/ miércoles 12 de junio de 2024

El trabajo infantil un desafío!!!

Habíamos comentado el tema del trabajo infantil en artículos anteriores. Esta ocasión lo retomo en el marco del día internacional.

De acuerdo a las estadísticas ofrecidas por el INEGI en nuestro país al 2022 había 3.7 millones de niñas, niños y adolescentes de 5 a17 años en condición de trabajo infantil lo que representaba 13.1% de la población total de ese rango de edad. Lo más grave es que más del 50% realiza trabajos no permitidos se señala en las estadísticas.

En encuesta las causas del trabajo infantil son debidas al gusto por ayudar, pagar gastos de escuela y propios, ayudar a los gastos del hogar, aprender un oficio, pago de deudas, entre otras. Más del 50% perciben hasta 1 salario mínimo, poco más de un tercio no reciben remuneración alguna, poco más del 10% perciben entre 1 y 2 salarios mínimos.

Dos de cada tres menores laboran apoyando actividades relacionadas con el campo en sus diversas modalidades, así como en la construcción, minería o industria. El 15% en actividades de comercio y ventas. Como decía lo más dramático son actividades realizadas no permitidas dado el elevado riesgo que corren: muchos trabajan en las calles vendiendo cualquier tipo de productos sorteando todos los peligros diarios que ahí se viven, muchos más piden limosna en diferentes lugares conocidos, otros de mayores riesgos incluyen la explotación sexual y económica y como sabemos están sujetos a altas probabilidades de violencia infantil.

En la estadística ofrecida por INEGI esta semana se señala: Ley Federal del Trabajo, artículo 175: «Queda prohibida la utilización del trabajo de los menores de dieciocho años: I. En establecimientos no industriales después de las diez de la noche; II. En expendios de bebidas embriagantes de consumo inmediato, cantinas o tabernas y centros de vicio; III. En trabajos susceptibles de afectar su moralidad o buenas costumbres; y IV. En labores peligrosas o insalubres que, por la naturaleza del trabajo, por las condiciones físicas, químicas o biológicas del medio en que se presta, o por la composición de la materia prima que se utiliza, son capaces de actuar sobre la vida, el desarrollo y la salud física y mental de los menores...»

Los esfuerzos por combatir el trabajo infantil particularmente el que pone en riesgo la integridad física y desarrollo integral de las niñas, niños y adolescentes han de corresponder a todas las áreas de la administración principalmente a aquellas que corresponden a las causas de mayor impacto. En el estado, y en toda la República, funciona el sistema de protección integral de muñías, niñas y adolescentes (SIPINNA) que viene desarrollando actividades para garantizar sus derechos y con mayor la discriminación infantil. Abordaré este tema en la siguiente participación.


Habíamos comentado el tema del trabajo infantil en artículos anteriores. Esta ocasión lo retomo en el marco del día internacional.

De acuerdo a las estadísticas ofrecidas por el INEGI en nuestro país al 2022 había 3.7 millones de niñas, niños y adolescentes de 5 a17 años en condición de trabajo infantil lo que representaba 13.1% de la población total de ese rango de edad. Lo más grave es que más del 50% realiza trabajos no permitidos se señala en las estadísticas.

En encuesta las causas del trabajo infantil son debidas al gusto por ayudar, pagar gastos de escuela y propios, ayudar a los gastos del hogar, aprender un oficio, pago de deudas, entre otras. Más del 50% perciben hasta 1 salario mínimo, poco más de un tercio no reciben remuneración alguna, poco más del 10% perciben entre 1 y 2 salarios mínimos.

Dos de cada tres menores laboran apoyando actividades relacionadas con el campo en sus diversas modalidades, así como en la construcción, minería o industria. El 15% en actividades de comercio y ventas. Como decía lo más dramático son actividades realizadas no permitidas dado el elevado riesgo que corren: muchos trabajan en las calles vendiendo cualquier tipo de productos sorteando todos los peligros diarios que ahí se viven, muchos más piden limosna en diferentes lugares conocidos, otros de mayores riesgos incluyen la explotación sexual y económica y como sabemos están sujetos a altas probabilidades de violencia infantil.

En la estadística ofrecida por INEGI esta semana se señala: Ley Federal del Trabajo, artículo 175: «Queda prohibida la utilización del trabajo de los menores de dieciocho años: I. En establecimientos no industriales después de las diez de la noche; II. En expendios de bebidas embriagantes de consumo inmediato, cantinas o tabernas y centros de vicio; III. En trabajos susceptibles de afectar su moralidad o buenas costumbres; y IV. En labores peligrosas o insalubres que, por la naturaleza del trabajo, por las condiciones físicas, químicas o biológicas del medio en que se presta, o por la composición de la materia prima que se utiliza, son capaces de actuar sobre la vida, el desarrollo y la salud física y mental de los menores...»

Los esfuerzos por combatir el trabajo infantil particularmente el que pone en riesgo la integridad física y desarrollo integral de las niñas, niños y adolescentes han de corresponder a todas las áreas de la administración principalmente a aquellas que corresponden a las causas de mayor impacto. En el estado, y en toda la República, funciona el sistema de protección integral de muñías, niñas y adolescentes (SIPINNA) que viene desarrollando actividades para garantizar sus derechos y con mayor la discriminación infantil. Abordaré este tema en la siguiente participación.


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