Daniel Martínez

  / jueves 12 de diciembre de 2019

Cuauh y Lobito, el diálogo…

Cuesta mucho a los habitantes de Cuernavaca el enfrentamiento entre el gobierno estatal y el ayuntamiento. Falta obra pública concertada, estrategias de desarrollo económico coordinadas, y especialmente, fallas terribles en diseño y aplicación de políticas pacificadoras urgentes que incluyen la prevención del delito, la persecución de los criminales, la construcción de un desarrollo social equilibrado, entre muchas otras carencias que hacen de Cuernavaca una ciudad con múltiples intervenciones (el gobierno estatal y el ayuntamiento hacen esfuerzos con lo que tienen) absolutamente insuficientes para lograr la recuperación económica y social de la entidad.

El pleito empezó desde antes de la elección, Cuauhtémoc Blanco, candidato del PES y su coalición, quería a Gilberto Alcalá como candidato a alcalde de Cuernavaca y la dirigencia de su partido buscó imponerlo para lo que retiraron al candidato titular, José Gómez Borbolla y en la combinación de resultados la elección fue ganada por la planilla de la coalición con su candidato suplente, Antonio Villalobos Adán. Cuauhtémoc Blanco advertía que Lobito, como dicen quienes lo conocen al hoy alcalde, no era “del equipo”, y que combatirían su candidatura y la posterior elección buscando que el mando del municipio quedara en la síndica municipal, Marisol Becerra. Sin prosperar los intentos del PES, Villalobos Adán asumió el municipio literalmente en la calle; no le fue concedido el recinto oficial para rendir protesta y lo hizo en Avenida Morelos, frente a Catedral y el Museo de la Ciudad, sin la presencia de autoridades del gobierno estatal. Llegó a apoyarlo, eso sí, Yeidckol Polevnsky, dirigente de Morena quien desde días antes había roto lazos con Blanco y con el PES que entonces aún encabezaba Hugo Eric Flores esperando una resolución de la autoridad electoral que le permitiera mantener el registro nacional.

El distanciamiento continuó y los equipos hicieron los honores al pleito durante muchas semanas de boxeo de sombra en redes sociales, entrevistas y discursos. El secretario de Obras Públicas del estado fue uno de los más enconados y mantuvo una constante de acusaciones y reclamos al alcalde, programó obras de pavimentación para Cuernavaca y acusó al alcalde de incapaz casi a diario por varias semanas. Villalobos a veces le contestaba y otras no, pero al final acabó entrando también a la ronda de epítetos poco sustanciales.

La situación en Cuernavaca seguía en franco deterioro. El homicidio del responsable de seguridad pública en Cuernavaca, David Juárez, fue el punto público de culminación del pleito, pero detrás hubo llamados múltiples de actores políticos y sociales para que el gobierno y el municipio limaran asperezas y comenzaran el trabajo conjunto. También hubo trabajo político para consolidar el diálogo que ha iniciado con todas las reservas posibles. El primer acuerdo, por cierto, será incluir a Cuernavaca en el Mando Coordinado como estrategia policial inmediata, con algunas modificaciones respecto a los convenios signados con otros municipios, que podría firmarse en los próximos diez días.


Twitter: @martinellito

Correo: dmartinez@elsoldecuernavaca.com.mx

Cuesta mucho a los habitantes de Cuernavaca el enfrentamiento entre el gobierno estatal y el ayuntamiento. Falta obra pública concertada, estrategias de desarrollo económico coordinadas, y especialmente, fallas terribles en diseño y aplicación de políticas pacificadoras urgentes que incluyen la prevención del delito, la persecución de los criminales, la construcción de un desarrollo social equilibrado, entre muchas otras carencias que hacen de Cuernavaca una ciudad con múltiples intervenciones (el gobierno estatal y el ayuntamiento hacen esfuerzos con lo que tienen) absolutamente insuficientes para lograr la recuperación económica y social de la entidad.

El pleito empezó desde antes de la elección, Cuauhtémoc Blanco, candidato del PES y su coalición, quería a Gilberto Alcalá como candidato a alcalde de Cuernavaca y la dirigencia de su partido buscó imponerlo para lo que retiraron al candidato titular, José Gómez Borbolla y en la combinación de resultados la elección fue ganada por la planilla de la coalición con su candidato suplente, Antonio Villalobos Adán. Cuauhtémoc Blanco advertía que Lobito, como dicen quienes lo conocen al hoy alcalde, no era “del equipo”, y que combatirían su candidatura y la posterior elección buscando que el mando del municipio quedara en la síndica municipal, Marisol Becerra. Sin prosperar los intentos del PES, Villalobos Adán asumió el municipio literalmente en la calle; no le fue concedido el recinto oficial para rendir protesta y lo hizo en Avenida Morelos, frente a Catedral y el Museo de la Ciudad, sin la presencia de autoridades del gobierno estatal. Llegó a apoyarlo, eso sí, Yeidckol Polevnsky, dirigente de Morena quien desde días antes había roto lazos con Blanco y con el PES que entonces aún encabezaba Hugo Eric Flores esperando una resolución de la autoridad electoral que le permitiera mantener el registro nacional.

El distanciamiento continuó y los equipos hicieron los honores al pleito durante muchas semanas de boxeo de sombra en redes sociales, entrevistas y discursos. El secretario de Obras Públicas del estado fue uno de los más enconados y mantuvo una constante de acusaciones y reclamos al alcalde, programó obras de pavimentación para Cuernavaca y acusó al alcalde de incapaz casi a diario por varias semanas. Villalobos a veces le contestaba y otras no, pero al final acabó entrando también a la ronda de epítetos poco sustanciales.

La situación en Cuernavaca seguía en franco deterioro. El homicidio del responsable de seguridad pública en Cuernavaca, David Juárez, fue el punto público de culminación del pleito, pero detrás hubo llamados múltiples de actores políticos y sociales para que el gobierno y el municipio limaran asperezas y comenzaran el trabajo conjunto. También hubo trabajo político para consolidar el diálogo que ha iniciado con todas las reservas posibles. El primer acuerdo, por cierto, será incluir a Cuernavaca en el Mando Coordinado como estrategia policial inmediata, con algunas modificaciones respecto a los convenios signados con otros municipios, que podría firmarse en los próximos diez días.


Twitter: @martinellito

Correo: dmartinez@elsoldecuernavaca.com.mx

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