/ sábado 27 de julio de 2019

[Especial] Estas son las ocho zonas arqueológicas en Morelos que están abiertas al público

Conoce el estado a través de su pasado prehispánico

La historia del territorio que hoy conocemos como Morelos es tan antigua que se mide en milenios. Aquí y allá, las zonas arqueológicas que existen en el estado revelan la forma en que los primeros habitantes de esta región del país se organizaban, rendían culto a sus dioses y construían sus templos. Custodiados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ocho de estos tesoros arqueológicos mantienen sus puertas abiertas al público y se han convertido en algunos de los lugares que más turismo atraen al estado.

Zona arqueológica de Chalcatzingo

El lugar más preciado de los chalcas. Ubicada en la región Oriente del estado, la zona arqueológica de Chalcatzingo es la más antigua de todas: la historia de este centro religioso con rasgos olmecas se remonta al año 3000 a.C. Considerada como una de las zonas arqueológicas más significativas del Altiplano Central, los rasgos iconográficos que todavía es posible contemplar en las más de 40 piezas que están en exhibición demuestran el alto grado de desarrollo social, político, comercial, artístico y religioso alcanzado por los olmecas durante el Preclásico Medio. Entrada: 55 pesos.

Zona arqueológica de Olintepec

Cerro en movimiento. Habitada desde el año 1500 a.C., la zona arqueológica de Olintepec repite hoy el eco silencioso de la que fuera una de las zonas de riego más ricas del estado, y que, de la mano de los olmecas, sería llevada a una de sus cuatro etapas de apogeo a partir del 1000 a.C. Durante el periodo de 500-150 a.C., los pobladores erigieron el templo de su dios patrono sobre un basamento piramidal, construido con piedras que fueron extraídas del río Cuautla. Entrada libre.

Zona arqueológica de Coatetelco

Lugar de las serpientes en los montículos de piedra. Está ubicado a la orilla del lago del mismo nombre, es un sitio vinculado con Xochicalco, si bien su periodo más importante ocurrió durante el Preclásico Tardío, entre los años 900 a 1200 a.C. En el lugar se pueden apreciar basamentos piramidales, varias plataformas y un juego de pelota. La entrada a dicho sitio es de 45 pesos por persona.

Zona arqueológica de Yautepec

En el cerro del Yauhtli. Formada por los primeros habitantes de Yautepec, quienes llegaron a esta zona desde el año 1200 a.C., la ciudad prehispánica que existió en este lugar pasó por varias etapas, desde que establecieron relaciones con la cultura tolteca hasta el dominio que los mexicas llegaron a establecer sobre ésta. En la actualidad, el único edificio que se conserva de aquellos años es un palacio, que permanece protegido por el INAH desde 1989. Entrada libre.

Las Pilas

Teotihuacán a las espaldas de un balneario. Aunque la extensión donde se estableció la zona arqueológica ha sido invadida por la mancha urbana, hay un importante área ceremonial de ocupación teotihuacana que todavía se conserva protegida. Ahí, los visitantes pueden encontrarse con los restos de antiguas estructuras piramidales y conocer más sobre el estado por la recuperación de 45 pesos.

Zona arqueológica de Xochicalco

En el lugar de la casa de las flores. Una de las zonas arqueológicas más completas de Morelos. Actualmente, la zona arqueológica de Xochicalco está sólo parcialmente abierta al público. Sin embargo, entre los rasgos más característicos de este lugar se encuentran vistosas pirámides y palacios que construyeron sus antiguos habitantes. Además, hasta antes del sismo del 19-S, su antiguo observatorio era uno de los más estudiados de toda Mesoamérica. Entrada: 75 pesos.

Teopanzolco

En el templo viejo. Los primeros habitantes de este lugar fueron los llamados tlahuicas. Con construcciones vinculadas al estilo mexica, actualmente sobrevive la pirámide principal, que concluye con dos templos, uno dedicado a Tláloc y otro a Huitzilopochtli. De acuerdo con el INAH, su gran basamento es el único ejemplo de arquitectura posclásica que se conserva en Morelos. Entrada: 55 pesos

Tepozteco

Lugar del cobre o de hachas o de piedras quebradas. La zona arqueológica preferida tanto por los turistas como por los morelenses. En lo alto de lo que es el pueblo mágico de Tepoztlán, la construcción de casas, palacios, templos y conjuntos habitaciones inició cerca del año 1200. En la cima del peñón, los vestigios corresponden a un área que los tepoztecos consideraban entre las más sagradas, por lo que erigieron ahí el santuario a Tepoztécatl, su dios. Entrada: 55 pesos.

