/ sábado 13 de febrero de 2021

Las sequías

Apenas estamos entrando a la época del año con mayor escasez y ya se tienen severos problemas de abastecimiento en varias ciudades del país.

Febrero, marzo y abril son los meses en los que el estiaje (la temporada del año sin lluvias o “de secas”) se siente con mayor intensidad, es en esta época donde se tiene la mayor escasez de agua porque la temporada de lluvias pasada ya cumple varios meses.

Pero, además de las variaciones estacionales de agua (que son normales), existen variaciones interanuales que pueden ocasionar sequías, y en México, ya sufrimos sus efectos. Por si no fuera suficiente, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático ha alertado hace mucho sobre los efectos del calentamiento global. Pero nada parece cambiar de rumbo.

El 2020 fue el segundo año más cálido de la historia, según las mediciones realizadas por la NASA y la NOAA (Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos), la temperatura media del año pasado fue solo 0.02 grados más baja que la de 2016, la más alta registrada hasta la fecha.

El confinamiento provocado por la pandemia de COVID-19 provocó una importante reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, pero aún así el 2020 reportó temperaturas extremas, y así seguirá siendo porque los efectos sobre el clima no se revertirán en corto plazo.

Lo peor es que cada año es casi la misma noticia, los últimos siete años han sido también los más cálidos del registro histórico, la tendencia de calentamiento es constante. Que un año bata o no un récord no es realmente relevante, lo importante son las tendencias a largo plazo. A medida que se mantiene o se incrementa el impacto humano en el clima, cabe esperar que se sigan rompiendo récords en los registros.

Los Acuerdos de París tienen como objetivo conseguir que la temperatura del planeta aumente menos de 2 ºC con respecto a los niveles preindustriales. Según la NASA, la temperatura media ha aumentado ya más de 1,2 ºC.

El aumento de las temperaturas está desatando fenómenos conocidos: sequías mas severas en algunas regiones del mundo, pérdida de hielo marino y terrestre, aumento del nivel del mar, olas de calor cada vez más frecuentes, largas e intensas, mayor número e intensidad de huracanes, así como cambios significativos en los hábitats de plantas y animales.

La CONAGUA identifica en el Programa Nacional Hídrico 2020-2024 (PNH) a 106 municipios con alta vulnerabilidad a la sequía, principalmente en el centro y norte del país; los estados mas vulnerables son: Baja California, Sonora, Coahuila, Chihuahua, Zacatecas, Jalisco, Michoacán, Querétaro, Ciudad de México y Guerrero. Y estima que para finales de siglo, las lluvias tenderán a disminuir hasta en un 30% en los estados del Noroeste en invierno y en los estados del Sureste en verano. Igualmente proyecta aumentos de temperatura -con respecto al siglo anterior- hasta de 5°C en algunas zonas del país y estima que el escurrimiento podría disminuir hasta un 7 % para el año 2030 en algunas regiones.

Según el PNH, la CONAGUA ha estimado que 24% de los municipios del país registran una vulnerabilidad climática "alta" y "muy alta", lo que se refiere a la probabilidad de sufrir daños humanos y materiales con los cambios del clima. Los eventos extremos pueden o no desencadenar desastres, dependiendo de las condiciones de vulnerabilidad que está relacionada con la infraestructura que exista, la organización social, los sistemas de alerta y la fortaleza institucional, entre otros. Una condición que hace altamente vulnerable a la sociedad ante los cambios del clima es la pobreza, y otra es la incompetencia. #aguaparatodos.

Apenas estamos entrando a la época del año con mayor escasez y ya se tienen severos problemas de abastecimiento en varias ciudades del país.

Febrero, marzo y abril son los meses en los que el estiaje (la temporada del año sin lluvias o “de secas”) se siente con mayor intensidad, es en esta época donde se tiene la mayor escasez de agua porque la temporada de lluvias pasada ya cumple varios meses.

Pero, además de las variaciones estacionales de agua (que son normales), existen variaciones interanuales que pueden ocasionar sequías, y en México, ya sufrimos sus efectos. Por si no fuera suficiente, el Panel Intergubernamental de Cambio Climático ha alertado hace mucho sobre los efectos del calentamiento global. Pero nada parece cambiar de rumbo.

El 2020 fue el segundo año más cálido de la historia, según las mediciones realizadas por la NASA y la NOAA (Administración Oceánica y Atmosférica de Estados Unidos), la temperatura media del año pasado fue solo 0.02 grados más baja que la de 2016, la más alta registrada hasta la fecha.

El confinamiento provocado por la pandemia de COVID-19 provocó una importante reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, pero aún así el 2020 reportó temperaturas extremas, y así seguirá siendo porque los efectos sobre el clima no se revertirán en corto plazo.

Lo peor es que cada año es casi la misma noticia, los últimos siete años han sido también los más cálidos del registro histórico, la tendencia de calentamiento es constante. Que un año bata o no un récord no es realmente relevante, lo importante son las tendencias a largo plazo. A medida que se mantiene o se incrementa el impacto humano en el clima, cabe esperar que se sigan rompiendo récords en los registros.

Los Acuerdos de París tienen como objetivo conseguir que la temperatura del planeta aumente menos de 2 ºC con respecto a los niveles preindustriales. Según la NASA, la temperatura media ha aumentado ya más de 1,2 ºC.

El aumento de las temperaturas está desatando fenómenos conocidos: sequías mas severas en algunas regiones del mundo, pérdida de hielo marino y terrestre, aumento del nivel del mar, olas de calor cada vez más frecuentes, largas e intensas, mayor número e intensidad de huracanes, así como cambios significativos en los hábitats de plantas y animales.

La CONAGUA identifica en el Programa Nacional Hídrico 2020-2024 (PNH) a 106 municipios con alta vulnerabilidad a la sequía, principalmente en el centro y norte del país; los estados mas vulnerables son: Baja California, Sonora, Coahuila, Chihuahua, Zacatecas, Jalisco, Michoacán, Querétaro, Ciudad de México y Guerrero. Y estima que para finales de siglo, las lluvias tenderán a disminuir hasta en un 30% en los estados del Noroeste en invierno y en los estados del Sureste en verano. Igualmente proyecta aumentos de temperatura -con respecto al siglo anterior- hasta de 5°C en algunas zonas del país y estima que el escurrimiento podría disminuir hasta un 7 % para el año 2030 en algunas regiones.

Según el PNH, la CONAGUA ha estimado que 24% de los municipios del país registran una vulnerabilidad climática "alta" y "muy alta", lo que se refiere a la probabilidad de sufrir daños humanos y materiales con los cambios del clima. Los eventos extremos pueden o no desencadenar desastres, dependiendo de las condiciones de vulnerabilidad que está relacionada con la infraestructura que exista, la organización social, los sistemas de alerta y la fortaleza institucional, entre otros. Una condición que hace altamente vulnerable a la sociedad ante los cambios del clima es la pobreza, y otra es la incompetencia. #aguaparatodos.

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