Juan Carlos Valencia Vargas

  / sábado 18 de mayo de 2019

Se acabó el estiaje

Afortunadamente, han llegado las primeras lluvias del año y ha terminado un periodo muy prolongado de estiaje, que se caracterizó por temperaturas elevadas y periodos muy prolongados sin una sola de gota de lluvia. Lo cual provocó entre otras cosas una mayor superficie impactada por los incendios forestales en todo el estado.

No tenemos registro de una afectación tan severa en los índices de calidad del aire en las últimas décadas. Era a simple vista observable y en muchos sitios incluso se dificultaba la respiración. Tan fue así que se restringieron las actividades deportivas o recreativas al aire libre.

El fenómeno se vio agravado por una mala atención de los incendios, inducida quizá por la cancelación del programa de empleo temporal de la SEMARNAT, de donde se pagaba a parte de los que combatían los incendios. Además la reducción de personal y de presupuesto de la CONAFOR, la CONANP, la CONABIO y la

SEMARNAT en general, pasaron la factura. Habrá que corregirlo porque esto se puede volver a repetir.

Afortunadamente llegaron las lluvias, y sofocaron los incendios. El 15 de mayo se inició oficialmente el periodo de ciclones por el Océano Pacífico, y el 1 de junio se inicia por el Atlántico, ambos terminan el 30 de noviembre.

El pronóstico que se ha dado a conocer por las autoridades correspondientes y por la Comisión Nacional del Agua, nos indican un número total de fenómenos que se estima, será menor al que se presentó en el año 2018. En este 2019, se han pronosticado un total de 33 ciclones en todo el país, de los cuales 14 serán de categoría menor, (tormentas tropicales), 10 serán de categoría media,(huracanes de categoría 1 y 2), y 9 serán intensos (categoría 3 a 5).

Se espera que de estos fenómenos ciclónicos, 3 o 4 penetren en territorio nacional y generen afectaciones a los bienes y a las personas.

El año 2018 fue un año sumamente intenso en cuanto a fenómenos ciclónicos; hay que esperar a ver cómo se va desarrollando la temporada, pero en términos muy generales, los pronósticos del año pasado y anteriores, han quedado a la baja en relación con lo que ocurrió realmente.

El fenómeno del calentamiento global tiene como una de sus principales manifestaciones un mayor número e intensidad de los fenómenos ciclónicos; el año 2018 terminó con un total de 37 fenómenos de esta naturaleza, (17 fueron categoría tormenta tropical, y 20 fueron con categoría de huracán), 9 de esos fueron de categoría media (1 o 2), y 11 de categoría intensa (es decir, de 3 a 5).

Actualmente estamos enfrentando una condición de “Niño” débil, que de acuerdo con los expertos, irá disminuyendo con el paso de los meses y podría presentar incluso una evolución a punto neutro, y después una evolucionar hacia el fenómeno de “La Niña”, pero en este momento, el calentamiento del mar en el océano Pacífico, es un calentamiento superior al que se tiene en términos promedio; hoy día se observa una temperatura superior aproximadamente en medio grado centígrado al que se tiene en promedio durante esta época del año, a este fenómeno de sobrecalentamiento se le conoce como “El Niño”, y uno de sus principales efectos es que produce un mayor numéro e intensidad de ciclones por el océano pacífico, y consecuentemente un menor número en el océano Atlántico, por ello, el pronóstico en este año en particular presenta 19 fenómenos ciclónicos por el Pacífico y solo 14 en el atlántico.

Es muy importante tomar precauciones para evitar afectaciones a la población; las autoridades correspondientes ya deben haber realizado los trabajos de limpieza y desazolve de ríos, pero la población tiene que tomar también sus propias precauciones.

Las primeras lluvias arrastran consigo una enorme cantidad de basura que provoca taponamientos de alcantarillas, de drenajes, y encharcamientos en la zonas urbanas de prácticamente todo el país. Tenemos que contribuir a evitar estas inundaciones y encharcamientos, simplemente retirando toda la basura de la vía pública, evitando que cuando las primeras lluvias intensas se presenten, el arrastre de basura tapone coladeras, alcantarillados, e incluso vayan a los ríos de todo el estado.

También es sumamente importante atender las recomendaciones de las autoridades de Protección Civil, ya que el monitoreo que se hace permanentemente de los cauces y de los canales principales de Morelos, permite alertar con algunas horas de anticipación en caso de que algún río haya rebasado su escala crítica y represente un riesgo para la integridad de las personas.

En ese caso, las autoridades de protección civil procederán a un protocolo de evacuación de las personas que están en esas zonas de riesgo. Es importante atender estas recomendaciones porque de otra manera se pondría en riesgo su vida. Ojalá que las experiencias pasadas nos hayan enseñado a que en esta temporada no hay que arriesgarnos de más; prácticamente todas las zonas federales de los ríos y de los cauces están invadidas, principalmente cuando atraviesan una zona urbana, por lo que en esta temporada más de 17 mil personas están en zonas con riesgo de inundación. Es importante que se protejan saliendo de esas zonas, al menos durante la próxima temporada de lluvias.

