Araceli Mendoza

  / jueves 30 de enero de 2020

Carnaval con máscaras

La Edad media. Inflexible en los ayunos, abstinencias y cuaresmas, y con persecuciones a quienes no respetaban las normas religiosas. Sin embargo, renació el carnaval y se continuó la tradición hasta la actualidad en muchos lugares del mundo. Durante esta época, se celebraba con juegos, banquetes, bailes y diversiones en general, con mucha comida y mucha bebida. Con el objeto de enfrentar la abstinencia con el cuerpo bien fortalecido y preparado.

En la España de la época de la Conquista y la Colonia ya era costumbre durante el reinado de los Reyes Católicos disfrazarse en determinados días con el fin de gastar bromas en los lugares públicos. Más tarde, en 1523, Carlos I dictó una ley prohibiendo las máscaras y enmascarados. Del mismo modo, Felipe II también llevó a cabo una prohibición sobre máscaras. Fue Felipe IV, quien restauró el esplendor de las máscaras.

Federico Gómez, no es un participante del Carnaval, es el nombre del hospital Infantil de México, si este Hospital que tuvo sus días de gloria, hasta lo visitó Juan Pablo II, la máscara no se le notaba, hasta hoy que hay muchas declaraciones de que si estaba informado de los pederastas. Los niños usan cubre bocas, debido a su enfermedad que padecen como es la leucemia o cáncer, no tienen mascaras es una realidad sus padecimientos, más sin embargo, las mascaras que existen con laboratorios, funcionarios gubernamentales, o los que simplemente tienen una máscara para celebrar las ganancias que esta terrible enfermedad les proporciona.

Chilapa no están celebrando el Carnaval pero si tienen una máscara donde esconde el miedo el terrible resentimiento de que mataron a los suyos, si al ver agredido a su pueblo a su comunidad, el lugar donde nacieron y hoy esos niños se tienen que poner un paliacate como máscara que cubre sus rostros, para parecer malos, acaso un niño puede infundir miedo, infundir miedo a los chacales que han acribillado atemorizado humillado a Chilapa, estos niños con sus pies polvosos, sus guaraches llenos de tierra o lodo, pero su corazón con latidos acelerados, odio, rencor, pero repito miedo por las noches en una zozobra, de no saber a que hora aparecerán “Los Ardillos”, y no lanzarán serpentinas o espuma como se acostumbra en los Carnavales. Nuestros niños mexicanos se están muriendo, unos por enfermedad y otros por la violencia.

Los niños Le Barón, se colocaron mascaras de ser niños fuertes, porque en su cultura no se les ocultan las cosas a los niños, por lo tanto saben perfecto lo que ocurrió el 4 de noviembre del 2019; sumándose a la caminata por la Paz. Un agente del FBI dijo es sorprendente la manera de procesar y dar testimonio tan claros de lo que vieron estos niños que terminaron bañados en sangre de su madre y también recibieron balazos. Esta vivencia será siempre parte de su historia de vida, con la máscara de terror.

Adoptar medidas especiales para proteger a niñas, niños y adolescentes que forman parte de la caravana de migrantes frenada en la frontera sur. La máscara de los migrantes también participa en este Carnaval.

Unicef da recomendaciones al Gobierno Federal por medio de su representante en México, Christian Skoog sobre las terribles repercusiones que pueden traer por hacer un reclutamiento de menores una de las peores formas de violencia y explotación a las que pueden estar expuesto; consecuencias, graves tanto física como emocional; muchas veces son obligados a presenciar o cometer actos que atentan contra la integridad física y la vida de otras personas. Abandonan la escuela, lesiones físicas y psicológicas, que máscara tan llamativa o ¿será una máscara invisible?.

La última mascara de este Carnaval es Fortaseg, dará este año el subsidio para el fortalecimiento de la seguridad. Serán beneficiados 34 municipios y se canalizarán 3 mil 921 millones 700 mil pesos. Este si es un carro alegórico con una gran máscara Alfonso Durazo, un cliché de respeto a los derechos humanos, “La fuerza por sí sola no resuelve, la fuerza pública es un recurso legítimo del Estado, pero estamos obligados a utilizarla con responsabilidad. Dónde está el respeto a los niños a los ciudadanos a los mexicanos, Durazo con una máscara gris, como es él, gris aunque traiga una máscara ya sabemos como es, fácil de reconocer.


Email: quehaydenuevoviejo760@yahoo.com.mx

La Edad media. Inflexible en los ayunos, abstinencias y cuaresmas, y con persecuciones a quienes no respetaban las normas religiosas. Sin embargo, renació el carnaval y se continuó la tradición hasta la actualidad en muchos lugares del mundo. Durante esta época, se celebraba con juegos, banquetes, bailes y diversiones en general, con mucha comida y mucha bebida. Con el objeto de enfrentar la abstinencia con el cuerpo bien fortalecido y preparado.

