/ lunes 1 de octubre de 2018

Los marginados de la ceremonia

Hay los que mejor van por algo para desayunar porque esto no empieza y el tiempo pasa y el hambre es canija

“Mira ahí va el Zague, y nosotros que votamos por él y le hicimos campaña, como sus pendejos acá afuera”, reclama la señora en medio de un grupo pequeño de maestros, uno de visitantes de Xochipetec, y otro de dirigentes populares de la colonia Antonio Barona. Todos ellos marginados de la toma de protesta de su gobernador, de su ídolo, del que no les va a fallar.

No son tantos como uno habría esperado, en total se juntarán unos quinientos expectantes alrededor de la estructura metálica con que se cerró el acceso a la Sesión Solemne del Congreso del Estado en la que Cuauhtémoc Blanco Bravo rendirá protesta como Gobernador Constitucional. Tampoco es mucha su molestia, a lo mejor la supera la decepción, venían a ver a su Cuauh, al que en la campaña tuvieron a unos metros, con el que se tomaron selfies e hicieron la pose del arquero triunfador. Venían pero quedaron fuera, a unos metros que ahora parecen muchos porque están llenos de gente con trajes y sacos, de invitados especiales, de nuevos funcionarios públicos o quienes aspiran a serlo.

Hay los que mejor van por algo para desayunar porque esto no empieza y el tiempo pasa y el hambre es canija.

Pocos profes acudieron a la plaza. Nicanor Pérez Reynoso, morenista de esos de muchos años, de los que se opusieron siempre a la Reforma Educativa y que le ayudaron en la campaña a Cuauhtémoc Blanco Bravo, está fuera de la estructura. Va incómodo porque sabe que han sido desplazados, que no se les tomó en cuenta para proponer al Secretario de Educación Pública o al director del Instituto de la Educación Básica. Avisa que en breve tomarán acciones para lo que ya están sumando inconformes que, afirman otros docentes, son muchos en el sector.

Más allá, Hugo Eric Flores, el dirigente nacional del PES aguarda justo a la entrada del Centro Comercial Las Plazas, le acompañan dos o tres trajeados y como si hubiera sido tocado por Cronos, sin avisar nada comienza a caminar cuando cree que ya es tiempo de buscar la entrada.

El ánimo entre la clase política, la que fue convocada al recinto, es de crítica sobre la organización del acto y de desánimo sobre las posibilidades del nuevo gobierno “es que le dejan una enorme deuda”, comenta alguien; otro augura que el gabinete no responderá a las necesidades de los morelenses; uno más afirma que será cuesta arriba para todo. Pero eso no lo comparte la gente de a pie, los cientos de curiosos que pasan por ahí y los que fueron a apoyar a su Cuauh, a ese que veían jugar futbol y luego meterle goles al gobierno del estado desde el Ayuntamiento de Cuernavaca, al que acabó con la política para convertirla en esta versión de la vida pública, en la que caben personajes tan disímbolos como todos los que se guarnecen del sol bajo la carpa, pero en la que siguen sin caber ellos, los que hicieron la campaña, los que votaron por él, salvo como figura en el discurso y receptores de la promesa “no les voy a fallar”.

Cuando empieza el acto, después de varios preventivos mezclados con música de elevador, los comentarios siguen. Las especulaciones sobre los que estarán en el gabinete se mantienen entre muchos que cargan carpetas llenas probablemente se solicitudes de empleo y currícula. Pero lo que llama la atención son los cuellos que se estiran para tratar de ver, entre todos, a Cuauhtémoc Blanco.

La ceremonia será como muchas otras, luego se empieza a diluir la asistencia y ya es más la gente que está fuera, los que compran unas papas fritas porque no alcanzaron a almorzar, los que buscan la salida inmediata del centro de la ciudad, que quienes se quedan a iniciar el nuevo gobierno. La señora que reclamó la presencia de Zague en su lugar se mueve lenta por la calle de Gutenberg hacia el mercado, por más que levantó el cuello no pudo ver a Cuauh más que en una de las pantallas que también le quedaron muy lejos, pero se le queda grabado que su gobernador, tres veces, le prometió que no le va a fallar.


“Mira ahí va el Zague, y nosotros que votamos por él y le hicimos campaña, como sus pendejos acá afuera”, reclama la señora en medio de un grupo pequeño de maestros, uno de visitantes de Xochipetec, y otro de dirigentes populares de la colonia Antonio Barona. Todos ellos marginados de la toma de protesta de su gobernador, de su ídolo, del que no les va a fallar.

