imagotipo

La ruta de la salud

  • Los Miserables

El derecho a la movilidad es uno de los pendientes de la sociedad y el gobierno, el servicio de transporte público de pasajeros en cualquier modalidad que se ofrecen en Morelos es de los peores que existen en el país, caro, ineficiente, inseguro y abusivo.

Se presta a través de concesiones que otorga el gobierno a particulares para que lo oferten en condiciones seguras y dignas para todos los pasajeros, durante las últimas 4 décadas lograron imponerse a todos los directores y secretarios de transporte que les fueron designados, media docena incluso fue consignado por la comisión de delitos contra el patrimonio del gobierno en complicidad con los líderes de transportistas.

Nunca han otorgado contraprestación alguna a los estudiantes y personas con discapacidad o de la tercera edad, pese a que en cada aumento de tarifas que se les autoriza aseguran cumplir, el gobierno de Estado a través del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia, implemento la ruta de la salud, para transportar a los servicios médicos y de rehabilitación a este importante sector de la sociedad que reclama atención especial para subir y bajar de las unidades y a quienes los concesionarios se negaron a atender durante décadas pese a que están obligados a partir de una ley que el congreso aprobó el siglo pasado y que nunca acataron.

En julio, un grupo de transportistas, seguidores de Dagoberto Rivera Jaimes, agredieron y realizaron actos vandálicos en contra de pasajeros y unidades de este servicio que hoy prestan servicio en los municipios de Cuernavaca, Temixco y Emiliano Zapata.

El Consejo de Atención Integral para Personas con Discapacidad y usuarios de este servicio, planean una serie de acciones para blindar este servicio en las actuales condiciones, ante el grave riesgo que significa que a consecuencia del resultado electoral alguno futuro gobierno pretenda como siempre someterse a las presiones y chantajes de este sector, que con sus imprudencias y falta de conciencia social han provocado que muchos hoy sean discapacitados a consecuencia de su imprudente forma de manejar.

Actualmente, el servicio de transporte adaptado realiza un recorrido de 40 kilómetros, en un horario de seis de la mañana a siete de la noche, cuenta con tres autobuses con capacidad de 40 pasajeros por unidad.

La mayoría de los trabajadores del volante son ciudadanos que cumplen con su compromiso en la medida en la que se los permiten los dueños de unidades, rutas y placas, los líderes y concesionarios, buscaran quitar este servicio al Consejo para llevarlo a los mismos niveles de violación al derecho a la movilidad en que hoy operan.

Es responsabilidad de sociedad y gobierno mantener un servicio de transporte digno para los grupos vulnerables y para todos los usuarios, es obligación de ellos, formar parte de la reconstrucción más que querer deteriorar lo poco que funciona en ese sector, deben aceptar cumplir con las normas que establecen los acuerdos internacionales.


Ver columnas anteriores