/ martes 12 de abril de 2022

Las elecciones en Francia

Este domingo se llevaron a cabo las elecciones presidenciales en Francia; como consecuencia, el actual presidente, Emmanuel Macron logró el porcentaje más alto en los votos seguido de la candidata de ultraderecha Marine Le Penn, con un porcentaje de votos de 26.6% y 23.4%, respectivamente.

Como ningún candidato logró la mayoría en los comicios electorales, se tendrán que ir a una segunda ronda de votaciones los dos candidatos recién mencionados, justo como les sucedió en el 2017 donde el ganador fue Emmanuel Macron, quien, de ganar, sería el primer presidente que repite periodo de gobierno en los últimos 20 años.

Ahora, es importante hablar de las personas que se han llevado los reflectores, no solo en la actual elección, sino desde la sucedida en el 2017. Para ello se debe recalcar la importancia que el actual presidente tiene como jefe de Estado y que le pudiera ayudar a vencer a Le Penn por segunda ocasión consecutiva al no permitirle llegar a la presidencia de una de las naciones más importantes del continente europeo.

En estas líneas se pretende que se conozcan algunas de las características de ambos candidatos para poder entender si se seguirá o cambiará la política francesa, tanto interior como exteriormente.

Para ello, hay que decir que el actual presidente ahora tiene una mayor experiencia en el puesto, pues en 2017 apenas esbozaba ideas relacionadas a los problemas sociales en Francia y a las complicaciones que se vivían en algunas otras naciones europeas. Claro, es relevante señalar que el hecho de haber fungido como asesor económico y ministro de Economía en el periodo de gobierno de Francois Hollande le ayudó a entender la dinámica interna de Francia.

Ahora, Macron se ha vuelto inmiscuido en el tema de la guerra ruso-ucraniana luego de intentar tomar el liderazgo europeo que dejara bacante Angela Merkel en Alemania; para ello hay que tomar acciones relacionadas al establecimiento de un equilibrio económico y social, para lo cual, el presidente francés ha solicitado, entre otras cosas, un recorte de $16,000 millones de dólares además de crear seis reactores nucleares, sin olvidar el apoyo a las escuelas de educación superior.

Sin embargo, la pregunta es ¿Por qué hace estos planes como candidato y no los ha convertido en acciones como actual presidente? La realidad es que tomar el liderazgo europeo no ha sido fácil, sobretodo viniendo de una nación que, además de tener sus problemas internos, es vista como un país que puede salvar a los demás.

Por el otro lado, Marine Le Pen espera poder vencer a Macron en las próximas elecciones reafirmando su compromiso de poner en orden los temas migratorios y de seguridad, además de que su discurso pueda ligarse a órdenes nacionalistas y hasta racistas o antisemitas. Luego, no es que esta característica no sirva, sino que, justo así, le ha servido para que 5 años después se mantenga en la cúspide de la vida política francesa y pueda seguir compitiendo teniendo como estandarte todo aquellos que sea francés exclusivamente.

Entonces, ¿quién ganará? Pues eso habrá que verlo y, a partir de los resultados, será importante que cualquiera de los dos candidatos sepa navegar en las turbulentas aguas de la dinámica internacional donde las velas de la libertad, la igualdad y la fraternidad puedan convivir plenamente, no solo para el beneficio de los franceses sino de la comunidad europea y del mundo en general.

La clave estará en que el pueblo francés sepa elegir un candidato que no se asuste en los temas migratorio, sanitario y bélico, donde, por cierto, Francia ha estado muy activo y que tiene la responsabilidad histórica de ayudar a las naciones que así le necesiten. Veremos qué sucederá cuando llegue la elección para entender si la ultraderecha retoma las prácticas anti migrantes o si el actual presidente quiere tomar un papel de mayor trascendencia en el mundo.

A veces vale la pena darle más tiempo a un proyecto para que se consolide, pero, a veces, también es bueno cortar de tajo y construir de nuevo. Veremos entonces si se aprueba un nuevo período de Macron o si se da un giro a la derecha totalitaria de Marine Le Pen, que sin duda, terminará afectando al mundo en general.

