Brenda Valderrama

  / lunes 14 de enero de 2019

El estado de las cosas

Una de los principios que rigen esta columna es presentar datos de fuentes verificables y sin interpretación con la finalidad de aportar información para la toma de decisiones.

Ante la situación extraordinaria que estamos viviendo y aún con el riesgo que la información sea incompleta me pareció relevante hacer una revisión sobre el tema del desabasto de gasolina.

Lo primero que habría que identificar es que el fenómeno no se da en todo el territorio nacional sino que inicia el 4 de enero en cinco estados del centro: Estado de México, Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Querétaro. En el transcurso de pocos días el desbasto se extendió a estados vecinos como son Hidalgo y la Ciudad de México. Para el día de hoy se han sumado Tamaulipas, Aguascalientes, Puebla, Nayarit, Coahuila, Nuevo León y Tlaxcala.

El día de ayer el Gobierno de la Ciudad de México informó que dos de cada tres estaciones en su territorio se encuentran cerradas siendo particularmente grave el desabasto en la zona poniente. La misma proporción se reporta para Saltillo, el 50% para Aguascalientes, 40% para Michoacán y 30% para Hidalgo. En la Zona Metropolitana de Guadalajara así como en Guanajuato el cierre es entre el 80 y el 90% de las estaciones.

Para Morelos no hay datos oficiales sin embargo desde el viernes hay estaciones de servicio cerradas y en las que siguen dando servicio, por lo menos en Cuernavaca, se limita el consumo a 10 litros por auto. Esto último lo constaté de manera personal durante recorridos exploratorios y coincide con reportes en redes sociales. Cabe hacer notar que en Morelos el problema no es tan agudo puesto que las estaciones de servicio que siguen operando han sido reabastecidas aunque con menor frecuencia de lo deseable.

Es notoria la presencia en las filas de las estaciones de los característicos taxis rosas de la Ciudad de México cuyos conductores se desplazan hasta nuestro estado por combustible. Eso coincide con que las estaciones más al norte del estado fueron las primeras en presentar desabasto.

Reportes oficiales desde la Presidencia de la República indican que la principal causa de desabasto ha sido el cierre parcial de la red de ductos de PEMEX, la principal y la más económica forma de transporte de gasolina. El reemplazo de esta red de transporte por pipas es considerada la principal razón para el desabasto. Hasta este momento no existe una expectativa de reapertura de los ductos.

De manera simultánea y desde Estados Unidos, el Wall Street Journal publica un artículo donde se expone una reducción en las importaciones marítimas de gasolina de México desde ese país. Los datos provienen de la empresa de análisis sobre transporte de energéticos Clipper Data y aunque han sido desmentidos por el Gobierno federal esto no ha sido respaldado por evidencias documentales. La base de datos institucional de PEMEX donde se reportan las estadísticas operativas no ha sido actualizada desde noviembre del 2018.

De momento es prematuro emitir estimados confiables sobre el impacto económico que tendrá la medida, sin embargo es evidente que sí lo tendrá y que mientras más tiempo pase será mayor. De manera preliminar la COPARMEX valúa el impacto solamente en Michoacán, Queretaro y Guanajuato en más de 1,250 millones de pesos semanales. Este dato contrasta con los 2,500 millones de pesos ahorrados por PEMEX durante los primeros días del operativo. Tampoco hay información oficial sobre la manera como se reflejará el incremento de 14 veces en el costo del transporte por pipas. En este punto solo hay dos opciones, que se traslade al consumidor final o que lo absorba el Gobierno mediante un subsidio al IEPS. Esperemos.


Información adicional de éste y otros temas de interés http://reivindicandoapluton.blogspot.mx

Una de los principios que rigen esta columna es presentar datos de fuentes verificables y sin interpretación con la finalidad de aportar información para la toma de decisiones.

Ante la situación extraordinaria que estamos viviendo y aún con el riesgo que la información sea incompleta me pareció relevante hacer una revisión sobre el tema del desabasto de gasolina.

Lo primero que habría que identificar es que el fenómeno no se da en todo el territorio nacional sino que inicia el 4 de enero en cinco estados del centro: Estado de México, Jalisco, Michoacán, Guanajuato y Querétaro. En el transcurso de pocos días el desbasto se extendió a estados vecinos como son Hidalgo y la Ciudad de México. Para el día de hoy se han sumado Tamaulipas, Aguascalientes, Puebla, Nayarit, Coahuila, Nuevo León y Tlaxcala.

El día de ayer el Gobierno de la Ciudad de México informó que dos de cada tres estaciones en su territorio se encuentran cerradas siendo particularmente grave el desabasto en la zona poniente. La misma proporción se reporta para Saltillo, el 50% para Aguascalientes, 40% para Michoacán y 30% para Hidalgo. En la Zona Metropolitana de Guadalajara así como en Guanajuato el cierre es entre el 80 y el 90% de las estaciones.

Para Morelos no hay datos oficiales sin embargo desde el viernes hay estaciones de servicio cerradas y en las que siguen dando servicio, por lo menos en Cuernavaca, se limita el consumo a 10 litros por auto. Esto último lo constaté de manera personal durante recorridos exploratorios y coincide con reportes en redes sociales. Cabe hacer notar que en Morelos el problema no es tan agudo puesto que las estaciones de servicio que siguen operando han sido reabastecidas aunque con menor frecuencia de lo deseable.

Es notoria la presencia en las filas de las estaciones de los característicos taxis rosas de la Ciudad de México cuyos conductores se desplazan hasta nuestro estado por combustible. Eso coincide con que las estaciones más al norte del estado fueron las primeras en presentar desabasto.

Reportes oficiales desde la Presidencia de la República indican que la principal causa de desabasto ha sido el cierre parcial de la red de ductos de PEMEX, la principal y la más económica forma de transporte de gasolina. El reemplazo de esta red de transporte por pipas es considerada la principal razón para el desabasto. Hasta este momento no existe una expectativa de reapertura de los ductos.

De manera simultánea y desde Estados Unidos, el Wall Street Journal publica un artículo donde se expone una reducción en las importaciones marítimas de gasolina de México desde ese país. Los datos provienen de la empresa de análisis sobre transporte de energéticos Clipper Data y aunque han sido desmentidos por el Gobierno federal esto no ha sido respaldado por evidencias documentales. La base de datos institucional de PEMEX donde se reportan las estadísticas operativas no ha sido actualizada desde noviembre del 2018.

De momento es prematuro emitir estimados confiables sobre el impacto económico que tendrá la medida, sin embargo es evidente que sí lo tendrá y que mientras más tiempo pase será mayor. De manera preliminar la COPARMEX valúa el impacto solamente en Michoacán, Queretaro y Guanajuato en más de 1,250 millones de pesos semanales. Este dato contrasta con los 2,500 millones de pesos ahorrados por PEMEX durante los primeros días del operativo. Tampoco hay información oficial sobre la manera como se reflejará el incremento de 14 veces en el costo del transporte por pipas. En este punto solo hay dos opciones, que se traslade al consumidor final o que lo absorba el Gobierno mediante un subsidio al IEPS. Esperemos.


Información adicional de éste y otros temas de interés http://reivindicandoapluton.blogspot.mx

lunes 20 de mayo de 2019

¿Fe o Ciencia?

lunes 22 de abril de 2019

Tres tristes huelgas

lunes 15 de abril de 2019

Gran ciencia mexicana

lunes 08 de abril de 2019

Por una movilidad sustentable

lunes 01 de abril de 2019

Iluminemos México

lunes 25 de marzo de 2019

Transformar para mejorar

Cargar Más