Mujeres y trabajo: Las estéticas

Las estéticas son una importante fuente de empleo para las mujeres

Tania Alejandra Ramírez Rocha y Patricia Ramírez Ramírez

  · viernes 2 de agosto de 2019

Mujeres cortan el cabello a niños. Año: ca. 1940. Ciudad de México. No. Inventario 462577 / Fototeca Nacional del INAH

Suelen ser escasas las ocupaciones laborales en las que se pueden insertar mujeres sin requerir un proceso de profesionalización reconocido por instituciones educativas que exigen al menos 4 años para salir con algún documento que apruebe el conocimiento. Es decir, nos referimos a aquellas labores o trabajo remunerado que se puede ejercer sin pasar por al menos 4 años en una institución educativa (posterior a la preparatoria) que apruebe un determinado conocimiento.

A veces a este tipo de trabajos se les conoce generalmente como “oficios”. En el caso de las mujeres, como vemos, las opciones se reducen; usualmente se pueden colocar en labores de preparación de alimentos, limpieza, ventas en mostrador, labores vinculadas a la estética y “el cuidado” (de niños; de personas enfermas o mayores). Estas actividades no sólo se relacionan con “lo femenino” a nivel nacional sino a nivel global (Femenías, 2007) y que tienden a estar devaluadas económicamente frente a oficios relacionados al mundo masculino como la construcción y las actividades que conlleva (plomería, electricidad, etc.)

Las estéticas como un concepto de negocio relacionado con el cuerpo, se han sumado a un oficio-profesión que pueden ejercer las mujeres y ha implicado un importante espacio laboral, ya que pueden mantener a su familia; ser las propias dueñas de su negocio y tiempo. Los horarios nos son los mismos que cuando “se van de empleadas” (de mostrados, limpieza o comida). Pueden acomodar relativamente los horarios y muchas veces les permite cocinar en sus casas, dar de comer s sus hijos o no gastar en comprar comida. Se puede también combinar con otras actividades económicas como es la venta por catálogo de diversos productos. Otra ventaja es que, si tienen la posibilidad, abren sus negocios en el mismo terreno o espacio donde viven. Ya sea que cuenten con un local o acondicionen un espacio en sus casas, por lo que se tiene un ahorro de pasajes y de comida.

Se puede vincular como un oficio, en tanto que las mujeres pueden ejercerlo por cuenta propia; pueden “abrir un negocio” de este tipo y no forzosamente se puede pasar por un proceso de escolarización largo. Se vincula también como profesión ya que actualmente las exigencias sobre cortes, peinados y maquillaje, así como la competencia entre varios de estos establecimientos, hacen que muchas mujeres y hombres que realizan esta labor, asistan a carreras cortas, cursos y diplomados de especialización.

Las estéticas son importantes ya que han permitido tener una fuente más de ingresos, especialmente para las mujeres, en diversos espacios, ya sean urbanos, semiurbanos, periurbanos o rurales. En el caso de Morelos, podemos ver estéticas en Cuernavaca, Cuautla o Jojutla, así como en colonias de municipios circunvecinos a estas ciudades. Las ofertas en precios pueden ser muy variadas, dependiendo en las zonas donde éstas se ubican. Tal vez no sea el mismo costo de un corte de cabello en un establecimiento sobre la avenida San Diego de Cuernavaca, a uno como veremos en las colonias de Oaxtepec. Inclusive en la misma localidad de Oaxtepec, tenemos precios muy diferenciados, según la zona, el tipo de local y dependiendo de quién corte el cabello. Existen precios de corte de cabello de 200 pesos o bien de 30 pesos.

Como en muchos trabajos, oficios o profesiones que están marcados por el género, es decir que se asocian con “lo femenino” o “masculino”, observamos que hay una relación de desigualdad no sólo por los pagos de un servicio sino porque digamos que es más fácil que un hombre pueda realizar una labor “femenina”, que una mujer pueda ingresar al mundo laboral que se considera “masculino”. Por ejemplo, podemos ver hombres que tienen puestos de comida o que cortan el cabello, especialmente en las llamadas “barberías”, o bien que sean profesores en las primarias. Pero es poco probable que veamos una mujer taxista, jardinera o plomera (hablando tan sólo de oficios que se considera que “no requieren fuerza”).

