarez que volví a leer la magistral autobiografía de Mahatma Gandhi sin duda uno de los hombres más racionales de la historia del universo. Fue abogado, pacifista, líder social, espiritual y litigante por alrededor de veinte años y se hizo jurista en Inglaterra; estuvo en el foro jurídico ejerciendo la noble profesión lo mismo en India que en el segregacional “apartheid” sudafricano y fue en una de sus tres capitales en Pretoria donde defendió a uno los comerciantes más prósperos su paisano de origen musulmán Dada Abdulla; y en su primer caso utilizó el arbitraje para conciliar la prestación mercantilmente demandada.

Hace unos días litigando en materia penal y en audiencia de formulación de imputación en un litigio de carácter familiar que obvio como es por secreto profesional debo de guardar secrecía pedí en favor de mis representados ante el Juez de Control y con fundamento en los artículos: 1, 17 y 133 de la Carta Magna y la Ley de Mecanismos Alternos de Solución de Controversias en Materia Penal, “mediación y conciliación”, es decir, Medios Alternos de Solución de Conflictos (MASC), pero al intentarse negar una de las partes el mensaje que pronunció su Señoría fue proverbial.

\u0009Lo que inmediatamente me remontó a los elocuentes y articulados discursos de nuestro gran Director de la Facultad de Derecho, el Doctor Raúl Contreras Bustamante, que a menudo suele repetir algo más o menos así: “en esta Facultad, de la UNAM, no formamos abogados pleitistas” con eso me he quedado siempre y a propósito de regresar a la aula un semestre más; digo yo, lo teórico llevémoslo siempre a la práctica tal y como lo hizo el gran jurista de origen hindú el magnánimo Mahatma Gandhi, desde hace varios lustros.