No son tantos como uno habría esperado, en total se juntarán unos quinientos expectantes alrededor de la estructura metálica con que se cerró el acceso a la Sesión Solemne del Congreso del Estado en la que Cuauhtémoc Blanco Bravo rendirá protesta como Gobernador Constitucional. Tampoco es mucha su molestia, a lo mejor la supera la decepción, venían a ver a su Cuauh, al que en la campaña tuvieron a unos metros, con el que se tomaron selfies e hicieron la pose del arquero triunfador. Venían pero quedaron fuera, a unos metros que ahora parecen muchos porque están llenos de gente con trajes y sacos, de invitados especiales, de nuevos funcionarios públicos o quienes aspiran a serlo.

Hay los que mejor van por algo para desayunar porque esto no empieza y el tiempo pasa y el hambre es canija.

Pocos profes acudieron a la plaza. Nicanor Pérez Reynoso, morenista de esos de muchos años, de los que se opusieron siempre a la Reforma Educativa y que le ayudaron en la campaña a Cuauhtémoc Blanco Bravo, está fuera de la estructura. Va incómodo porque sabe que han sido desplazados, que no se les tomó en cuenta para proponer al Secretario de Educación Pública o al director del Instituto de la Educación Básica. Avisa que en breve tomarán acciones para lo que ya están sumando inconformes que, afirman otros docentes, son muchos en el sector.

Más allá, Hugo Eric Flores, el dirigente nacional del PES aguarda justo a la entrada del Centro Comercial Las Plazas, le acompañan dos o tres trajeados y como si hubiera sido tocado por Cronos, sin avisar nada comienza a caminar cuando cree que ya es tiempo de buscar la entrada.

El ánimo entre la clase política, la que fue convocada al recinto, es de crítica sobre la organización del acto y de desánimo sobre las posibilidades del nuevo gobierno “es que le dejan una enorme deuda”, comenta alguien; otro augura que el gabinete no responderá a las necesidades de los morelenses; uno más afirma que será cuesta arriba para todo. Pero eso no lo comparte la gente de a pie, los cientos de curiosos que pasan por ahí y los que fueron a apoyar a su Cuauh, a ese que veían jugar futbol y luego meterle goles al gobierno del estado desde el Ayuntamiento de Cuernavaca, al que acabó con la política para convertirla en esta versión de la vida pública, en la que caben personajes tan disímbolos como todos los que se guarnecen del sol bajo la carpa, pero en la que siguen sin caber ellos, los que hicieron la campaña, los que votaron por él, salvo como figura en el discurso y receptores de la promesa “no les voy a fallar”.

Cuando empieza el acto, después de varios preventivos mezclados con música de elevador, los comentarios siguen. Las especulaciones sobre los que estarán en el gabinete se mantienen entre muchos que cargan carpetas llenas probablemente se solicitudes de empleo y currícula. Pero lo que llama la atención son los cuellos que se estiran para tratar de ver, entre todos, a Cuauhtémoc Blanco.

La ceremonia será como muchas otras, luego se empieza a diluir la asistencia y ya es más la gente que está fuera, los que compran unas papas fritas porque no alcanzaron a almorzar, los que buscan la salida inmediata del centro de la ciudad, que quienes se quedan a iniciar el nuevo gobierno. La señora que reclamó la presencia de Zague en su lugar se mueve lenta por la calle de Gutenberg hacia el mercado, por más que levantó el cuello no pudo ver a Cuauh más que en una de las pantallas que también le quedaron muy lejos, pero se le queda grabado que su gobernador, tres veces, le prometió que no le va a fallar.


Local

Aprueba Congreso delimitación territorial entre Hueyapan y Tetela del Volcán

Hueyapan podrá obtener su clave poblacional ante el Inegi y gestionar recursos federales

Local

Congreso de Morelos aprueba nuevo crédito al Estado

Se podrán resarcir la disminuciones de las participaciones a todas las entidades federativas participantes

Local

[SEGUNDA VUELTA] Rompe cuarentena con matrimonios

Confinamiento llevó a parejas a poner punto final; cierre de juzgados obstaculiza su decisión

Local

[OCIO] Videojuegos que hicieron película

Hay quienes han logrado contar historias atractivas para el público inspirándose en los mundos creados para las consolas

Sociedad

[Exclusiva] Nunca voy a decir que un desaparecido está muerto: Rosario Piedra

Ayotzinapa se convirtió en “la mentira histórica”, afirma la titular de la CNDH, que en todo momento usa palabras de su madre, la líder del Comité Eureka y quien encabezó la lucha por los desaparecidos desde los años 70

Sociedad

México, con mayor tasa de letalidad en Covid-19

Supera a Estados Unidos y Brasil, alertó la Organización Panamericana de la Salud

Sociedad

Zamarripa, el fiscal estatal de Guanajuato cuestionado por ola de violencia

Zamarripa compareció ante los legisladores donde informó sobre los hechos ocurridos en el anexo

Sociedad

Confinamiento no es culpa del narco, responden estados a Segob

Descalifican videos donde supuestamente grupos delincuenciales obligan a los toques de queda