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  • Entre dos tierras

Considerando los resultados electorales de los dos últimos años, es muy probable que en 2018 las diferencias entre los primeros lugares sean mínimas. Como en el atletismo o las carreras de automóviles, las elecciones del próximo año seguramente tendrán un final cerrado, digno de una escrupulosa medición.

En este sentido, los métodos de medición serán relevantes para dar certidumbre al proceso electoral. En física, existe el “efecto observador” que considera que el simple hecho de la observación puede cambiar las características de la cosa observada, el cual evoco como un ejemplo “a modo” para el caso electoral.

Con la atribución de realizar los conteos rápidos, el INE se vuelve en el principal observador, pero de acuerdo con el artículo 220 de la Ley General de Procedimientos e Instituciones Electorales, también se permite a personas físicas o morales que realicen conteos rápidos, poniendo a consideración del instituto las metodologías y financiamiento para su elaboración y términos para dar conocer los resultados.

Al final de la jornada electoral es común que los medios de comunicación comiencen a anunciar las tendencias, lo que vuelve natural y necesario un “final de fotografía” para marcar un posible desenlace como en las carreras deportivas. Si bien los conteos rápidos no son resultado final, si marcan una tendencia estadística.

¿Por qué es importante comenzar a hablar de esto? Recientemente el INE anunció que será el principal responsable del conteo rápido de las elecciones para gobernador de varios estados, incluyendo Morelos. Esta decisión es importante, porque reduce la incertidumbre mediática.

Desde una visión amplia, debemos recordar que los partidos políticos llevan meses siguiendo una estrategia entorno a las alianzas; unos para obtener el triunfo y otros para defenderlo. En todo este tiempo, cientos de encuestas han venido reflejando el movimiento de las preferencias electorales por candidato o partido. Pero en las semanas próximas seguramente las brechas irán reduciendo su separación.

La fragmentación del voto es un análisis conocido por todos los partidos. Los ciudadanos están cansados de las decisiones de los políticos en los asuntos públicos, ya sea en los Congresos o en la administración pública; pero también por su comportamiento personal, el cual muchas veces termina en video escándalos.

Los partidos se han vuelto representantes de grupos cada vez más pequeños, que al traducirlos en votos y sumarlos resultan insuficientes para ganar elecciones. Por ello, las alianzas han sido necesarias y probadas con éxito en Estados donde además, la combinación de malos gobiernos, inseguridad, corrupción y violencia alcanzaron cifras escandalosamente altas.

Nos encontramos entonces en la suma del voto duro, lo que alcance con eso ya es mucho para los partidos, lo demás ya es ganancia. Por eso, la idea de la “segunda vuelta” sigue en debate, debido a que en elecciones cerradas se generan más perdedores que ganadores.

Sin duda, mucho ha pasado desde la famosa consigna “voto por voto, casilla por casilla”; de ahí que en 2018 en un contexto de resultados electorales cerrados, celebramos que las autoridades busquen cuidar la forma como se llevará a cabo el conteo rápido, ya que será un mecanismo que abone en la certidumbre y legalidad de los comicios.

En Morelos, debemos pensar que el conteo rápido se pondrá en marcha con una nueva geografía electoral debido a la reciente distritación y con una abierta promoción del voto desde el exterior.


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