/ sábado 13 de julio de 2019

[Especial] Las campanas en Ocotepec suenan cuando un nativo muere

En este poblado, ubicado al norte de Cuernavaca, el sonido de las campanas indica que alguien ha fallecido

Ubicado al norte de Cuernavaca, el pueblo de Ocotepec se distingue por la forma en que la gente vela a sus difuntos. Se trata de una serie de rituales que los pobladores realizan cuando alguien originario de ese lugar fallece.

En la época de la colonia a principios de 1500 y a finales de 1600 llegó la evangelización al pueblo e impuso la religión católica y ésta fue adoptada por la gente, señaló el cronista Marcial Ballastra. Desde ese entonces se hace el uso de la campana cuando alguien muere, “se ha convertido una tradición y costumbre darle el conocimiento cuando alguien fallece a través del sonido de las campanas.”

Marcial B. Ballastra, cronista de Ocotepec

El repique, el cual se le domina al sonido de la campana, varía dependiendo si la persona murió de niño, joven, soltero o casado. Para las personas mayores y casadas se hace un repique largo y pausado; para los niños y jóvenes es un repique distinto, son sonidos más rápidos y cortos, además de que su ataúd debe ser color blanco.

Algo distintivo que se hace cuando alguien muere, es que en la puerta de su hogar se coloca un moño color negro si es mayor de edad o fue una persona casada, si fue niño, joven y soltero se coloca un moño de color blanco. Éste se deja hasta que se deteriora o en algunos casos lo retiran el día de muertos.

Las campanas suenan primero en la Parroquia del Divino Salvador, y se avisa a los fiscales (personas encargadas de la iglesia) que familiares del finado estarán repicando para dar a conocer al pueblo que alguien murió.

El semanero quien se encarga de tocar las campanas cuando se da la oración de las 19:00 horas y 4:00 horas tiene la obligación de repicar después de la oración. Durante el día los encargados de avisar que alguien murió son los familiares del finado.

Este acto también se hace en la capilla a la que perteneció el difunto, ya sea en la en Candelaria, Dolores, Ramos o Santa Cruz, ahí el permiso para hacer el repique se solicita al mayordomo quien es el que está a cargo del lugar religioso. “Se pide la llave de la capilla al mayordomo y se queda al resguardo del familiar del difunto para que durante la noche y madrugada repique las campanas”, señaló Marcial.

Cuando el difunto se encuentra en su casa para ser velado, es costumbre que la gente de esta comunidad haga acto de presencia, llevando flores blancas, veladoras y los más allegados apoyan económicamente. El casero ofrece pan, café o té durante toto el velorio. Además de que en algunas ocasiones se acompaña con música de viento. Es tradición iniciar con las mañanitas.

El día del sepelio a las 7:00 horas familiares y amigos se dirigen al panteón para rascar la tumba, cabe señalar que para poder hacer esto se pide permiso a la Ayudantía para que ésta sea quien asigne el lugar donde será enterrado.

Y es a las 10:00 horas cuando familiares del difunto llegan con comida al panteón para darles de almorzar a la gente que ayudó a hacer la tumba; el plato típico es queso en salsa verde con frijoles, refresco y tequila.

A las 12:00 horas los dolientes salen con el cuerpo para llevarlo a la misa de cuerpo presente; es tradición que en algunos casos pase por la capilla a la que perteneció el difunto para hacer la última parada de despedida.

Acompañados con música de viento y en algunas ocasiones mariachi, caminan por las calles de Ocotepec, siendo la última para el panteón. Ahí en la capilla abierta colocan el cuerpo y familiares, amigos y conocidos, con lágrimas y sentimiento hacen una pequeña oración y se despiden de su difunto.

Posteriormente llega el momento más duro para la familia, el entierro del cuerpo, el cual es acompañado por música, palabras de agradecimiento, aplausos y sobre todo lágrimas. Es el lugar donde el cuerpo llega finalmente a descansar y comienza su recuerdo. Al final del entierro la gente regresa a la casa del difunto y los caseros ofrecen queso en salsa verde o huevo acompañado de frijoles.


El Dato:

Semanero: Se le llama así a la persona que toca las campanas para dar la oración; participan cuatro personas en un mes y éstas se van rolando. El repique de campanas termina cuando el cuerpo del difunto sale de su misa de cuerpo presente y se dirige al panteón

Los entierros se acompañan con música de viento, se entonan marchas fúnebres y melodías que al difunto le gustaban.

Ubicado al norte de Cuernavaca, el pueblo de Ocotepec se distingue por la forma en que la gente vela a sus difuntos. Se trata de una serie de rituales que los pobladores realizan cuando alguien originario de ese lugar fallece.

En la época de la colonia a principios de 1500 y a finales de 1600 llegó la evangelización al pueblo e impuso la religión católica y ésta fue adoptada por la gente, señaló el cronista Marcial Ballastra. Desde ese entonces se hace el uso de la campana cuando alguien muere, “se ha convertido una tradición y costumbre darle el conocimiento cuando alguien fallece a través del sonido de las campanas.”

