"Desde entonces siempre ha existido ciertas rencillas, tanto con las autoridades como con la misma gente, por eso hablamos con los regidores"

Desde 1930 los municipios de Tlaltizapán y Cuautla son antagónicos, debido a que el primero quiso llevarse los restos de Emiliano Zapata; por ello, mediante el Consejo del Patrimonio Histórico de Cuautla se logró el hermanamiento entre ambas ciudades, a fin de conmemorar dignamente el centenario luctuoso del caudillo del sur.

Jaime Martínez Rivera, vicepresidente del Consejo del Patrimonio Histórico de Cuautla, recordó que fue en 1930 cuando los habitantes de Tlaltizapán quisieron llevarse los restos de Emiliano Zapata, al no poder fue en 1932 cuando se construyó el mausoleo en su honor en la que ahora es la Plaza Revolución del Sur.

"Desde entonces siempre ha existido ciertas rencillas, tanto con las autoridades como con la misma gente, por eso hablamos con los regidores de Tlaltizapán para lograr un convenio en beneficio de ambas partes".

Acompañados de los integrantes del Cabildo de Cuautla, el presidente municipal del Tlaltizapán, Alfredo Domínguez Mandujano realizó un recorrido por la Estación del Tren Interoceánico, la Plaza y Fuerte de Galeana, El Zócalo y la Plaza Revolución del Sur, monumentos históricos relacionados al caudillo del sur.

Posterior al recorrido, en un restaurante del centro de la ciudad, fue firmando el convenio de Hermanamiento entre Cuautla y Tlaltizapán.

Martínez Rivera informó que el Hermanamiento será para generar un intercambio cultural, histórico, artístico, económico y otros que se generan.