Brenda Valderrama

  / lunes 12 de agosto de 2019

Ciencia y nutrición

Esta semana llegó a mi atención un video sobre Poncho, un jovencito como cualquier otro, excepto que Poncho presentaba sobrepeso. Lo prolongado de su condición le ocasionó que se obstruyeran sus arterias así como que desarrollara hígado graso.

En un círculo vicioso, su sobrepeso le impedía ejercitarse y la falta de ejercicio aceleraba su condición. La falta de información oportuna y entendible evitó que sus padres hicieran los ajustes necesarios a su dieta y a su régimen de ejercicio. Lamentablemente y con solo 12 años de edad Poncho perdió la vida a causa de un infarto cardiaco.

El video lo realizan los papás de Poncho como un testimonio esperando sirva de advertencia a otros padres. Es conmovedor y me llevó a reflexionar sobre si, como sociedad, estamos dando a los padres la información necesaria para que puedan evitar tragedias como esta y de manera especial, sobre el papel que nos corresponde a los científicos en este proceso.

Para tener una idea precisa de la obesidad en México no es necesario que los científicos especialistas recorran personalmente el país sino que sencillamente utilizan desde sus cubículos los resultados de la Encuesta Nacional de Salud, un valioso instrumento que permite identificar con precisión el estado general de los mexicanos y que, además, se coordina desde Morelos, en el Instituto Nacional de Salud Pública para ser más precisos.

Los resultados de la ENSALUD 2016, los cuales pueden descargar desde la página del Instituto, reporta los hallazgos detectados en una muestra de 7,758 niños y jóvenes de recién nacidos a 19 años de edad. En esta encuesta se describe que entre 5 y 6% de los pequeños menores de cinco años presentan sobrepeso u obesidad. En el grupo de 5 a 11 años esta proporción se incrementa a 33% y en adolescentes el porcentaje detectado fue entre 33 y 39% siendo mayor la proporción de mujeres que de hombres. Se detectaron dos diferencias significativas con respecto a la encuesta del 2012. Por un lado se redujo en 8% el número de menores de 5 años con sobrepeso pero se incrementó el porcentaje de mujeres rurales. Sin embargo es consistente que dos de cada tres jóvenes con sobrepeso habitan en las ciudades.

Lo primero que es importante aclarar es que con excepción de algunos casos en los cuales la obesidad es consecuencia de un desequilibrio hormonal, la gran mayoría de los casos se generan por malos hábitos. Por lo tanto no se trata de una enfermedad que pueda curarse solamente con medicamentos sino que su tratamiento requiere de la colaboración absoluta de la familia, amigos y entorno cercano.

Las dos piezas claves son la alimentación y el ejercicio. Es evidente que estos dos aspectos han cambiado en las últimas generaciones. Por un lado la falta de espacios públicos adecuados y la inseguridad en las calles ha confinado a los niños a sus domicilios. Por otro lado, la sustitución de alimentos preparados con ingredientes frescos ha intensificado la ingesta de comida ultraprocesada o definitivamente chatarra. El apetito por alimentos y bebidas procesados, con alto contenido de sal, azúcares refinados y grasas, y baja disponibilidad de vitaminas, minerales y fibra, aunado a una disminución en la actividad física y el bajo consumo de agua debido a la poca disponibilidad de ésta o por la preferencia por otras bebidas son, sin duda, causantes del fenómeno.

Dada la relevancia de este padecimiento para la salud del país, los investigadores el Instituto Nacional de Salud Pública han estado impulsando una iniciativa de etiquetado claro y contundente en alimentos con bajo poder nutritivo con la finalidad de informar adecuadamente a los padres sobre lo que incluyen en la dieta de sus hijos. Desafortunadamente esta valiosa contribución de los científicos al bienestar de los mexicanos se ha visto sistemáticamente bloqueda por diferentes grupos de interés, en perjuicio de prácticamente un tercio de la juventud de nuestro país. Por el bien de todos y por la memoria de Poncho, esto debiera de cambiar.