Twitter: @fabrecam

Este domingo se llevaron a cabo las elecciones presidenciales en Francia; como consecuencia, el actual presidente, Emmanuel Macron logró el porcentaje más alto en los votos seguido de la candidata de ultraderecha Marine Le Penn, con un porcentaje de votos de 26.6% y 23.4%, respectivamente.

Como ningún candidato logró la mayoría en los comicios electorales, se tendrán que ir a una segunda ronda de votaciones los dos candidatos recién mencionados, justo como les sucedió en el 2017 donde el ganador fue Emmanuel Macron, quien, de ganar, sería el primer presidente que repite periodo de gobierno en los últimos 20 años.

Ahora, es importante hablar de las personas que se han llevado los reflectores, no solo en la actual elección, sino desde la sucedida en el 2017. Para ello se debe recalcar la importancia que el actual presidente tiene como jefe de Estado y que le pudiera ayudar a vencer a Le Penn por segunda ocasión consecutiva al no permitirle llegar a la presidencia de una de las naciones más importantes del continente europeo.

En estas líneas se pretende que se conozcan algunas de las características de ambos candidatos para poder entender si se seguirá o cambiará la política francesa, tanto interior como exteriormente.

Para ello, hay que decir que el actual presidente ahora tiene una mayor experiencia en el puesto, pues en 2017 apenas esbozaba ideas relacionadas a los problemas sociales en Francia y a las complicaciones que se vivían en algunas otras naciones europeas. Claro, es relevante señalar que el hecho de haber fungido como asesor económico y ministro de Economía en el periodo de gobierno de Francois Hollande le ayudó a entender la dinámica interna de Francia.

Ahora, Macron se ha vuelto inmiscuido en el tema de la guerra ruso-ucraniana luego de intentar tomar el liderazgo europeo que dejara bacante Angela Merkel en Alemania; para ello hay que tomar acciones relacionadas al establecimiento de un equilibrio económico y social, para lo cual, el presidente francés ha solicitado, entre otras cosas, un recorte de $16,000 millones de dólares además de crear seis reactores nucleares, sin olvidar el apoyo a las escuelas de educación superior.

Sin embargo, la pregunta es ¿Por qué hace estos planes como candidato y no los ha convertido en acciones como actual presidente? La realidad es que tomar el liderazgo europeo no ha sido fácil, sobretodo viniendo de una nación que, además de tener sus problemas internos, es vista como un país que puede salvar a los demás.

Por el otro lado, Marine Le Pen espera poder vencer a Macron en las próximas elecciones reafirmando su compromiso de poner en orden los temas migratorios y de seguridad, además de que su discurso pueda ligarse a órdenes nacionalistas y hasta racistas o antisemitas. Luego, no es que esta característica no sirva, sino que, justo así, le ha servido para que 5 años después se mantenga en la cúspide de la vida política francesa y pueda seguir compitiendo teniendo como estandarte todo aquellos que sea francés exclusivamente.

Entonces, ¿quién ganará? Pues eso habrá que verlo y, a partir de los resultados, será importante que cualquiera de los dos candidatos sepa navegar en las turbulentas aguas de la dinámica internacional donde las velas de la libertad, la igualdad y la fraternidad puedan convivir plenamente, no solo para el beneficio de los franceses sino de la comunidad europea y del mundo en general.

La clave estará en que el pueblo francés sepa elegir un candidato que no se asuste en los temas migratorio, sanitario y bélico, donde, por cierto, Francia ha estado muy activo y que tiene la responsabilidad histórica de ayudar a las naciones que así le necesiten. Veremos qué sucederá cuando llegue la elección para entender si la ultraderecha retoma las prácticas anti migrantes o si el actual presidente quiere tomar un papel de mayor trascendencia en el mundo.

A veces vale la pena darle más tiempo a un proyecto para que se consolide, pero, a veces, también es bueno cortar de tajo y construir de nuevo. Veremos entonces si se aprueba un nuevo período de Macron o si se da un giro a la derecha totalitaria de Marine Le Pen, que sin duda, terminará afectando al mundo en general.

Twitter: @fabrecam

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