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El espectador más longevo del Festival de Otoño

  • El Sol De Cuernavaca
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Con cerca de 80 años, don Liborio Jacinto acudió a la presentación artística en Tetelcingo

POR Emmanuel Ruiz

Entre la gente que acude a ver a los artistas que llegan a la comunidad indígena de Tetelcingo, destaca una pequeña figura, casi en la última fila, atenta y alegre, que disfruta lo que ve.

Se llama Liborio Jacinto, viste un viejo pantalón verde, camisa blanca y su sombrero, algo que es característico de los hombres de este pueblo.

A sus 77 años, viudo desde hace 20, Jacinto ha adquirido el hábito de salir a solas por la tarde y disfrutar de lo que el mundo aún puede ofrecerle.

Hoy tuvo suerte. Al llegar a la plaza principal, encorvado pero con convicción, se topó con el escenario del Festival Independiente de Otoño (FIO), que en su edición 19 es itinerante.

“Esto está muy bonito, se oye bien lo que hablan y a mí me gusta porque divierte”, nos cuenta al terminar la presentación del Grupo “Teteu”, un espectáculo de títeres y música.

Hasta hace algunos años, Liborio era un hombre entregado al campo, en el que cosechaba frijol, maíz y arroz. Ahora que la edad ha hecho estragos en su cuerpo, el dolor de huesos le impide labrar la tierra, así que sus hijos han tomado su lugar.

“Tengo mis hijos, pero ellos trabajan y salen hasta las siete y media, así que no pueden venir a ver esto, más que yo solito”.

-¿Usted es de Tetelcingo?

-Sí, soy de este pueblo y sé hablar náhuatl. ¿Quieres que te diga algo?

Pronuncia entonces una oración en ese dialecto. Parece dominarlo incluso más que el español.

-¿Y qué significa?

-Que me vas a dar a tu hermana.

Estalla en carcajadas. Después se disculpa:

-No te vayas a molestar, pero es que yo soy chistoso.

Un festival para todos

La presencia de personas como Liborio, que pueden disfrutar del arte en Tetelcingo, llena de entusiasmo a Mariana Barreda, una de las organizadoras del FIO.

“Qué bueno que se dé el tiempo, que venga a disfrutar, a divertirse, a cambiar el canal, porque esa es la idea, que la gente venga a distraerse, a conocer”, explica.

En su edición 19, el FIO busca llevar el arte y la cultura a espacios distintos, y romper así con el paradigma de que Cuautla sólo es su Centro Histórico.

“La idea es hacer un corredor cultural en donde el festival esté presente, porque normalmente las actividades se centralizan en un punto, así que esto es un ejemplo para que quienes vienen después de nosotros, que tengan presente que hay muchas colonias a las cuales ir”, señala.

El Sol de Cuautla.