Jorge Messeguer / La nueva realidad de México
El futbolista que ocupó el cargo de gobernador del estado de MORELOS, pero sin ejercerlo, solo beneficiándose del mismo, logró romper todo récord anterior y se logró colocar como el peor gobernador del país con el gobierno más inepto y corrupto de la historia de la entidad, al fin se fue por donde vino: ahora para gloria de la afición es legislador de la República.
Ayer tomó protesta como diputado federal, ocupará una curul de esas plurinominales que la mayoría de consejeros del INE y cuatro magistrados del Tribunal Electoral les regalaron a Morena y sus aliados para restaurar la hegemonía de partido o intento de dictadura perfecta, diría Vargas Llosa, tan añorada por el santísimo líder del movimiento y perdida por el intento fallido durante las últimas tres décadas de establecer una democracia en México.
El riesgo de seguir con esas ideas modernas, alejadas de nuestra idiosincrasia, de establecer una democracia en México ya entró en lo que hoy se conoce como pausa; esa democracia anhelada en sus años de juventud por los que hoy ocupan el oficialismo, en donde los equilibrios, los contrapesos, la pluralidad, la transparencia y otros tantos valores democráticos que pretendían establecerse como guías de convivencia para este país tan plural y diverso se han detenido, se han pausado para dar pie a la restauración del pensamiento único. ¿Hay otro?
Hoy si no piensas como el oficialismo y su coro de aplaudidores, entonces eres conservador y pretendes seguir con los privilegios que hoy son materia de disfrute del pueblo sabio encarnado por la cúpula de funcionarios nuevos ricos envueltos en la bandera de la 4T, próximamente convertida en altar para guardar el tributo debido al líder inspirador del milagro mexicano.
En esta nueva santa realidad y atendiendo el principio de privilegiar primero la lealtad y sumisión antes de la capacidad, los conocimientos, la experiencia y demás valores neoliberales, es como un analfabeta funcional puede llegar a ocupar una curul en la cámara de diputados para “legislar” en beneficio del pueblo bueno.
En estos tiempos de la resurrección autoritaria, ni siquiera se necesita conocer el significado del verbo legislar para estar en el Congreso, basta con saber levantar el dedo bien derechito y saber hacer reverencias al magnífico, próximamente con A.
La herencia que dejó su paso por Morelos el hoy diputado federal es devastadora; él y su banda arrasaron con todo lo que encontraron y no dejaron huella ni en el deporte que se supone que era su fuerte.
Seis años de gastar miles de millones de pesos en medios de comunicación para limpiar la imagen del ignorante gobernador y para tratar de construir una realidad que hiciera ver que el individuo gobernaba, que tenía cierta capacidad de pensamiento y quizás algunas ideas, obvio resultó una tarea imposible. Lo que natura no da…..
No se hizo una sola obra importante en el estado, como el tan necesario distribuidor vial de la UAEM, por ejemplo, ¿para qué?, con obritas banqueteras cobradas a sobreprecios bastaba para su objetivo, lo otro es vanidad propia de los conservadores.
Negocios muy productivos en el registro público de la propiedad y en otros rubros de la administración, casi en todos.
Que no se confunda con nepotismo: fiel a la tradición mexicana de cuidar a la familia, tuvo a varios de sus hermanos, hermanas, cuñados, y demás parentela cobrando en la nómina oficial, y algunos de ellos viviendo en la residencia oficial de la gubernatura, como el todavía dirigente de Morena en Morelos. Residencia que según dicen los que lo vieron, a mí no me consta, ni lo creo jeje, fue sede de grandes fiestas, francachelas y bacanales.
Y cómo no disfrutar de las mieles del poder si el personaje que se alquiló de gobernador contó durante su periodo con la bendición del único, del líder todopoderoso que con su bendición limpia de todos los pecados de corrupción a los fieles seguidores de su causa.
Todo llega a su fin, en este caso el experimento democrático de encumbrar a un personaje que su única virtud es chutar el balón, terminó para fortuna de Morelos y para desgracia de la camarilla que lo acompañó.
Estamos seguros que en la cámara de diputados jugará un papel relevante a la hora de votar lo que le ordenen y si la suerte nos favorece lo escucharemos alguna vez lanzar desde la tribuna de San Lázaro alguna de sus conocidas frases que lo han inmortalizado en el empleo del idioma vernáculo más puro.
Así la nueva realidad de México.