Las estéticas han implicado un importante espacio laboral para las mujeres / FOTOGRAFÍAS: PATRICIA RAMÍREZ. SANTA ROSA OAXTEPEC 2019

La emergencia de las estéticas va también relacionada con el surgimiento de actividades relacionadas a la construcción de “los cuerpos” (Muñiz, 2002). No en todo tiempo y lugar el cuerpo se ha visto de la misma forma. Hay culturas mesoamericanas, como la nahua, donde es más importante la idea de “persona”, es decir que socialmente es más importante o tiene más valor, tener una red grande de amistades, familiares o compadres (por decirlo de manera un poco escueta) y no tanto centrarse si se tiene un cuerpo “musculoso” o “tonificado”. Para la visión judío cristiana se habla de la idea de “cuerpo y alma”. Sin embargo, el cabello y la idea de tener determinada forma de “cuerpo”, se ha ido filtrando en diversos espacios de nuestra sociedad, como un importante marcador de prestigio o “valor” social. Aunque la importancia que tiene el cabello siempre ha estado presente, tanto en zonas rurales o urbanas y vinculadas o no a la cultura nahua. Por ejemplo, Johanson (2012) señala la importancia del cabello largo para las mujeres nahuas, ya que cuando morían se les enterraba con su peine. Ahora bien, todas estas ideas de cuerpo pueden convivir en una misma sociedad.

Vemos que, desde inicios del siglo XXI a la fecha, han aparecido en varios municipios de Morelos los gimnasios y a la par las estéticas. Nos comentaba una mamá en Totolapan, que ella recuerda que su mamá le cortaba el cabello a ella a sus hermanos y hermanas, ahora dice que sus hijos quieren ir a fuerza a la estética porque quieren cortes de los futbolistas. Ella les cortó una vez el cabello, pero dice que los niños le piden que no lo haga porque se burlaron de ellos en la escuela. Otro factor que vemos con la aparición de las estéticas es que anteriormente en varias zonas semiurbanas o rurales de Morelos, las madres, tías, hermanas mayores o abuelas cortaban el cabello o bien las mujeres se lo cortaban ellas mismas, pero ahora se debe pagar por esta actividad.

A continuación, les presentamos dos historias de mujeres jóvenes, Cecilia y Mayra, que tienen sus negocios de estética y ejercen esta profesión en las colonias de Oaxtepec (municipio de Yautepec). Nos comparten sus historias; de cómo decidieron estudiar la carrera; abrir sus negocios y las ventajas que encuentran en este trabajo y qué labores se tienen en una estética.

Cecilia Campos Ramírez de 24 años, decidió estudiar la carrera de belleza en el 2014 al 2016 en Cuautla. Desde “chiquita” dice que le gustó mucho todo lo que tiene que ver con la estética. “Tenía ya la edad de mi Ari (su hija), 4 añitos, y ya me gustaba peinar”.

- ¿Cómo fue que te animaste a poner tu negocio? -Terminando la carrera de belleza, pues me apoyó mi papá y fue que yo tuve la oportunidad de tener un negocio. Fue hace 4 años.

- ¿Qué otras labores tienes aparte de tu estética? -De ama de casa; pasa a hacer mi quehacer, paso a atender a mi Ari, hago mi comida, levanto y ya me vengo a atender acá. Aquí abro como de 1pm a 8pm, de lunes a sábado.

- ¿Qué servicios ofreces en tu estética y qué costos tiene más o menos? -Aquí hago principalmente cortes, que es lo que más piden; hago manicure, pedicura, peinados, maquillaje, uñas acrílicas, acripie (uñas de acrílico decoradas, pero en los pies), hago diseños de ceja, de uñas; hago bases, tintes. Todo lo de colorimetría que son rayitos y mechas. Un corte lo doy en 50, todo tipo, ya si me piden que sea lavado, cobro 30 peso más. Las uñas sencillas en 200 pesos, ya dependiendo el diseño va de 250 pesos en adelante; si es con pedrería, si son dibujadas. Los tintes si yo pongo el material son 130, si lo traen el tinte para aplicación, cobro 50. La manicure en 130, pedicure en 200. Las bases pues depende el largo del cabello.

- ¿Qué es lo más laborioso o qué te cansa más? -Lo de colorimetría, los rayitos porque estoy mucho tiempo parada. La base, porque estoy checando que no se troce el cabello, y es muy tardado.

- ¿si no hubieras sido estilista qué otro trabajo hubieras hecho? -Pues estudié también la carrera técnica de puericultura, pero esa no me gustó; ese si no me gustó mucho lo de belleza, más bien si tuviera la oportunidad de terminar de estudiar, terminaría lo de cosmetología: es una cerrera más amplia de belleza que implica masajes, lo del pie, faciales, te enseñan un poco de maquillaje y un poco de uñas. Porque tengo hasta la prepa y dos carreras técnicas de dos años cada una, la de belleza que es estilista profesional, y la de puericultura. De estilista profesional me costó como 650 al mes. Al principio nos prestaban el material, ya después teníamos que invertir en él. Y la que quiero de cosmetología ya hay aquí porque antes sólo hasta Cuernavaca había que ir. Ya en esa ha de estar más caro, como en unos 3 mil la mensualidad, yo creo, pero ya es la licenciatura. Antes era el diplomado, pero ya hay carrerea también.

- ¿Qué opinas de las barberías? -Pues yo opino que está bien porque es más como que para hombres. Es corte para puro hombres, se especializan más en el corte más moderno de hombre y también te hacen tu diseño de barba.

- ¿Y no te lo enseñaron donde tu estudiaste? -No, pero yo lo aprendí aparte. También hago el diseño de barba. Lo he ido aprendiendo en internet. Y es que tengo un cliente que siempre me pedías lo de la barba: darle forma, quitarle, desvanecerle y quietarle el peso del cabello porque luego se ve muy brumosa. Hacerlo todo con navaja. Ya también aplico un líquido que es una loción, como en las barberías. Y aplico también una crema especial para después de rasurar, porque en las barberías te ponen alcohol.

- ¿Y viene muchos hombres con barba? - No, casi no. Y como te digo, en una barbería se especializan en hombres, pero la estética es unisex, hombre y mujer. En un salón pues te hacen un poquito más de cosas, que manicure, y así.

- ¿Y los hombres se hacen manicure o pedicure? -Sí, tengo varios clientes que sí, sobre todo los pies son lo que se cuidan más; son sobre todo ingenieros.

- ¿Y qué otras cosas piden los hombres aparte del corte? -Depilación de ceja o corte de bigote con cera; y a veces también de la cara, axilas y bikini.

- ¿Sientes que es diferente el trato con tus clientes mujeres y con los hombres o cómo es? -No, a mi experiencia, antes se me dificultaba mucho el corte de hombre que el de mujer, pero ahorita ya no, se me hace parejo. Más que nada pues yo siempre práctico antes los cortes con Marco (su esposo), con mi mamá o mi hermano y ya cuando me los piden pues ya los practiqué.

- ¿Qué se debe tener para realizar esta profesión porque pues no a todos se les da? -Pues más que nada, que te apasione; que te guste; que te nazca, porque, por ejemplo, tenía compañeras que las mandaban sus mamás, y ellas decían, es que yo no tuve la oportunidad de estudiar y quiero que mi hija lo haga porque yo no pude. Y el director de la escuela me acuerdo que en una junta les dijo: “no señora, si ahora tiene la oportunidad usted, yo la invito, véngase, porque a su hija de plano no le gusta”. Y si a la muchacha no le gustaba hacía su trabajo malhecho y no tenía calma.

A veces es el miedo que te da siempre al principio. Yo recuerdo que cuando llegué, me dice la directora: “No, Ceci, este corte lo vas a hacer tú”. Era un corte en capas, recuerdo muy bien. Y yo le dije como tres veces, ¿yo, seguro que yo? Y me dijo, te voy a poner tu guía y ya te vas a seguir con tu guía. Pero si me puse nerviosa; ese fue mi primer corte, bien que me acuerdo. Y ese fue el corte de mujer y me quedó bien, pero en el de hombre…(risas) tusé a Marco (su esposo) todo por ahórrame tiempo. No, por eso ahora hago mi trabajo como tiene que ser, ósea agarro guía y divido por secciones.

Las estéticas son importantes ya que han permitido tener una fuente más de ingresos, especialmente para las mujeres.

Luego tengo clientes que me dicen: “no, tú tienes mano, porque me crece bien rápido. Otros me dicen que la tengo muy pesada porque les da sueño”. Luego los duermo con el pedicure. Tengo una clienta como de 85 años que me pedía el corte de Lolita Ayala, la que salía las noticias, y viene de Lomas de Cocoyoc, del fraccionamiento, y me trae su tinte, pero este se queda dormida y me dice: “¡ay hija, tienes una mano!”. Me han dicho que cuando tienes la mano cliente, el cabello te crece muy rápido y cuando tienes la mano fría, te crece poco a poquito. Pero yo la verdad no creo mucho en eso. Yo creo que es más que nada la alimentación que uno lleve.

