/ miércoles 5 de junio de 2024

Victoria de la izquierda lleva a Claudia Sheinbaum a la presidencia

Impulsada por la voluntad de millones de mexicanos, la coalición de izquierda (Morena-PT-PVEM) consiguió el 2 de junio una gran victoria electoral sobre sus contendientes. La ventaja de Claudia Sheinbaum sobre el segundo y tercer lugar, es más amplia que la obtenida por el presidente López Obrador hace 6 años, en los comicios de 2018.

Sin embargo, la pesadilla de la coalición de derecha (PRI-PAN-PRD) no termina ahí. Aunque las cifras deben manejarse de manera prudente, los datos proporcionadas por el INE revelan que los candidatos de la izquierda para cargos legislativos en ambas cámaras del Congreso de la Unión, obtuvieron resultados que hacen posible la construcción de una mayoría calificada en ambas cámaras. Esto es, una vez instalado, el nuevo Congreso podría realizar reformas constitucionales con objeto de abatir las viejas instituciones derivadas del antiguo régimen neoliberal, o bien remodelarlas o sustituirlas por organismos nuevos, menos burocratizados y más cercanos a los intereses del pueblo.

Por si fuera poco, la coalición de izquierda obtuvo la mayoría de los votos en el estado de Yucatán, una entidad tradicionalmente gobernada por los partidos de derecha, herederos de la “casta divina” peninsular: primero por el PRI, y en sexenios más recientes por el PAN, los yucatecos fueron gobernados por los neoliberales.

De esta manera, a partir de que los órganos constitucionales califiquen las elecciones, la coalición de izquierda podrá gobernar 24 entidades del país, expulsando al partido albiazul de su último bastión en la península de Yucatán. A la oposición de derecha solo le quedarían Durango y Coahuila (PRI) Chihuahua, Aguascalientes, Guanajuato y Querétaro (PAN) y Nuevo León y Jalisco para Movimiento Ciudadano.

Vayamos a los datos:

  • De acuerdo con información del PREP –que dio a conocer Guadalupe Taddei, presidenta del INE—Claudia Sheinbaum obtuvo casi 60 millones de sufragios, los cuales representan entre el 58.3 y el 60.7% de la votación para la presidencia de la República.
  • Xóchitl Gálvez recibió entre el 26.6 y el 28.6% de los sufragios. O sea, poco menos de la mitad de los votos obtenidos por la triunfadora.
  • Jorge Álvarez Máynez, de MC, obtuvo entre el 9.9 y el 10.8% de los votos.

Tanto Xóchitl Gálvez como Jorge Álvarez Máynez, acompañados por sus equipos de campaña, hicieron un reconocimiento público de su derrota y felicitaron a la vencedora en sendas llamadas por teléfono. Posteriormente la candidata prianista se retractó, y amenazó con impugnar el proceso en su conjunto.

La votación en las entidades:

  • En Morelos, Margarita González Saravia, de la coalición de izquierda obtuvo entre el 45.7 y el 50.6% de la votación, mientras Lucy Meza, de la coalición de derecha consiguió entre el 29.9 y el 34.4%. Por su parte, Jessica Ortega recibió entre el 15.8 y el 17% de los sufragios.
  • En la Ciudad de México, Clara Brugada, exalcaldesa de Iztapalapa, fue apoyada por los votos de alrededor del 50% de los ciudadanos, mientras Santiago Taboada consiguió la simpatía de entre 37.2 y el 40.5% del sufragio ciudadano.
  • En Chiapas se produjo una de las votaciones más voluminosas en favor de la izquierda. El candidato a gobernador, Eduardo Ramírez, obtuvo entre 79 y 82.6% del apoyo ciudadano, mientras Olga Luz Espinoza, del PRIAN, consiguió entre el 10 y el 13.4% de los sufragios.
  • En Tabasco se produjo un fenómeno similar. Javier May, candidato de la izquierda, obtuvo alrededor del 80% de los votos. Los demás partidos solo consiguieron apoyo marginal de la población. El PAN casi no existe en el edén tabasqueño; por su parte, el PRD presentó un candidato (Juan Fócil) que consiguió el apoyo de entre 4.9 y el 7.2% de la votación ciudadana.
  • En Yucatán, Joaquín “El Guacho” Díaz obtuvo alrededor del 50% de los votos, mientras su adversario Renán Barrera, del PRIAN, consiguió solo un 45% de los sufragios en disputa.
  • En el estado de Puebla, Alejandro Armenta, candidato de la izquierda a gobernador, obtuvo alrededor del 60% de los votos, en tanto el prianista Enrique Rivera solo alcanzó poco más del 32% de los sufragios.
  • En Guanajuato, la red de intereses creada por el PAN logró sacar adelante a su candidata a gobernadora Libia Denise García, con alrededor del 50% de los votos, frente a la candidata de izquierda, Alma Alcaraz, quien obtuvo alrededor del 40% de los sufragios. En Guanajuato gobierna el partido blanquiazul desde los años 90 del siglo pasado, cuando Salinas hizo las famosas “concertacesiones” para entregarle la gubernatura al PAN, o sea tiene más de 30 años continuos en el poder.
  • En Jalisco Pablo Lemus, candidato del partido naranja, obtuvo la victoria con cerca del 45% de los votos sobre Claudia Delgadillo, candidata a gobernadora por una coalición integrada por los tres partidos de izquierda nacionales y dos partidos locales. La diferencia en las cifras de ambas candidaturas fue de alrededor de un 8%.

