Más de seis años de lucha

Los ciudadanos de Morelos, Puebla y Tlaxcala tendrán la oportunidad de decidir el futuro del megaproyecto de la termoeléctrica

Emmanuel Ruiz

  · lunes 11 de febrero de 2019

Durante la lucha contra la termoeléctrica ha habido activistas detenidos / Archivo

La tercera consulta realizada por el gobierno de Andrés Manuel López Obrador será para decidir el futuro de la planta termoeléctrica construida por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la comunidad de Huexca, en Yecapixtla, Morelos. Luego de los dos primeros ejercicios de esta clase realizados para lo que sería el Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México y el Tren Maya, en esta ocasión los ciudadanos de Morelos, Puebla y Tlaxcala tendrán la oportunidad de decidir el futuro de un megaproyecto que tuvo una inversión de más de 20 mil millones de pesos y que, desde hace casi siete años, ha sido el centro de un conflicto social que no termina de resolverse.

¿Cómo inició?

Uno de los primeros datos que se tienen sobre la planta termoeléctrica de Huexca nos remonta a enero de 2012, cuando, de acuerdo con el Informe sobre el Impacto Negativo de la Termoeléctrica, elaborado por los grupos que se oponen a su funcionamiento, las autoridades de Yecapixtla otorgaron un permiso temporal para la construcción del proyecto, el cual recaería en manos de las empresas Elecnor, Avengoa, Bonatti y Enagas.

Sin embargo, no fue sino hasta fines de ese año cuando, en pleno inicio de la construcción, los habitantes de la comunidad empezaron a movilizarse para intentar detener la consolidación de este megaproyecto que busca responder a la demanda energética de la región. En octubre de 2012, luego de la represión que vivieron por parte de policías, los opositores instalaron un plantón a sólo unos metros del predio en el que se construía la central de energía, un plantón que duraría seis meses.

Desde aquellas fechas, la construcción de la termoeléctrica dio origen a una serie de manifestaciones, protestas, marchas y plantones que no ha cesado; desde agosto de 2016, luego de que la policía estatal reprimiera una protesta en la comunidad de San Pedro Apatlaco, un grupo de campesinos y pobladores mantiene un plantón en la ribera del río Cuautla, desde donde busca evitar la conclusión del acueducto que surtirá agua a la planta.

Detenciones

Las protestas encabezadas por los habitantes de Huexca y los simpatizantes del Frente de Pueblos en Defensa de la Tierra y el Agua de Morelos, Puebla y Tlaxcala (FPDTA-MPT) no han estado excentas de detenciones que, lejos de abonar a la solución del conflicto, han hecho que éste adquiera otros matices, especialmente en temas de derechos humanos:

En septiembre de 2013, durante un acto de protesta en Cuautla en contra del acueducto, elementos policiacos detuvieron al activista Jaime Domínguez Pérez, quien fue liberado al día siguiente y más tarde reconocido con el Premio Nacional de Derechos Humanos "Don Sergio Méndez Arceo", por su trayectoria en defensa de las garantías de los pobladores de Morelos y Puebla.

En abril de 2015, el vocero del FPDTA-MPT, Juan Carlos Flores Solís, fue detenido a sólo unos metros de la Comisión de Derechos Humanos del estado Puebla, estado por el que también atravesarán los ductos de gas de la termoeléctrica. Tras haber pasado nueve meses en prisión, Flores Solís recuperó su libertad y actualmente sigue desempeñándose como vocero del grupo.

La actualidad

Durante los últimos seis años, pese a la oposición que existe por parte de varios grupos, la CFE ha logrado construir la planta termoeléctrica casi en su totalidad, pero todavía falta un tramo del acueducto, justo donde se encuentra el plantón de campesinos. Actualmente, la oposición sigue siendo encabezada por colectivos como el FPDTA-MPT y la Asamblea Permanente de los Pueblos de Morelos (APPM), así como por hombres y mujeres que han dedicado estos últimos años al activismo.

En su conjunto, estos ciudadanos se han manifestado en contra de la consulta ciudadana anunciada por el presidente y la cancelación de la planta termoeléctrica, por medio de protestas pero también haciendo uso de recursos legales.