-Cuándo es la mejor temporada? -Pues como que cada 15 días, que hay una fiesta y se viene a hacer peinados y a maquillar. Los sábados que es cuando hay un poquito más de gente. Entre semana lo más poquito que he tenido son dos cortes. Y ya la temporada de cuando si hay, son las clausuras, que es junio-julio y en diciembre por la navidad y el año nuevo. Cuando llueve baja mucho.

- ¿Qué oficios consideras que pueden trabajar las mujeres y los mejores pagados? Pues no es tanto de qué oficios sino el machismo de que te dicen: no hagas esto. Yo creo que en todo trabajo se gana bien mientras sepas hacerlo con dedicación.

- ¿Y tienen como reuniones o algo para regular los precios? No, nada. Por ejemplo, unas dan el corte a 120, otras a 70, otras a 60, otras a 50. Depende el lugar más que nada. Si eres muy reconocida, estás en lugar céntrico y bien arreglado, aquí por ejemplo te cobran 150 o 200 el corte, ahí en el centro de Oaxte.

- ¿Sientes que ya hay muchas estéticas? Pues sí, antes me cuenta mi papá, hace como 30 años que sólo estaba Eva, y me dice mi papá que tenía mucha gente, la seguían mucho los de Lomas. Pero cuando yo empecé pues ya había muchas. Y como todo negocio es con clama para aclientarte, yo como un año y cachito tarde. Y bueno me ahorro la renta porque estoy aquí (un local donde vive). Bueno pues yo cuando estaba chiquita y aquí rentaba doña Eva, me venía con ella. Me prestaban sus muñecas para peinarlas.

- ¿Te gustaría que se dedicara tu hija también a la estética? Si, la verdad sí. Bueno que se dedicará a lo que ella le gustará, pero sí que aprendiera. Ahorita, pareciera que, si le gusta, pero porque me ve a mí.

- ¿Ya una ayudante como cuánto se le paga? Bueno yo aquí como haya de gente y ya el fin de semana que son muchos le doy 200 o 150 y se lleva sus buenas propinas.

- ¿Ya para iniciar un negocio como cuánto es? Bueno yo aquí agarré de lo que rentaban aquí y mi papá fue el que me apoyo como con 10 mil pesos, que fue lo que estaba aquí. Y es un trabajo muy noble porque sale para tu casa, para tu familia, ahora que Marcos no tuvo trabajo, de aquí salía para comer.

- ¿y frente a otros trabajos para mujeres cómo lo sientes y te puede haber un peligro o riesgo por tu trabajo?

-Pues si es un poquito menos pesado que la cocina o de limpieza, si la verdad sólo es cansada de que estas de pie por los tintes o las bases por hasta ahí. Y pues de enfermedades, otra de la estética tiene artritis y pues debes usar cubre bocas, es lo que nos decían en la escuela porque son fuertes los químicos que usas para tintes o bases, el monómero.

Anteriormente en varias zonas semiurbanas o rurales de Morelos, las madres, tías, hermanas mayores o abuelas cortaban el cabello.

Mayra de 23 años. Estudió por dos años la carrera de estilismo en Cuautla.

- ¿cómo te nació lo de estudiar esto? Como no me gustaba levantarme temprano por eso. Es que quise descansar un año de ya no ir a la escuela de la secundaria a la prepa. Pero me gustó (lo del estilismo) y me quedé todo para que me dieran mi diploma. Es que decidí tomar un año descanso, pero me aburrí y me metí al curso terminando la secundaria. Fueron dos años.

- ¿Nadie en tu casa te obligó? No, ósea yo también dije qué voy a hacer en un año. Y bueno de por si siempre me ha llamado la atención. Y ya estando ahí me gustó.

- ¿Y cuándo te animaste a abrir tu negocio? Fue enseguida de que terminé de estudiar. Decidí ponerlo con las pocas cosas que tenía. Fue como que al mes de que terminé de estudiar. Mis papás me ayudaron. El material básico son máquinas, tijeras, una silla, el espejo. Para arrancar al inicio yo creo necesitas como unos 15 mil, pero con lo básico.