En la España de la época de la Conquista y la Colonia ya era costumbre durante el reinado de los Reyes Católicos disfrazarse en determinados días con el fin de gastar bromas en los lugares públicos. Más tarde, en 1523, Carlos I dictó una ley prohibiendo las máscaras y enmascarados. Del mismo modo, Felipe II también llevó a cabo una prohibición sobre máscaras. Fue Felipe IV, quien restauró el esplendor de las máscaras.

Federico Gómez, no es un participante del Carnaval, es el nombre del hospital Infantil de México, si este Hospital que tuvo sus días de gloria, hasta lo visitó Juan Pablo II, la máscara no se le notaba, hasta hoy que hay muchas declaraciones de que si estaba informado de los pederastas. Los niños usan cubre bocas, debido a su enfermedad que padecen como es la leucemia o cáncer, no tienen mascaras es una realidad sus padecimientos, más sin embargo, las mascaras que existen con laboratorios, funcionarios gubernamentales, o los que simplemente tienen una máscara para celebrar las ganancias que esta terrible enfermedad les proporciona.

Chilapa no están celebrando el Carnaval pero si tienen una máscara donde esconde el miedo el terrible resentimiento de que mataron a los suyos, si al ver agredido a su pueblo a su comunidad, el lugar donde nacieron y hoy esos niños se tienen que poner un paliacate como máscara que cubre sus rostros, para parecer malos, acaso un niño puede infundir miedo, infundir miedo a los chacales que han acribillado atemorizado humillado a Chilapa, estos niños con sus pies polvosos, sus guaraches llenos de tierra o lodo, pero su corazón con latidos acelerados, odio, rencor, pero repito miedo por las noches en una zozobra, de no saber a que hora aparecerán “Los Ardillos”, y no lanzarán serpentinas o espuma como se acostumbra en los Carnavales. Nuestros niños mexicanos se están muriendo, unos por enfermedad y otros por la violencia.

Los niños Le Barón, se colocaron mascaras de ser niños fuertes, porque en su cultura no se les ocultan las cosas a los niños, por lo tanto saben perfecto lo que ocurrió el 4 de noviembre del 2019; sumándose a la caminata por la Paz. Un agente del FBI dijo es sorprendente la manera de procesar y dar testimonio tan claros de lo que vieron estos niños que terminaron bañados en sangre de su madre y también recibieron balazos. Esta vivencia será siempre parte de su historia de vida, con la máscara de terror.

Adoptar medidas especiales para proteger a niñas, niños y adolescentes que forman parte de la caravana de migrantes frenada en la frontera sur. La máscara de los migrantes también participa en este Carnaval.

Unicef da recomendaciones al Gobierno Federal por medio de su representante en México, Christian Skoog sobre las terribles repercusiones que pueden traer por hacer un reclutamiento de menores una de las peores formas de violencia y explotación a las que pueden estar expuesto; consecuencias, graves tanto física como emocional; muchas veces son obligados a presenciar o cometer actos que atentan contra la integridad física y la vida de otras personas. Abandonan la escuela, lesiones físicas y psicológicas, que máscara tan llamativa o ¿será una máscara invisible?.

La última mascara de este Carnaval es Fortaseg, dará este año el subsidio para el fortalecimiento de la seguridad. Serán beneficiados 34 municipios y se canalizarán 3 mil 921 millones 700 mil pesos. Este si es un carro alegórico con una gran máscara Alfonso Durazo, un cliché de respeto a los derechos humanos, “La fuerza por sí sola no resuelve, la fuerza pública es un recurso legítimo del Estado, pero estamos obligados a utilizarla con responsabilidad. Dónde está el respeto a los niños a los ciudadanos a los mexicanos, Durazo con una máscara gris, como es él, gris aunque traiga una máscara ya sabemos como es, fácil de reconocer.


Email: quehaydenuevoviejo760@yahoo.com.mx

jueves 12 de marzo de 2020

"Campiología"

jueves 05 de marzo de 2020

"Conspiración"

jueves 27 de febrero de 2020

El circo

jueves 20 de febrero de 2020

"T Negro"

jueves 13 de febrero de 2020

"Retos Mortales"

jueves 06 de febrero de 2020

"Monarca"

jueves 30 de enero de 2020

Carnaval con máscaras

jueves 16 de enero de 2020

Ciencia Ficción

viernes 16 de marzo de 2018

Bronce escondido

sábado 10 de marzo de 2018

Cristo de Temaca

Cargar Más