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Su pasión es la música, pero estudia Diseño para subsistir

  • Aurelia Torres
  • en Local

La pasión de Ana Karen es la música; sin embargo la falta de oportunidades y apreciación de este arte por parte de la sociedad la ha obligado a estudiar una segunda carrera, para convertir su oficio en un trabajo urbano. Cada domingo se le puede encontrar en el centro de Cuernavaca deleitando, con su saxofón soprano, los oídos de los que pasan.

Ana Karen Abogado Montes de Oca es originaria del estado de Hidalgo, llegó a vivir a Morelos porque sus hermanos hicieron su familia en el estado; una vez que su mamá se jubiló, decidieron reunirse nuevamente y vivir en la Ciudad de la Eterna Primavera.

Desde pequeña tuvo un gusto particular por el jazz, ya que asociaba este tipo de música con el saxofón. A los 15 años, su madre le obsequió el instrumento y comenzó a tocarlo. A partir de esto, Karen buscó su camino en el ámbito musical. Entró a la banda sinfónica del pueblo de donde es originaria y después ingresó al Conservatorio de las Rosas, en Morelia, donde estudió la preparatoria.

Desafortunadamente, ha tenido que buscar otras ramas del estudio, ya que las oportunidades en el ámbito musical son escasas.

“Estudio Diseño Gráfico porque, desde que las personas saben que quieres dedicarte a la música, te dicen que ‘te vas a morir de hambre’, debido a que no hay trabajo. Considero que eso pasa en todas las carreras; la situación es muy difícil. A pesar de mi otra carrera, no dejo de dedicar tiempo a la música, ya que también me ayuda a solventar los gastos de la escuela y de mi casa”.

La saxofonista se coloca cada domingo en la calle Hidalgo, a un costado de la Catedral de Cuernavaca; instala su atril, una bocina y su estuche para que las personas coloquen una moneda a cambio de deleitar sus oídos con las melodías del saxófono soprano. Además, porta una pashmina en la cabeza para cubrirse del intenso sol; algunas veces se le puede ver acompañada de su mamá, a quien se le observa orgullosa de su hija.

Lamentó que en Morelos y en todo el país existan pocos foros destinados a la música y no haya la apreciación suficiente por parte de la sociedad. “Los que más se acercan a admírate y a escuchar son personas adultas, ya que los jóvenes de nuestra edad piensan que la música es fácil”, dijo.

“Me gustaría hacer un llamado a la gente, sobre todo a los jóvenes, a darse el tiempo de admirar el arte. La música me llena, pues me ha hecho cambiar mi actitud como persona; ahora soy mucho más agradecida y me gustaría que la sociedad la apreciara, ya que es maravillosa”, finalizó.