/ lunes 23 de mayo de 2022

Sin coordinación no hay seguridad

El trabajo coordinado entre autoridades federales, estatales y municipales da resultados en seguridad pública, por lo que ya es replicado en diversas entidades.

Este modelo demanda reconocimiento de los problemas a enfrentar, sin deslinde basado la competencia por el tipo de delitos cometidos. De lo contrario, la suma no se concreta y se convierte en esfuerzos aislados.

Mayo ha traído cambios en la implementación de programas de seguridad en Morelos. La Secretaría de la Defensa Nacional, en cumplimiento a la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, desplazó 260 elementos de la Fuerza de Tarea 24 I Región Militar para apoyar en el fortalecimiento de la seguridad pública del estado.

Con el fin de disminuir los índices delictivos se realizarán patrullajes en ocho municipios entre los que están Cuernavaca, Yecapixtla, Cuautla, Temixco, Jiutepec, Emiliano Zapata, Xochitepec y Yautepec.

Su labor pretende transformar el entorno de inseguridad para reducir la incidencia delictiva en Morelos. Esto después de que en marzo pasado se reportaron 6 casos de feminicidio, 481 por violencia familiar, 58 violaciones, 336 robos a vehículo, 70 casos de narcomenudeo y 85 homicidios.

Los siete municipios en los que los elementos militares colaborarán con autoridades municipales y estatales son aquellos donde se concentra la mayor incidencia de tres delitos, principales, relacionados con la operación de grupos de la delincuencia organizada: homicidio doloso, robo de vehículo y narcomenudeo.

La intervención del Ejército Mexicano no debe ser aislada, sino integrada con la Comisión Estatal de Seguridad Pública y las Policías municipales. Aunque no será suficiente sin una estrategia transversal para restaurar el tejido social y atender las necesidades de las y los habitantes. El combate a la delincuencia es multifactorial y no depende de una sola institución.

Esquemas como éste han brindado resultados eficientes en entidades como a Ciudad de México, donde la Guardia Nacional participa de manera activa en el gabinete de seguridad y para el 2023 se prevé que ya cuente con 14 cuarteles instalados.

El modelo de coordinación ha permitido bajar en más del 50 por ciento los delitos de alto impacto en tres años, y en el caso del homicidio doloso se presenta una disminución superior a 64 por ciento.

La estrategia es acompañada de otros factores —atención a las causas de la delincuencia, más y mejores policías e impulso al trabajo de inteligencia policial— que potencializan los resultados y devuelven la confianza a la ciudadanía.

Morelos busca transita en esa lógica para proporcionar a las y los ciudadanos espacios más seguros.

@guerrerochipres

El trabajo coordinado entre autoridades federales, estatales y municipales da resultados en seguridad pública, por lo que ya es replicado en diversas entidades.

Este modelo demanda reconocimiento de los problemas a enfrentar, sin deslinde basado la competencia por el tipo de delitos cometidos. De lo contrario, la suma no se concreta y se convierte en esfuerzos aislados.

Mayo ha traído cambios en la implementación de programas de seguridad en Morelos. La Secretaría de la Defensa Nacional, en cumplimiento a la Estrategia Nacional de Seguridad Pública, desplazó 260 elementos de la Fuerza de Tarea 24 I Región Militar para apoyar en el fortalecimiento de la seguridad pública del estado.

Con el fin de disminuir los índices delictivos se realizarán patrullajes en ocho municipios entre los que están Cuernavaca, Yecapixtla, Cuautla, Temixco, Jiutepec, Emiliano Zapata, Xochitepec y Yautepec.

Su labor pretende transformar el entorno de inseguridad para reducir la incidencia delictiva en Morelos. Esto después de que en marzo pasado se reportaron 6 casos de feminicidio, 481 por violencia familiar, 58 violaciones, 336 robos a vehículo, 70 casos de narcomenudeo y 85 homicidios.

Los siete municipios en los que los elementos militares colaborarán con autoridades municipales y estatales son aquellos donde se concentra la mayor incidencia de tres delitos, principales, relacionados con la operación de grupos de la delincuencia organizada: homicidio doloso, robo de vehículo y narcomenudeo.

La intervención del Ejército Mexicano no debe ser aislada, sino integrada con la Comisión Estatal de Seguridad Pública y las Policías municipales. Aunque no será suficiente sin una estrategia transversal para restaurar el tejido social y atender las necesidades de las y los habitantes. El combate a la delincuencia es multifactorial y no depende de una sola institución.

Esquemas como éste han brindado resultados eficientes en entidades como a Ciudad de México, donde la Guardia Nacional participa de manera activa en el gabinete de seguridad y para el 2023 se prevé que ya cuente con 14 cuarteles instalados.

El modelo de coordinación ha permitido bajar en más del 50 por ciento los delitos de alto impacto en tres años, y en el caso del homicidio doloso se presenta una disminución superior a 64 por ciento.

La estrategia es acompañada de otros factores —atención a las causas de la delincuencia, más y mejores policías e impulso al trabajo de inteligencia policial— que potencializan los resultados y devuelven la confianza a la ciudadanía.

Morelos busca transita en esa lógica para proporcionar a las y los ciudadanos espacios más seguros.

@guerrerochipres