Por el bien de todos, cuidado con las lluvias.

Afortunadamente, han llegado las primeras lluvias del año y ha terminado un periodo muy prolongado de estiaje, que se caracterizó por temperaturas elevadas y periodos muy prolongados sin una sola de gota de lluvia. Lo cual provocó entre otras cosas una mayor superficie impactada por los incendios forestales en todo el estado.

No tenemos registro de una afectación tan severa en los índices de calidad del aire en las últimas décadas. Era a simple vista observable y en muchos sitios incluso se dificultaba la respiración. Tan fue así que se restringieron las actividades deportivas o recreativas al aire libre.

El fenómeno se vio agravado por una mala atención de los incendios, inducida quizá por la cancelación del programa de empleo temporal de la SEMARNAT, de donde se pagaba a parte de los que combatían los incendios. Además la reducción de personal y de presupuesto de la CONAFOR, la CONANP, la CONABIO y la

SEMARNAT en general, pasaron la factura. Habrá que corregirlo porque esto se puede volver a repetir.

Afortunadamente llegaron las lluvias, y sofocaron los incendios. El 15 de mayo se inició oficialmente el periodo de ciclones por el Océano Pacífico, y el 1 de junio se inicia por el Atlántico, ambos terminan el 30 de noviembre.

El pronóstico que se ha dado a conocer por las autoridades correspondientes y por la Comisión Nacional del Agua, nos indican un número total de fenómenos que se estima, será menor al que se presentó en el año 2018. En este 2019, se han pronosticado un total de 33 ciclones en todo el país, de los cuales 14 serán de categoría menor, (tormentas tropicales), 10 serán de categoría media,(huracanes de categoría 1 y 2), y 9 serán intensos (categoría 3 a 5).

Se espera que de estos fenómenos ciclónicos, 3 o 4 penetren en territorio nacional y generen afectaciones a los bienes y a las personas.

El año 2018 fue un año sumamente intenso en cuanto a fenómenos ciclónicos; hay que esperar a ver cómo se va desarrollando la temporada, pero en términos muy generales, los pronósticos del año pasado y anteriores, han quedado a la baja en relación con lo que ocurrió realmente.

El fenómeno del calentamiento global tiene como una de sus principales manifestaciones un mayor número e intensidad de los fenómenos ciclónicos; el año 2018 terminó con un total de 37 fenómenos de esta naturaleza, (17 fueron categoría tormenta tropical, y 20 fueron con categoría de huracán), 9 de esos fueron de categoría media (1 o 2), y 11 de categoría intensa (es decir, de 3 a 5).

Actualmente estamos enfrentando una condición de “Niño” débil, que de acuerdo con los expertos, irá disminuyendo con el paso de los meses y podría presentar incluso una evolución a punto neutro, y después una evolucionar hacia el fenómeno de “La Niña”, pero en este momento, el calentamiento del mar en el océano Pacífico, es un calentamiento superior al que se tiene en términos promedio; hoy día se observa una temperatura superior aproximadamente en medio grado centígrado al que se tiene en promedio durante esta época del año, a este fenómeno de sobrecalentamiento se le conoce como “El Niño”, y uno de sus principales efectos es que produce un mayor numéro e intensidad de ciclones por el océano pacífico, y consecuentemente un menor número en el océano Atlántico, por ello, el pronóstico en este año en particular presenta 19 fenómenos ciclónicos por el Pacífico y solo 14 en el atlántico.

Es muy importante tomar precauciones para evitar afectaciones a la población; las autoridades correspondientes ya deben haber realizado los trabajos de limpieza y desazolve de ríos, pero la población tiene que tomar también sus propias precauciones.

Las primeras lluvias arrastran consigo una enorme cantidad de basura que provoca taponamientos de alcantarillas, de drenajes, y encharcamientos en la zonas urbanas de prácticamente todo el país. Tenemos que contribuir a evitar estas inundaciones y encharcamientos, simplemente retirando toda la basura de la vía pública, evitando que cuando las primeras lluvias intensas se presenten, el arrastre de basura tapone coladeras, alcantarillados, e incluso vayan a los ríos de todo el estado.

También es sumamente importante atender las recomendaciones de las autoridades de Protección Civil, ya que el monitoreo que se hace permanentemente de los cauces y de los canales principales de Morelos, permite alertar con algunas horas de anticipación en caso de que algún río haya rebasado su escala crítica y represente un riesgo para la integridad de las personas.

En ese caso, las autoridades de protección civil procederán a un protocolo de evacuación de las personas que están en esas zonas de riesgo. Es importante atender estas recomendaciones porque de otra manera se pondría en riesgo su vida. Ojalá que las experiencias pasadas nos hayan enseñado a que en esta temporada no hay que arriesgarnos de más; prácticamente todas las zonas federales de los ríos y de los cauces están invadidas, principalmente cuando atraviesan una zona urbana, por lo que en esta temporada más de 17 mil personas están en zonas con riesgo de inundación. Es importante que se protejan saliendo de esas zonas, al menos durante la próxima temporada de lluvias.

Por el bien de todos, cuidado con las lluvias.

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