/ miércoles 21 de octubre de 2020

Representantes sordos

Difícil decir si Morelos será el estado más afectado por la desaparición de los fideicomisos que atendían desde los derechos fundamentales de víctimas de delitos, periodistas y defensores de los derechos humanos, hasta proyectos de ciencia y creación artística. Pero de que la extinción de estos instrumentos de financiamiento pegará fuerte a un estado hogar y espacio de trabajo para cientos de investigadores científicos y otros tantos creadores artísticos. Sólo eso tendría que haber bastado para que los diputados federales y senadores que representan al estado votaran en contra de la desaparición de los instrumentos. En el caso de los legisladores de Morena y el PES no fue así.

En una extraña tipología de los votantes de izquierda, hay quienes aseguran que científicos y artistas votan masivamente por opciones como la de López Obrador y que finalmente eso eligieron; esa bobada puede atenderse con tres argumentos, el primero que referiría que el estereotipo de la inteligencia creadora no se circunscribe a ideologías partidistas como la de López Obrador; el segundo aplicaría sobre el carácter del voto a favor de una autoridad para que guíe la administración pública desde una perspectiva demócrata y de la separación de poderes que obliga a los legisladores a ser la representación de distritos y territorios de pensamiento, actividades e intereses diversas; y el tercero iría sobre la falacia usada para producir una supuesta racionalidad del voto por la desaparición de los fideicomisos, expresada por la Senadora Lucía Meza, en un breve, generalizador y propagandista “con el voto decidido de la mayoría de Senadoras y Senadores, hoy quedaron extinguidos 109 fondos y fideicomisos. Se acabó con el manejo discrecional y opaco de los recursos públicos”.

Ya habíamos señalado que el origen de los fideicomisos estuvo en la imposibilidad de realizar un uso discrecional de los recursos y la facilidad de transparencia que ofrecían los mismos. Si algunos de los 109 fideicomisos ya extintos funcionaban con opacidad y entregaban dinero de manera discrecional a beneficiarios ilegales, tendrían que hacerse las denuncias correspondientes. El otorgar el poder de entregar recursos para la ciencia, la creación artística, las víctimas, las personas en situación de riesgo por su profesión, y otros, a una oficina, resulta aún más discrecional que cualquier otro instrumento financiero.

El voto en bloque de diputados y senadores morelenses del PES y Morena en un tema que reviste profundas afectaciones a actividades que generan empleo y desarrollo económico al estado evidencia un profundo alejamiento de la sociedad a la que suponen representar, sin mayores argumentos a los repetidos por el instrumento de propaganda. Lo cierto es que los diputados y senadores no escucharon a la comunidad científica, a los artistas, a las víctimas que desde Morelos se pronunciaron en repetidas ocasiones en contra de la desaparición de los fideicomisos con argumentos racionales y certeros. Y peor, lo hicieron sin conocer los instrumentos para remediar el financiamiento a áreas que son vitales para el estado.


@martinellito

dmartinez@elsoldecuernavaca.com.mx

Difícil decir si Morelos será el estado más afectado por la desaparición de los fideicomisos que atendían desde los derechos fundamentales de víctimas de delitos, periodistas y defensores de los derechos humanos, hasta proyectos de ciencia y creación artística. Pero de que la extinción de estos instrumentos de financiamiento pegará fuerte a un estado hogar y espacio de trabajo para cientos de investigadores científicos y otros tantos creadores artísticos. Sólo eso tendría que haber bastado para que los diputados federales y senadores que representan al estado votaran en contra de la desaparición de los instrumentos. En el caso de los legisladores de Morena y el PES no fue así.

En una extraña tipología de los votantes de izquierda, hay quienes aseguran que científicos y artistas votan masivamente por opciones como la de López Obrador y que finalmente eso eligieron; esa bobada puede atenderse con tres argumentos, el primero que referiría que el estereotipo de la inteligencia creadora no se circunscribe a ideologías partidistas como la de López Obrador; el segundo aplicaría sobre el carácter del voto a favor de una autoridad para que guíe la administración pública desde una perspectiva demócrata y de la separación de poderes que obliga a los legisladores a ser la representación de distritos y territorios de pensamiento, actividades e intereses diversas; y el tercero iría sobre la falacia usada para producir una supuesta racionalidad del voto por la desaparición de los fideicomisos, expresada por la Senadora Lucía Meza, en un breve, generalizador y propagandista “con el voto decidido de la mayoría de Senadoras y Senadores, hoy quedaron extinguidos 109 fondos y fideicomisos. Se acabó con el manejo discrecional y opaco de los recursos públicos”.

Ya habíamos señalado que el origen de los fideicomisos estuvo en la imposibilidad de realizar un uso discrecional de los recursos y la facilidad de transparencia que ofrecían los mismos. Si algunos de los 109 fideicomisos ya extintos funcionaban con opacidad y entregaban dinero de manera discrecional a beneficiarios ilegales, tendrían que hacerse las denuncias correspondientes. El otorgar el poder de entregar recursos para la ciencia, la creación artística, las víctimas, las personas en situación de riesgo por su profesión, y otros, a una oficina, resulta aún más discrecional que cualquier otro instrumento financiero.

El voto en bloque de diputados y senadores morelenses del PES y Morena en un tema que reviste profundas afectaciones a actividades que generan empleo y desarrollo económico al estado evidencia un profundo alejamiento de la sociedad a la que suponen representar, sin mayores argumentos a los repetidos por el instrumento de propaganda. Lo cierto es que los diputados y senadores no escucharon a la comunidad científica, a los artistas, a las víctimas que desde Morelos se pronunciaron en repetidas ocasiones en contra de la desaparición de los fideicomisos con argumentos racionales y certeros. Y peor, lo hicieron sin conocer los instrumentos para remediar el financiamiento a áreas que son vitales para el estado.


@martinellito

dmartinez@elsoldecuernavaca.com.mx

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