Por cuanto al Congreso federal, las cifras del PREP indican la posibilidad de que la izquierda obtenga la mayoría calificada, sumando los legisladores de mayoría y de representación proporcional. En la Cámara de Diputados, es posible que Morena obtenga 243 diputados; el PT, 48 y el PVEM, 74. En total, 365. La mayoría calificada requiere dos tercios, o sea 334 legisladores. Por lo mismo, la izquierda está en condiciones de reformar la Constitución Política de la República. La derecha prianista solo tendrá una escuálida representación de 108 diputados, de los cuales 72 serían del PAN, 34 del PRI y solo 2 del PRD.

En el Senado de la República las cosas no pintan mejor para los prianistas. Morena tendría 60 legisladores, el PVEM 14 y 8 el PT. En total 82 senadores, que se acercan mucho a la cifra necesaria para obtener la mayoría calificada, que es de 86. En el bando opuesto, el PAN tendría 22 senadores y el PRI 17, para dar un total de 39. MC podría obtener 5 senadores, que en las conflictivas condiciones de la próxima Legislatura podrían convertirse en el fiel de la balanza.

Impulsada por la voluntad de millones de mexicanos, la coalición de izquierda (Morena-PT-PVEM) consiguió el 2 de junio una gran victoria electoral sobre sus contendientes. La ventaja de Claudia Sheinbaum sobre el segundo y tercer lugar, es más amplia que la obtenida por el presidente López Obrador hace 6 años, en los comicios de 2018.

Sin embargo, la pesadilla de la coalición de derecha (PRI-PAN-PRD) no termina ahí. Aunque las cifras deben manejarse de manera prudente, los datos proporcionadas por el INE revelan que los candidatos de la izquierda para cargos legislativos en ambas cámaras del Congreso de la Unión, obtuvieron resultados que hacen posible la construcción de una mayoría calificada en ambas cámaras. Esto es, una vez instalado, el nuevo Congreso podría realizar reformas constitucionales con objeto de abatir las viejas instituciones derivadas del antiguo régimen neoliberal, o bien remodelarlas o sustituirlas por organismos nuevos, menos burocratizados y más cercanos a los intereses del pueblo.

Por si fuera poco, la coalición de izquierda obtuvo la mayoría de los votos en el estado de Yucatán, una entidad tradicionalmente gobernada por los partidos de derecha, herederos de la “casta divina” peninsular: primero por el PRI, y en sexenios más recientes por el PAN, los yucatecos fueron gobernados por los neoliberales.

De esta manera, a partir de que los órganos constitucionales califiquen las elecciones, la coalición de izquierda podrá gobernar 24 entidades del país, expulsando al partido albiazul de su último bastión en la península de Yucatán. A la oposición de derecha solo le quedarían Durango y Coahuila (PRI) Chihuahua, Aguascalientes, Guanajuato y Querétaro (PAN) y Nuevo León y Jalisco para Movimiento Ciudadano.

Vayamos a los datos:

  • De acuerdo con información del PREP –que dio a conocer Guadalupe Taddei, presidenta del INE—Claudia Sheinbaum obtuvo casi 60 millones de sufragios, los cuales representan entre el 58.3 y el 60.7% de la votación para la presidencia de la República.
  • Xóchitl Gálvez recibió entre el 26.6 y el 28.6% de los sufragios. O sea, poco menos de la mitad de los votos obtenidos por la triunfadora.
  • Jorge Álvarez Máynez, de MC, obtuvo entre el 9.9 y el 10.8% de los votos.

