Recuerdan a Samir en Amilcingo

El activista, asesinado en febrero de 2019, habría cumplido 38 años este domingo, el crimen sigue impune

Emmanuel Ruiz l El Sol de Cuautla

  · domingo 2 de agosto de 2020

17 meses han pasdo desde el asesinato del activista, en Amilcingo l Emmanuel Ruiz l El Sol de Cuautla

"Samir habría cumplido 38 años de vida este domingo, pero no fue así. El 20 de febrero de 2019 fue asesinado al salir de casa. En cambio, lo que pudo haber sido una fiesta familiar, con amigos y compañeros de lucha, se convirtió en una procesión que salió de su casa poco antes del mediodía para llegar al panteón de Amilcingo, comunidad donde nació, creció y murió, para llenar su tumba con flores y urgir a las autoridades a resolver la investigación en torno a su asesinato.

Han pasado más de 17 meses desde aquel 20 de febrero, pero hasta la fecha su crimen sigue impune, según afirma Jorge Velázquez Escalvazeta, amigo y compañero de Samir en el movimiento opositor a la termoeléctrica de Huexca y el Proyecto Integral Morelos (PIM), cuyo gasoducto pasa por el territorio de Amilcingo.

“Acabamos de cumplir 17 meses de exigir justicia, y hasta el día de hoy es impune su asesinato; por parte de la fiscalía del estado no ha habido ningún avance, solamente son vueltas y no nos han atendido, no ha habido ningún avance”, relata Velázquez quien, indignado, recuerda aquel momento de febrero pasado en que el fiscal de Morelos, Uriel Carmona Gándara, declaró ante los medios de comunicación que pronto habría detenidos por el homicidio.

“Hasta el día de hoy no tenemos ningún resultado, no ha habido ningún avance, así que seguimos como el primer día, sin saber quiénes fueron los culpables del asesinato de nuestro compañero, ni los autores materiales ni los intelectuales”, afirma Jorge.

La procesión avanzó a lo largo de la avenida principal de Amilcingo, comunidad perteneciente al municipio de Temoac que se rige por usos y costumbres y para la que Samir se ha convertido en un héroe y un ejemplo de lucha.

“Ha sido un ejemplo en la defensa de los derechos humanos, del territorio y la defensa de los recursos naturales; nos dejó marcados”.

En sus últimos años, Samir Flores se dedicó a la defensa de la autonomía de su comunidad y formó parte de los grupos organizados que se oponen a la puesta en marcha de la termoeléctrica, la consolidación de su acueducto y el funcionamiento del gasoducto, como el Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala; así como la Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos.