Sorpresas, en el primer Grito de Cuauhtémoc Blanco

Luego de la ceremonia por el aniversario del inicio de la Independencia continuaron los festejos al interior de Palacio de Gobierno con una verbena popular

Susana Paredes

  · martes 17 de septiembre de 2019

El manadatario y su esposa encabezaron los festejos patrios por primera vez / Froylán Trujillo

A las 22:55 horas en el Salón Bicentenario dio inicio la ceremonia por el aniversario del inicio de la Independencia de México con honores a la Bandera Nacional, misma que portaba la escolta de la 24a Zona Militar y que fue recibida, por primera ocasión como gobernador de Morelos, por Cuauhtémoc Blanco Bravo.

El mandatario estatal iba acompañado de su esposa la presidente del DIF Morelos, Natalia Rezende Moreira; el secretario de Gobierno, Pablo Ojeda Cárdenas; el jefe de la Oficina de la Gubernatura, José Manuel Sanz Rivera; el presidente del Poder Legislativo, Alfonso de Jesús Sotelo Martínez; y para asombro de muchos, de la magistrada presidente del Tribunal Superior de Justicia (TSJ), María del Carmen Verónica Cuevas López.

Esto a pesar de que había acusado que existe un trasfondo en la publicación del decreto, aprobado por el Poder Legislativo y Ejecutivo que disminuye el tiempo de permanencia de magistrados del Poder Judicial de 20 a 14 años, estar en un proceso jurídico para continuar encabezando el TSJ y no ser reconocida por un grupo de nueve magistrados.

Sin embargo, está no fue la única sorpresa, ya que Ulises Bravo Molina, medio hermano del gobernador de Morelos, mejor conocido como “el hermano incómodo” y quien actualmente en la entidad es una persona no grata por las imposiciones y el control que mantiene no sólo en el Gobierno Estatal sino también en los otros Poderes, a pesar de no formar parte de la estructura gubernamental, estuvo asomándose en diferentes ocasiones desde el balcón principal previo al Grito de Independencia.

Si bien este fue el primer Grito de Independencia como gobernador de Morelos de Cuauhtémoc Blanco Bravo, las diferencia se hicieron presentes. En primer lugar, al negar el acceso a los medios de comunicación no sólo al Salón Bicentenario sino también a Palacio de Gobierno donde además instalaron unas cortinas negras que evitaban observar lo que estaba ocurriendo al interior de la supuesta "casa del pueblo".

Asimismo, unos minutos antes de las 21:00 horas para conmemorar el Grito de Dolores, a los invitados especiales se les pidió dirigirse a la explanada para escuchar desde abajo, como todos los ciudadanos y prensa, las arengas del jefe del Ejecutivo Estatal, quien tocó en siete ocasiones la campana previo a la celebración portando la bandera nacional.

Luego de los “vivas” habituales sin salir del protocolo, y de un gran espectáculo de pirotecnia que dejo deslumbrados a chicos y grandes. El gobernador pesista continúo los festejos con una verbena popular al interior de Palacio de Gobierno, que tuvo como menú pozole, pambazos, quesadillas, tostadas de pata, aguas de Jamaica y tuna, aunque dejando de lado el patriotismo, dieron refresco de cola y una cerveza neerlandesa muy conocida.

TEMAS