Tanto Xóchitl Gálvez como Jorge Álvarez Máynez, acompañados por sus equipos de campaña, hicieron un reconocimiento público de su derrota y felicitaron a la vencedora en sendas llamadas por teléfono. Posteriormente la candidata prianista se retractó, y amenazó con impugnar el proceso en su conjunto.

La votación en las entidades:

  • En Morelos, Margarita González Saravia, de la coalición de izquierda obtuvo entre el 45.7 y el 50.6% de la votación, mientras Lucy Meza, de la coalición de derecha consiguió entre el 29.9 y el 34.4%. Por su parte, Jessica Ortega recibió entre el 15.8 y el 17% de los sufragios.
  • En la Ciudad de México, Clara Brugada, exalcaldesa de Iztapalapa, fue apoyada por los votos de alrededor del 50% de los ciudadanos, mientras Santiago Taboada consiguió la simpatía de entre 37.2 y el 40.5% del sufragio ciudadano.
  • En Chiapas se produjo una de las votaciones más voluminosas en favor de la izquierda. El candidato a gobernador, Eduardo Ramírez, obtuvo entre 79 y 82.6% del apoyo ciudadano, mientras Olga Luz Espinoza, del PRIAN, consiguió entre el 10 y el 13.4% de los sufragios.
  • En Tabasco se produjo un fenómeno similar. Javier May, candidato de la izquierda, obtuvo alrededor del 80% de los votos. Los demás partidos solo consiguieron apoyo marginal de la población. El PAN casi no existe en el edén tabasqueño; por su parte, el PRD presentó un candidato (Juan Fócil) que consiguió el apoyo de entre 4.9 y el 7.2% de la votación ciudadana.
  • En Yucatán, Joaquín “El Guacho” Díaz obtuvo alrededor del 50% de los votos, mientras su adversario Renán Barrera, del PRIAN, consiguió solo un 45% de los sufragios en disputa.
  • En el estado de Puebla, Alejandro Armenta, candidato de la izquierda a gobernador, obtuvo alrededor del 60% de los votos, en tanto el prianista Enrique Rivera solo alcanzó poco más del 32% de los sufragios.
  • En Guanajuato, la red de intereses creada por el PAN logró sacar adelante a su candidata a gobernadora Libia Denise García, con alrededor del 50% de los votos, frente a la candidata de izquierda, Alma Alcaraz, quien obtuvo alrededor del 40% de los sufragios. En Guanajuato gobierna el partido blanquiazul desde los años 90 del siglo pasado, cuando Salinas hizo las famosas “concertacesiones” para entregarle la gubernatura al PAN, o sea tiene más de 30 años continuos en el poder.
  • En Jalisco Pablo Lemus, candidato del partido naranja, obtuvo la victoria con cerca del 45% de los votos sobre Claudia Delgadillo, candidata a gobernadora por una coalición integrada por los tres partidos de izquierda nacionales y dos partidos locales. La diferencia en las cifras de ambas candidaturas fue de alrededor de un 8%.

Por cuanto al Congreso federal, las cifras del PREP indican la posibilidad de que la izquierda obtenga la mayoría calificada, sumando los legisladores de mayoría y de representación proporcional. En la Cámara de Diputados, es posible que Morena obtenga 243 diputados; el PT, 48 y el PVEM, 74. En total, 365. La mayoría calificada requiere dos tercios, o sea 334 legisladores. Por lo mismo, la izquierda está en condiciones de reformar la Constitución Política de la República. La derecha prianista solo tendrá una escuálida representación de 108 diputados, de los cuales 72 serían del PAN, 34 del PRI y solo 2 del PRD.

En el Senado de la República las cosas no pintan mejor para los prianistas. Morena tendría 60 legisladores, el PVEM 14 y 8 el PT. En total 82 senadores, que se acercan mucho a la cifra necesaria para obtener la mayoría calificada, que es de 86. En el bando opuesto, el PAN tendría 22 senadores y el PRI 17, para dar un total de 39. MC podría obtener 5 senadores, que en las conflictivas condiciones de la próxima Legislatura podrían convertirse en el fiel de la balanza.