/ lunes 20 de enero de 2020

Por una sociedad mejor

La tragedia ocurrida en Torreón, Coahuila en la que un niño de 11 años asesinó a su maestra para luego suicidarse, generó un sinnúmero de probabilidades por las que el menor tomó tal decisión. El gobernador de la entidad, Miguel Ángel Riquelme consideró que alumno, presunto autor de la desdicha, fue influenciado por el videojuego “Natural Selection”.

En estos días hemos escuchado diversas versiones que pudieron haber influenciado al menor. Sin lugar a duda esto pudo haber ocurrido derivado de los cambios sociales sucedidos, al menos en los últimos 30 años, producto de “una metamorfosis social y cultural; reflejo de la pérdida de un sistema de valores que tiene que ver con la insensibilidad, falta de respeto, deshonestidad, y falta de justicia”.

Lamentablemente han señalado sociólogos y sicólogos: “nuestra sociedad se determina por una ausencia de valores como la mentira, el miedo, la corrupción, la violencia, el robo, invadida por los antivalores en todos sus sectores: familiar, social, político, económico, cultural, religioso”, lo que ha provocado “conductas nocivas e incluso patológicas”.

Esto, de la misma manera, “ha desaparecido el sentimiento de vergüenza, honor, culpa” y, peor aún, el amor al prójimo. Los valores son convicciones profundas que tenemos los seres humanos, que desde luego, determinan la manera de ser y orientan nuestra conducta a partir de un conjunto de principios, normas éticas y morales que establecen nuestro comportamiento.

Pero, ¿por qué hemos ido perdiendo los valores? Se afirma: “porque no todos contamos con una buena educación que nos oriente, que nos inculquen valores, y porque nuestros padres no han sabido cómo inculcar el respeto en nuestros hijos, además de ideales, modelos a seguir, falta interés en los problemas del país, sus soluciones y su historia, además de persuadir ser una persona culta y educada.

En la familia se ha conjugado, en algunos casos, el maltrato y la ausencia de normas de urbanidad y respeto hacia la pareja, los hijos, padres y abuelos, mientras que en la escuela los principios cívicos se han perdido, lo mismo que la falta de respeto a las y los profesores, como a los propios compañeros.

Un aspecto que desde mi punto de vista ha influenciado en buena medida en la sociedad, particularmente en niños y jóvenes, es la programación de los medios de comunicación, donde se les invita a practicar conductas violentas y falta de valores, causándole daños irreparables a la sociedad, además la misma información que se difunde, está cargada de antivalores, a partir de estereotipos basados en una sociedad mercantilista y de consumo.

El gobernador Riquelme, sin mayor información dio como un hecho que alumno actuó influenciado por un videojuego. Es probable, pero no seguro.

Lo que los estudiosos han señalado es que “en las últimas tres décadas se observó en México un alarmante incremento en los índices de violencia delictiva, principalmente la relacionada con el crimen organizado y el narcotráfico”, pero también a partir de la “formación de una sub cultura denominada narcocultura y su influencia a partir de la música, series de televisión, lenguaje, vestuario llamativo y ostentoso, y todo un modus vivendi de personas que integran estos grupos delictivos y que sirven como ejemplo a seguir para una gran cantidad de niños y jóvenes que buscan obtener reconocimiento, dinero y una vida rodeada de lujos sin un mayor esfuerzo”.

Esto, hoy en día, sucede en todos los estratos sociales, no es privativa de un grupo social, por lo que es necesario que fortalezcamos los valores morales, cívicos, culturales, de respeto a los demás, y evitar en la medida de lo posible que no se desintegren las familias para poder ir por una sociedad mejor.


Senadora de Morelos por Morena

La tragedia ocurrida en Torreón, Coahuila en la que un niño de 11 años asesinó a su maestra para luego suicidarse, generó un sinnúmero de probabilidades por las que el menor tomó tal decisión. El gobernador de la entidad, Miguel Ángel Riquelme consideró que alumno, presunto autor de la desdicha, fue influenciado por el videojuego “Natural Selection”.

En estos días hemos escuchado diversas versiones que pudieron haber influenciado al menor. Sin lugar a duda esto pudo haber ocurrido derivado de los cambios sociales sucedidos, al menos en los últimos 30 años, producto de “una metamorfosis social y cultural; reflejo de la pérdida de un sistema de valores que tiene que ver con la insensibilidad, falta de respeto, deshonestidad, y falta de justicia”.

Lamentablemente han señalado sociólogos y sicólogos: “nuestra sociedad se determina por una ausencia de valores como la mentira, el miedo, la corrupción, la violencia, el robo, invadida por los antivalores en todos sus sectores: familiar, social, político, económico, cultural, religioso”, lo que ha provocado “conductas nocivas e incluso patológicas”.

Esto, de la misma manera, “ha desaparecido el sentimiento de vergüenza, honor, culpa” y, peor aún, el amor al prójimo. Los valores son convicciones profundas que tenemos los seres humanos, que desde luego, determinan la manera de ser y orientan nuestra conducta a partir de un conjunto de principios, normas éticas y morales que establecen nuestro comportamiento.

Pero, ¿por qué hemos ido perdiendo los valores? Se afirma: “porque no todos contamos con una buena educación que nos oriente, que nos inculquen valores, y porque nuestros padres no han sabido cómo inculcar el respeto en nuestros hijos, además de ideales, modelos a seguir, falta interés en los problemas del país, sus soluciones y su historia, además de persuadir ser una persona culta y educada.

En la familia se ha conjugado, en algunos casos, el maltrato y la ausencia de normas de urbanidad y respeto hacia la pareja, los hijos, padres y abuelos, mientras que en la escuela los principios cívicos se han perdido, lo mismo que la falta de respeto a las y los profesores, como a los propios compañeros.

Un aspecto que desde mi punto de vista ha influenciado en buena medida en la sociedad, particularmente en niños y jóvenes, es la programación de los medios de comunicación, donde se les invita a practicar conductas violentas y falta de valores, causándole daños irreparables a la sociedad, además la misma información que se difunde, está cargada de antivalores, a partir de estereotipos basados en una sociedad mercantilista y de consumo.

El gobernador Riquelme, sin mayor información dio como un hecho que alumno actuó influenciado por un videojuego. Es probable, pero no seguro.

Lo que los estudiosos han señalado es que “en las últimas tres décadas se observó en México un alarmante incremento en los índices de violencia delictiva, principalmente la relacionada con el crimen organizado y el narcotráfico”, pero también a partir de la “formación de una sub cultura denominada narcocultura y su influencia a partir de la música, series de televisión, lenguaje, vestuario llamativo y ostentoso, y todo un modus vivendi de personas que integran estos grupos delictivos y que sirven como ejemplo a seguir para una gran cantidad de niños y jóvenes que buscan obtener reconocimiento, dinero y una vida rodeada de lujos sin un mayor esfuerzo”.

Esto, hoy en día, sucede en todos los estratos sociales, no es privativa de un grupo social, por lo que es necesario que fortalezcamos los valores morales, cívicos, culturales, de respeto a los demás, y evitar en la medida de lo posible que no se desintegren las familias para poder ir por una sociedad mejor.


Senadora de Morelos por Morena

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