Información adicional de éste y otros temas de interés: http://reivindicandoapluton.blogspot.mx

Esta semana llegó a mi atención un video sobre Poncho, un jovencito como cualquier otro, excepto que Poncho presentaba sobrepeso. Lo prolongado de su condición le ocasionó que se obstruyeran sus arterias así como que desarrollara hígado graso.

En un círculo vicioso, su sobrepeso le impedía ejercitarse y la falta de ejercicio aceleraba su condición. La falta de información oportuna y entendible evitó que sus padres hicieran los ajustes necesarios a su dieta y a su régimen de ejercicio. Lamentablemente y con solo 12 años de edad Poncho perdió la vida a causa de un infarto cardiaco.

El video lo realizan los papás de Poncho como un testimonio esperando sirva de advertencia a otros padres. Es conmovedor y me llevó a reflexionar sobre si, como sociedad, estamos dando a los padres la información necesaria para que puedan evitar tragedias como esta y de manera especial, sobre el papel que nos corresponde a los científicos en este proceso.

Para tener una idea precisa de la obesidad en México no es necesario que los científicos especialistas recorran personalmente el país sino que sencillamente utilizan desde sus cubículos los resultados de la Encuesta Nacional de Salud, un valioso instrumento que permite identificar con precisión el estado general de los mexicanos y que, además, se coordina desde Morelos, en el Instituto Nacional de Salud Pública para ser más precisos.

Los resultados de la ENSALUD 2016, los cuales pueden descargar desde la página del Instituto, reporta los hallazgos detectados en una muestra de 7,758 niños y jóvenes de recién nacidos a 19 años de edad. En esta encuesta se describe que entre 5 y 6% de los pequeños menores de cinco años presentan sobrepeso u obesidad. En el grupo de 5 a 11 años esta proporción se incrementa a 33% y en adolescentes el porcentaje detectado fue entre 33 y 39% siendo mayor la proporción de mujeres que de hombres. Se detectaron dos diferencias significativas con respecto a la encuesta del 2012. Por un lado se redujo en 8% el número de menores de 5 años con sobrepeso pero se incrementó el porcentaje de mujeres rurales. Sin embargo es consistente que dos de cada tres jóvenes con sobrepeso habitan en las ciudades.

Lo primero que es importante aclarar es que con excepción de algunos casos en los cuales la obesidad es consecuencia de un desequilibrio hormonal, la gran mayoría de los casos se generan por malos hábitos. Por lo tanto no se trata de una enfermedad que pueda curarse solamente con medicamentos sino que su tratamiento requiere de la colaboración absoluta de la familia, amigos y entorno cercano.

Las dos piezas claves son la alimentación y el ejercicio. Es evidente que estos dos aspectos han cambiado en las últimas generaciones. Por un lado la falta de espacios públicos adecuados y la inseguridad en las calles ha confinado a los niños a sus domicilios. Por otro lado, la sustitución de alimentos preparados con ingredientes frescos ha intensificado la ingesta de comida ultraprocesada o definitivamente chatarra. El apetito por alimentos y bebidas procesados, con alto contenido de sal, azúcares refinados y grasas, y baja disponibilidad de vitaminas, minerales y fibra, aunado a una disminución en la actividad física y el bajo consumo de agua debido a la poca disponibilidad de ésta o por la preferencia por otras bebidas son, sin duda, causantes del fenómeno.

Dada la relevancia de este padecimiento para la salud del país, los investigadores el Instituto Nacional de Salud Pública han estado impulsando una iniciativa de etiquetado claro y contundente en alimentos con bajo poder nutritivo con la finalidad de informar adecuadamente a los padres sobre lo que incluyen en la dieta de sus hijos. Desafortunadamente esta valiosa contribución de los científicos al bienestar de los mexicanos se ha visto sistemáticamente bloqueda por diferentes grupos de interés, en perjuicio de prácticamente un tercio de la juventud de nuestro país. Por el bien de todos y por la memoria de Poncho, esto debiera de cambiar.


Información adicional de éste y otros temas de interés: http://reivindicandoapluton.blogspot.mx

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