Marcial B. Ballastra, cronista de Ocotepec

El repique, el cual se le domina al sonido de la campana, varía dependiendo si la persona murió de niño, joven, soltero o casado. Para las personas mayores y casadas se hace un repique largo y pausado; para los niños y jóvenes es un repique distinto, son sonidos más rápidos y cortos, además de que su ataúd debe ser color blanco.

Algo distintivo que se hace cuando alguien muere, es que en la puerta de su hogar se coloca un moño color negro si es mayor de edad o fue una persona casada, si fue niño, joven y soltero se coloca un moño de color blanco. Éste se deja hasta que se deteriora o en algunos casos lo retiran el día de muertos.

Las campanas suenan primero en la Parroquia del Divino Salvador, y se avisa a los fiscales (personas encargadas de la iglesia) que familiares del finado estarán repicando para dar a conocer al pueblo que alguien murió.

El semanero quien se encarga de tocar las campanas cuando se da la oración de las 19:00 horas y 4:00 horas tiene la obligación de repicar después de la oración. Durante el día los encargados de avisar que alguien murió son los familiares del finado.

Este acto también se hace en la capilla a la que perteneció el difunto, ya sea en la en Candelaria, Dolores, Ramos o Santa Cruz, ahí el permiso para hacer el repique se solicita al mayordomo quien es el que está a cargo del lugar religioso. “Se pide la llave de la capilla al mayordomo y se queda al resguardo del familiar del difunto para que durante la noche y madrugada repique las campanas”, señaló Marcial.

Cuando el difunto se encuentra en su casa para ser velado, es costumbre que la gente de esta comunidad haga acto de presencia, llevando flores blancas, veladoras y los más allegados apoyan económicamente. El casero ofrece pan, café o té durante toto el velorio. Además de que en algunas ocasiones se acompaña con música de viento. Es tradición iniciar con las mañanitas.

El día del sepelio a las 7:00 horas familiares y amigos se dirigen al panteón para rascar la tumba, cabe señalar que para poder hacer esto se pide permiso a la Ayudantía para que ésta sea quien asigne el lugar donde será enterrado.

Y es a las 10:00 horas cuando familiares del difunto llegan con comida al panteón para darles de almorzar a la gente que ayudó a hacer la tumba; el plato típico es queso en salsa verde con frijoles, refresco y tequila.

A las 12:00 horas los dolientes salen con el cuerpo para llevarlo a la misa de cuerpo presente; es tradición que en algunos casos pase por la capilla a la que perteneció el difunto para hacer la última parada de despedida.

Acompañados con música de viento y en algunas ocasiones mariachi, caminan por las calles de Ocotepec, siendo la última para el panteón. Ahí en la capilla abierta colocan el cuerpo y familiares, amigos y conocidos, con lágrimas y sentimiento hacen una pequeña oración y se despiden de su difunto.

Posteriormente llega el momento más duro para la familia, el entierro del cuerpo, el cual es acompañado por música, palabras de agradecimiento, aplausos y sobre todo lágrimas. Es el lugar donde el cuerpo llega finalmente a descansar y comienza su recuerdo. Al final del entierro la gente regresa a la casa del difunto y los caseros ofrecen queso en salsa verde o huevo acompañado de frijoles.


El Dato:

Semanero: Se le llama así a la persona que toca las campanas para dar la oración; participan cuatro personas en un mes y éstas se van rolando. El repique de campanas termina cuando el cuerpo del difunto sale de su misa de cuerpo presente y se dirige al panteón

Los entierros se acompañan con música de viento, se entonan marchas fúnebres y melodías que al difunto le gustaban.

Local

[Video] Guarda Bons risas, pláticas y buenos momentos

Ante la pandemia, la cafetería se vio obligada a reducir su horario de trabajo, así como el personal para lograr subsistir

Local

Preparan y supervisan reapertura de gimnasios en Cuernavaca

El Ayuntamiento de Cuernavaca realiza la supervisión; se han establecido medidas con estándares internacionales para la salvaguarda de la salud dentro de estos centros de acondicionamiento físico

Local

Treinta morelenses murieron por Covid-19 en Nueva York

16 restos fueron repatriados este fin de semana

Finanzas

Darán impulso a la economía

La SDEyT anunció que intensificarán las ferias de empleo pare remediar el impacto originado por la pandemia

Finanzas

Aumentan 20% las ventas en los negocios

Este fin de semana lograron cubrir los pagos de los empleados y poder llevar sustento a sus casas

Finanzas

Podrá El T-MEC dar certeza a las empresas

Muchos de los empresarios han dejado de importar o exportar por lo que se debe dar tiempo y apoyo para que reactiven las cadenas de valor y reinicien sus actividades

Finanzas

Ofertará SNE 400 vacantes

Se implementará un sistema que de forma más constante y ágil se estarán publicitando todo los empleos que se tengan en la semana

Local

Jesús, parte de las estadísticas del desempleo

Para ganarse unas monedas, barre y recoge la basura todas las mañanas en el puente peatonal que cruza la Avenida Plan de Ayala, a la altura del IMSS

Local

Urge a Arquitectura 57 mdp para edificio

Actualmente, faltan detalles como instalación eléctrica, hidrosanitarias para concluir la construcción