La historia del territorio que hoy conocemos como Morelos es tan antigua que se mide en milenios. Aquí y allá, las zonas arqueológicas que existen en el estado revelan la forma en que los primeros habitantes de esta región del país se organizaban, rendían culto a sus dioses y construían sus templos. Custodiados por el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), ocho de estos tesoros arqueológicos mantienen sus puertas abiertas al público y se han convertido en algunos de los lugares que más turismo atraen al estado.

Zona arqueológica de Chalcatzingo

El lugar más preciado de los chalcas. Ubicada en la región Oriente del estado, la zona arqueológica de Chalcatzingo es la más antigua de todas: la historia de este centro religioso con rasgos olmecas se remonta al año 3000 a.C. Considerada como una de las zonas arqueológicas más significativas del Altiplano Central, los rasgos iconográficos que todavía es posible contemplar en las más de 40 piezas que están en exhibición demuestran el alto grado de desarrollo social, político, comercial, artístico y religioso alcanzado por los olmecas durante el Preclásico Medio. Entrada: 55 pesos.

Zona arqueológica de Olintepec

Cerro en movimiento. Habitada desde el año 1500 a.C., la zona arqueológica de Olintepec repite hoy el eco silencioso de la que fuera una de las zonas de riego más ricas del estado, y que, de la mano de los olmecas, sería llevada a una de sus cuatro etapas de apogeo a partir del 1000 a.C. Durante el periodo de 500-150 a.C., los pobladores erigieron el templo de su dios patrono sobre un basamento piramidal, construido con piedras que fueron extraídas del río Cuautla. Entrada libre.

Zona arqueológica de Coatetelco

Lugar de las serpientes en los montículos de piedra. Está ubicado a la orilla del lago del mismo nombre, es un sitio vinculado con Xochicalco, si bien su periodo más importante ocurrió durante el Preclásico Tardío, entre los años 900 a 1200 a.C. En el lugar se pueden apreciar basamentos piramidales, varias plataformas y un juego de pelota. La entrada a dicho sitio es de 45 pesos por persona.

Zona arqueológica de Yautepec

En el cerro del Yauhtli. Formada por los primeros habitantes de Yautepec, quienes llegaron a esta zona desde el año 1200 a.C., la ciudad prehispánica que existió en este lugar pasó por varias etapas, desde que establecieron relaciones con la cultura tolteca hasta el dominio que los mexicas llegaron a establecer sobre ésta. En la actualidad, el único edificio que se conserva de aquellos años es un palacio, que permanece protegido por el INAH desde 1989. Entrada libre.

Las Pilas

Teotihuacán a las espaldas de un balneario. Aunque la extensión donde se estableció la zona arqueológica ha sido invadida por la mancha urbana, hay un importante área ceremonial de ocupación teotihuacana que todavía se conserva protegida. Ahí, los visitantes pueden encontrarse con los restos de antiguas estructuras piramidales y conocer más sobre el estado por la recuperación de 45 pesos.

Zona arqueológica de Xochicalco

En el lugar de la casa de las flores. Una de las zonas arqueológicas más completas de Morelos. Actualmente, la zona arqueológica de Xochicalco está sólo parcialmente abierta al público. Sin embargo, entre los rasgos más característicos de este lugar se encuentran vistosas pirámides y palacios que construyeron sus antiguos habitantes. Además, hasta antes del sismo del 19-S, su antiguo observatorio era uno de los más estudiados de toda Mesoamérica. Entrada: 75 pesos.

Teopanzolco

En el templo viejo. Los primeros habitantes de este lugar fueron los llamados tlahuicas. Con construcciones vinculadas al estilo mexica, actualmente sobrevive la pirámide principal, que concluye con dos templos, uno dedicado a Tláloc y otro a Huitzilopochtli. De acuerdo con el INAH, su gran basamento es el único ejemplo de arquitectura posclásica que se conserva en Morelos. Entrada: 55 pesos

Tepozteco

Lugar del cobre o de hachas o de piedras quebradas. La zona arqueológica preferida tanto por los turistas como por los morelenses. En lo alto de lo que es el pueblo mágico de Tepoztlán, la construcción de casas, palacios, templos y conjuntos habitaciones inició cerca del año 1200. En la cima del peñón, los vestigios corresponden a un área que los tepoztecos consideraban entre las más sagradas, por lo que erigieron ahí el santuario a Tepoztécatl, su dios. Entrada: 55 pesos.

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