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Auto censura

  • Los Miserables

La libertad de expresión fue una exigencia social de la segunda mitad del siglo XX, las organizaciones no gubernamentales ajenas al partido en el poder, aseguraron que el gobierno mantenía el absoluto control de todos los medios de comunicación, quienes vivieron en Morelos durante el gobierno de Lauro Ortega Martínez, aseguran, que desde su oficina se enviaban las cabezas principales de los periódicos de la época, los acuerdos económicos afirman eran generosos.

El sábado pasado el gobernador Graco Ramírez, se reunió con un grupo de comunicadores, durante su intervención recordó parte de aquella historia, el capítulo que corresponde al gobierno de Jorge Carrillo Olea, fue el primer movimiento ciudadano que logro atraer a Morelos a un importante número de periodistas de medios nacionales, la crónica de su caída en un periódico mereció uno de los tantos premios nacionales de periodismo que se reparten en la Ciudad de México.

En aquella época un editor local explicaba así la libertad de expresión: “Ustedes escriban lo que quieran, yo publico lo que quiero”, medios impresos y electrónicos son empresas, que prestan un servicio social, deben generan utilidades para sus inversionistas y trabajadores, el tema empresarial se regula por el mercado y es ahí donde debe discutirse.

Quienes impulsaron los primeros medios de comunicación, buscaron llegar con algún mensaje a los lectores, radioescuchas y televidentes, este mensaje está vinculado a la capacidad de comercialización del medio para poder impulsar la emisión de más mensajes, en una propuesta en la que todos obtuvieran alguna utilidad, los empresarios y trabajadores de los medios un ingreso digno acorde con su esfuerzo, los receptores, información que les fuera útil y les presentara acontecimientos que impactan en la vida de la mayoría, (definición de noticia), los anunciantes espacios donde se ofrecen los bienes y servicios que comercializan.

En el nuevo milenio surgió el universo paralelo de las redes sociales, donde no existen reglas ni limites, en un principio lograron romper paradigmas garantizaron la libertad de expresión, los lenguajes que surgieron en ese universo paralelo digitalizaron la calumnia con el fake news, la post verdad y Morelos no es ajeno, un ejemplo fueron las especulaciones que a través de las redes sociales, se difundieron sobre el manejo de los apoyos para los damnificados de los sismos del 19 de septiembre.

El sábado se conocieron las opiniones de periodistas y de la autoridad encargada de mantener el clima de paz social y libertad que garantice la realización de un proceso electoral transparente, la responsabilidad de que la elección no sea la decisión de quienes manipulan el mal humor social es responsabilidad de todos, incluidos los electores, la autocensura, deja un espacio que es aprovechado por la calumnia y sus versiones digitales, la post verdad y el fake news.

Las herramientas para controlarlo son la educación y la participación electoral, el voto en conciencia.


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