Periodista Babchenko "resucita" en Ucrania tras anunciarse su asesinato; denuncia que Rusia intentó matarle

En un episodio digno de una novela de espionaje, el periodista opositor a Vladimir Putin expresó: “Aún sigo vivo, se han quedado con las ganas”

Carlos Siula, Corresponsal

  · miércoles 30 de mayo de 2018

FOTO: REUTERS

París, Francia.- En un episodio digno de una novela de espionaje, el periodista opositor ruso Arkadi Babchenko reapareció este miércoles en Ucrania, apenas 24 horas después de haberse anunciado su asesinato.

El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU, en sus siglas en ucraniano) informó que el periodista, de cuyo asesinato se informó, está vivo.

“Aún sigo vivo, se han quedado con las ganas”, dijo Babchenko durante una conferencia de prensa en Kiev, en la cual admitió que en los últimos dos meses había cooperado con el Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) para evitar un atentado de los servicios secretos rusos contra su vida.

"El asesinato de Babchenko fue encargado por los servicios secretos rusos. Entramos en contacto con la gente que tenía esa información y nos ayudaron a evitar el atentado ", explicó Vasili Gritsak, director del SBU.

El “asesinato” fue una puesta en escena organizada por el SBU para protegerlo. El propio Babchenko se ofreció para actuar como señuelo a fin de atraer al asesino que fue finalmente detenido, agregó Gritsak.

Para darle credibilidad al relato, las autoridades ucraniana anunciaron el martes que el periodista ruso había sido abatido por un asesino que le disparó tres veces por la espalda cuando regresaba a su domicilio.

Según ese relato apócrifo, su esposa lo halló herido, pero falleció en la ambulancia que lo trasladaba al hospital.

Las autoridades incluso habían distribuido un retrato robot del presunto homicida, un hombre de unos 40-45 años con barba canosa y un gorra de visera. La familia estaba al corriente del ardid.

El detenido al parecer ofreció 30 mil dólares a un conocido para perpetrar el crimen y le prometió mucho más dinero por la ejecución de otros 30 asesinatos. La policía conoce las identidades de las presuntas víctimas, pero no las revelará y buscará protegerlos.

El presidente ucraniano Petro Poroshenko felicitó al SBU por "la brillante operación para proteger la vida de Babchenko" y prometió asegurarle una custodia durante las 24 horas del día para evitar un atentado contra su vida.

Al organizar la puesta en escena del falso “asesinato”, el primer ministro de Ucrania, Vladimir Groisman, acusó a Moscú de estar detrás del crimen. “La máquina del totalitarismo ruso no le perdonó su honestidad y principios", comentó en ese momento.

El periodista, de 41 años —padre de una familia numerosa de niñas y niños adoptados—, es uno de los principales opositores del presidente Vladimir Putin.

Durante su carrera como militar profesional combatió en las dos campañas de Chechenia y luego se reconvirtió en corresponsal de guerra. Primero trabajó para el diario Moskovski Komsomolets y para varias televisiones rusas.

Luego comenzó a escribir para el periódico opositor Novaya Gazeta, en el cual había trabajado Anna Politkovskaya, también asesinada en 2006. Desde las columnas de Novaya Gazeta criticó abiertamente al régimen de Putin.

Cuando estalló el conflicto de Ucrania, tomó partido por las tropas de Kiev. El régimen tampoco le perdonó los comentarios que formuló el 25 de diciembre de 2016 tras la catástrofe del Tupolev-154 militar en el Mar Negro, en el que fallecieron todos los miembros del Conjunto de Coros y Danzas del Ejército Rojo. En esa ocasión Babchenko comentó que la tragedia lo dejaba indiferente porque el avión volaba con destino a Siria a una guerra a la que nadie les había llamado.

Ante las amenazas recibidas en ese momento, Babchenko tuvo que abandonar Rusia a principios de 2017, y después de vivir varios meses en la República Checa e Israel, se instaló en Kiev.

El temor de ser asesinado por sicarios del Kremlin puede ser justificado, teniendo en cuenta algunos antecedentes. Además de la muerte de Anna Politkovskaya —atribuida al régimen de Putin— en julio de 2016 fue asesinado en Kiev el periodista bielorruso Pavel Sheremet.

El mes pasado en Ekaterimburgo murió el periodista Maxim Borodin que estaba investigando la presencia de unidades de mercenarios rusos en Siria. Borodin cayó desde el balcón de su vivienda en un extraño episodio que no parece ser un suicidio.