- ¿Y qué servicios ofreces y de qué precios van? –Ofrezco cortes de cabello, colorimetría y tratamientos. Pues un corte que son 35 pesos o la depilación de ceja que va de los 20 pesos hasta 2 mil pesos que es un alaciado permanente. Es muy caro el alaciado, pero depende del largo del cabello.

- ¿Cuáles son tus horarios? Abro de 5pm a 9pm de lunes a sábado.

- ¿Si no hubieras sido estilista qué otro trabajo te hubiera gustado? Ay pues…ser maestra de preescolar o así.

- ¿Qué opinas de alas barberías? - Igual está bien yo creo, porque hacen otro tipo de trabajo, que es como lo de barba y todo eso y nosotras como estilistas hacemos otro tipo de trabajo que ellos igual no hacen.

- ¿Y te llegan muchos a pedir barba? Pues sí, sí. ¿Y lo sabes hacer? Pues sí, no así mucho pero sí. ¿Te lo enseñaron en la escuela? Pues depende los modelos que lleves, si no llevas alguien con barba pues no.

- ¿Has aprendido a hacer algo mediante el internet? Pues te sirven de algo al principio a consultar dudas.

- ¿Qué se te dificulta más? Pues depende el estilo de corte. Pues el de mujer es más laborioso y el de hombre es más fácil.

- ¿Cuáles son las mejores temporadas? Pues hay varias. Pues en diciembre es cuando hay más trabajo. El inicio de clases en agosto o el 10 de mayo. En tiempo de calor es también cuando se hacen más cortes.

- ¿Y qué consideras se debe tener para esta profesión? Más que nada paciencia.

- ¿Has oído lo de tener buena mano? A sí, sí. Antes me costaba trabajo creerlo, pero no sé si sea real o no, pero si he visto, porque a veces el cabello crece más rápido. Yo lo he notado en mí, cuando me corta el cabello una persona a veces que no me crece tan rápido.

- ¿Qué es lo más difícil o pesado de trabajo? Pues cuando vas a citas, tienes que abrir más temprano o tarde, ajustarte a los demás.

- ¿Qué ventas le ves a este negocio? Pues que, si tienes tu propio local, tu negocio, tú eres tu propio dueño.

- ¿Crees que hay muchas estéticas? Pues aquí en la colonia no, pero si tomas en cuenta todo Oaxtepec y todo por acá de las colonias, sí.

- ¿Hace cuánto que abriste? Hace 5 años, ya tengo 5 años.

- ¿En un día malo cuántos cortes o personas recibes? Por muy malo son 5 o 6 cortes, pero en un día bueno he llegado a hacer hasta 20 cortes.

- ¿Acabas cansada? No. Pues no porque como solamente es un rato. De la cocina al corte cual es más pesado pues para mí como siento que como me gusta no siento que sea trabajo pesado y en una cocina pues es más pesado.

Desde inicios del siglo XXI a la fecha, han aparecido en varios municipios de Morelos los gimnasios y a la par las estéticas.

Es importante mencionar que, aunque es un negocio bien remunerado y con horarios más o menos flexibles, desafortunadamente la oportunidad no se da para todas o todos. Ya sea porque no se cuente con el dinero para hacer la inversión inicial (comprar mobiliario y productos básicos como decolorantes o tientes) o el espacio, o porque no se “logre aclientar” o porque “no se tenga mano”. Por otro lado, a pesar de la falta de tiempo, escuelas o ingresos para “irse profesionalizando” o tomando cursos, pues las modas van cambiando muy rápido, los tutoriales gratuitos que ofrece el internet, especialmente en la plataforma de YouTube, son un medio para seguir acrecentando sus conocimientos. Es un oficio que también conlleva riesgos a la salud, ya que las sustancia para decolorar o hacer las bases suelen tener componentes dañinos. Y como toda profesión y oficio se va acumulando un conocimiento que con el paso del tiempo les permite saber cotizar mejor y realizar con una mayor habilidad o destreza lo que ofertan. Es una profesión que además ofrece un reconocimiento social.

Referencias Bibliográficas

  • Femenías, María Luisa, (2007). “Esbozo de un feminismo latinoamericano”. Revista estudios feministas.pp.11-25.
  • Johanson, Patrick, (2012). “La muerte en la cosmovisión náhuatl prehispánica: consideraciones heurísticas y epistemológicas”. Estudios de cultura náhuatl. Pp 47-93.
  • Muñiz, Elsa, (2002). Cuerpo, representación y poder. México en los albores de la reconstrucción nacional.

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