Palacio de Bellas Artes de México inaugura la obra Manantial de Amor

La exposición es organizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la Fundación John Langdom Down de México

EFE

  · domingo 29 de julio de 2018

Presentación del cuadro Dos Van Gogh (2018), de Andre Simó / EFE

El talento y creatividad de artistas con síndrome de Down, con obras de paisajes, retratos y abstracciones, está en el centro de la exposición Manantial de Amor inaugurada hoy en Palacio de Bellas Artes de Ciudad de México.

Organizada por el Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y la Fundación John Langdom Down de México, la exposición presenta 36 obras entre oleos y litografías de alumnos de la Escuela Mexicana de Arte Down.

La exposición Manantial de amor ha sido organizada en colaboración con la Fundación y forma parte de las acciones del programa para el desarrollo y la inclusión del gobierno de México, explicó el INBA.

Con paisajes, retratos, obras de figurativismo y abstracción, la exposición estará abierta hasta el 10 de agosto en la sala Adamo Boari del Palacio de Bellas Artes, máximo recinto cultural de México, informo el INBA en un comunicado.

La exposición está integrada por 20 óleos y 16 grabados, todos obra de artistas con Down, explicó a Efe la dirigente de la Fundación, Silvia Escamillla.

"Difundir la creatividad, el talento maravilloso de nuestros artistas, que todos tienen síndrome Down", dijo Escamilla, fundadora de la Fundación hace 52 años, tras el nacimiento de su primer hijo con el síndrome.

La presidenta recordó que cuando nació su hijo Eduardo, quien murió a los cinco años en un accidente, ella se dedicó a estudiar educación especial, de donde se originó la Fundación.

Escamilla puntualizó apuntó que actualmente la Fundación ya tiene un acervo de 300 obras y que su meta es que la institución tenga a futuro su propio museo.

El maestro Alan Plannéis, de la Escuela Mexicana de Arte Down, destacó la singularidad de las obra expuestas en Bellas Artes al sostener que "cada chico tiene su ritmo de trabajo" y el proceso de creación puede llevar de ocho meses a un año por cada obra.

"Cada chico tiene un ritmo de trabajo, tiene un estilo, una formación una capacidad, no podemos hablar de algo homogéneo, algunos chicos son muy metódicos y pueden tardar un año, explicó el profesor.

Plannéis comentó que la Escuela fue un proyecto experimental del cual ni los propios fundadores imaginaron el alcance que llegaría a tener.