Michelle Onofre

  / martes 29 de octubre de 2019

Los días que siguieron

“Después de la tormenta viene la calma” o “Esto es la calma que precede a la tormenta” para el caso de la administración lopezobradorista, parece no importar cuál sea la frase más acertada, ya que la tempestad inició desde el mes de Julio de 2018 y actualmente parece no amainar, tal vez no sea el presidente con más aciertos o errores en los albores de su período, pero sin duda es el más observado, defendido, atacado y criticado por todos, ya sea periodistas, adversarios políticos, simpatizantes y hasta uno que otro expresidente cínico o amnésico.

Han pasado un poco más de diez días desde uno de los momentos más difíciles para la 4T, las horas de angustia para los culichis significaron una de las mayores fallas para esta administración que en consecuencia ha sido atacada mediáticamente casi sin recibir tregua.

El presidente sabe contestar en estos casos, la experiencia que tiene en los manejos de crisis ha sido manifiesta en situaciones más complicadas para él, en los momentos posteriores a la crisis por lo acontecido en Culiacán se ha desencadenado una serie de sucesos que pintan el escenario político nacional, algunos son puntos a favor y otros sin duda realidades incómodas del presente sexenio como los 28,782 homicidios dolosos contabilizados hasta este mes que ya finaliza.

Entre los involuntarios distractores llegó la legal pero inmoral forma de cubrir con un equivalente de apenas el 1.3% del saldo total, un multimillonario adeudo del impuesto predial que arrastraba desde hace 26 años el panista Diego Fernández de Cevallos, esto sin duda sirvió para liberar presión política para el gobierno federal así como la tragicomedia que ha significado la renuncia de Carlos Antonio Romero Deschamps hoy ex líder del sindicato petrolero y uno de los personajes (vivos) más representativos de la historia de la corrupción en México, solapado hasta el grado del apapacho ha permanecido impune por más de 4 sexenios, un día antes de los sucesos de Culiacán habría presentado su renuncia y hoy nadie sabe con certeza en donde se encuentra, se dice que está hospitalizado y que permanece en el país, ya se verá y hablaremos en el transcurrir de los días sobre la avalancha de acontecimientos que seguramente seguirán a este tema, la Unidad de Inteligencia Financiera y su “ángel exterminador” han puesto ya sus ojos tanto en el ex congresista como en su parentela.

Entre otras notas que han acaparado la atención y que ayudaron sin duda a hacer menos difícil para López Obrador pasar el amargo trago en Sinaloa, tuvimos también la irrupción de 80 alcaldes provenientes de diversos puntos del país, en su mayoría panistas y dirigidos Enrique Vargas del Villar presidente municipal del Huixquilucan Edomex que exigen entre otras cosas más recursos para sus municipios, petición que siguió una ruta atípica ya que es el congreso quien asigna los dineros, pues esta manifestación dirigida por Vargas del Villar de quien se dice gasta más dinero en imagen que en obra pública, terminó frente a la histórica y antigua (167 años) puerta mariana de palacio nacional y concluyó de forma polémica con una rociada de gases lacrimógenos y de autoritarismo para los presidentes municipales y sus acompañantes y fue ahí antes de abandonar el sitio, que el alcalde de Yuriria Guanajuato lanzó antes de retirarse su consigna irresponsablemente violenta “salgan para matarnos a balazos” otra joya para el festín mediático, la presidencia justificó su proceder argumentando que la situación era de riesgo dado los ánimos caldeados de los manifestantes.

En los días que siguieron al “Culiacanazo” se ha visto y escrito de todo, pero tal parece que el Presidente López Obrador sigue teniendo “chupamirto” en la relación con sus bases, al menos por el momento.


Twitter: @michelleonofre

“Después de la tormenta viene la calma” o “Esto es la calma que precede a la tormenta” para el caso de la administración lopezobradorista, parece no importar cuál sea la frase más acertada, ya que la tempestad inició desde el mes de Julio de 2018 y actualmente parece no amainar, tal vez no sea el presidente con más aciertos o errores en los albores de su período, pero sin duda es el más observado, defendido, atacado y criticado por todos, ya sea periodistas, adversarios políticos, simpatizantes y hasta uno que otro expresidente cínico o amnésico.

Han pasado un poco más de diez días desde uno de los momentos más difíciles para la 4T, las horas de angustia para los culichis significaron una de las mayores fallas para esta administración que en consecuencia ha sido atacada mediáticamente casi sin recibir tregua.

El presidente sabe contestar en estos casos, la experiencia que tiene en los manejos de crisis ha sido manifiesta en situaciones más complicadas para él, en los momentos posteriores a la crisis por lo acontecido en Culiacán se ha desencadenado una serie de sucesos que pintan el escenario político nacional, algunos son puntos a favor y otros sin duda realidades incómodas del presente sexenio como los 28,782 homicidios dolosos contabilizados hasta este mes que ya finaliza.

Entre los involuntarios distractores llegó la legal pero inmoral forma de cubrir con un equivalente de apenas el 1.3% del saldo total, un multimillonario adeudo del impuesto predial que arrastraba desde hace 26 años el panista Diego Fernández de Cevallos, esto sin duda sirvió para liberar presión política para el gobierno federal así como la tragicomedia que ha significado la renuncia de Carlos Antonio Romero Deschamps hoy ex líder del sindicato petrolero y uno de los personajes (vivos) más representativos de la historia de la corrupción en México, solapado hasta el grado del apapacho ha permanecido impune por más de 4 sexenios, un día antes de los sucesos de Culiacán habría presentado su renuncia y hoy nadie sabe con certeza en donde se encuentra, se dice que está hospitalizado y que permanece en el país, ya se verá y hablaremos en el transcurrir de los días sobre la avalancha de acontecimientos que seguramente seguirán a este tema, la Unidad de Inteligencia Financiera y su “ángel exterminador” han puesto ya sus ojos tanto en el ex congresista como en su parentela.

Entre otras notas que han acaparado la atención y que ayudaron sin duda a hacer menos difícil para López Obrador pasar el amargo trago en Sinaloa, tuvimos también la irrupción de 80 alcaldes provenientes de diversos puntos del país, en su mayoría panistas y dirigidos Enrique Vargas del Villar presidente municipal del Huixquilucan Edomex que exigen entre otras cosas más recursos para sus municipios, petición que siguió una ruta atípica ya que es el congreso quien asigna los dineros, pues esta manifestación dirigida por Vargas del Villar de quien se dice gasta más dinero en imagen que en obra pública, terminó frente a la histórica y antigua (167 años) puerta mariana de palacio nacional y concluyó de forma polémica con una rociada de gases lacrimógenos y de autoritarismo para los presidentes municipales y sus acompañantes y fue ahí antes de abandonar el sitio, que el alcalde de Yuriria Guanajuato lanzó antes de retirarse su consigna irresponsablemente violenta “salgan para matarnos a balazos” otra joya para el festín mediático, la presidencia justificó su proceder argumentando que la situación era de riesgo dado los ánimos caldeados de los manifestantes.

En los días que siguieron al “Culiacanazo” se ha visto y escrito de todo, pero tal parece que el Presidente López Obrador sigue teniendo “chupamirto” en la relación con sus bases, al menos por el momento.


Twitter: @michelleonofre

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