Julián Güitrón Fuentevill

  / domingo 3 de marzo de 2019

¿Está en crisis o en evolución la familia mexicana?

El siglo XXI se ha caracterizado no sólo en México sino a nivel internacional, por los cambios que se dan con tal velocidad en las estructuras, en este caso familiares y por supuesto las del Estado también, que no podemos hablar aun cuando existe todavía la familia monogámica, que la evolución de la misma nos permite afirmar que hoy en el país y fuera de él, hay tantas familias cuantos actos jurídicos haya, por ejemplo el matrimonio o la adopción; hechos jurídicos, verbigracia el concubinato; hechos materiales, el amasiato o el hombre o la mujer, porque en esto también hay equidad de género, que pueden tener él o ella, no una sino dos o más familias; esto origina, como decía yo, que por ejemplo del matrimonio tengamos los que se celebran por personas del mismo sexo sean hombres o mujeres y originan familias distintas a las que nacen de esa misma unión heterosexual; sumamos a ésta la del concubinato, que pueden ser de hombres o de mujeres o heterosexuales; la de los hechos materiales, por ejemplo la inseminación artificial que una mujer se puede realizar y que como tal es un hecho no jurídico, pero en el momento que esa inseminación prende y la embarazada tiene un hijo, ya la ley le da efectos jurídicos, y esa mujer con su hijo también constituye otra familia. A esto hay que agregar las que surgen de la Ley de Sociedades de Convivencia y por supuesto las que derivan de la adopción, acto jurídico que se puede realizar por un hombre sólo, una mujer sola, un matrimonio de homosexuales o heterosexuales, un concubinato del mismo nivel, una sociedad de convivencia que nos va a dar otras clases de familia, y así podríamos concluir tan sólo en lo que he expresado, que podemos hablar de ocho o diez clases de familia.

A esto hay que agregar que el señor a la señora que se quedan viudos, y se juntan o su vuelven a casar, o llevan sus hijos con otra persona, el que se divorcia, al que se le nulifica el matrimonio, o al que sin realizar este trámite se vuelve a casar; quienes me honran leyendo este artículo sabrán que a estas alturas estamos hablando de varias clases de familia; por la crisis o evolución tiene una respuesta categórica, hoy las familias mexicanas en el siglo XXI están en evolución constante, y de ahí que encontremos ahora, de acuerdo a la información del INEGI que hay más del 50% de hogares que son dirigidos por mujeres; además como otra alternativa u otra posibilidad es que más personas hombres, se hacen cargo de sus hogares porque se divorciaron, la señora los abandonó, o ellos abandonaron a la señora, y finalmente surge otra clase familia, y así sería interminable, lo que no podemos negar, lo que es fundamental, es que a diferencia de las familias fuera de México, las de aquí, siguen siendo sea cual fuere la clase de familia, instituciones que simbolizan y dan protección como si fueran, por ejemplo un hospital; un restaurante; un hotel; un banco; un apoyo ilimitado a los miembros de la familia, que incluso la han abandonado, la han dejado, y han regresado a su seno y esa familia siempre los ha recibido con los brazos abiertos; por eso los legisladores deberían preocuparse más porque el país tuviera a nivel nación una Legislación Familiar Federal, hacer las reformas necesarias a la Constitución para que tengamos las mejores leyes que protejan real y efectivamente a todos los diferentes miembros de las distintas clases de familias mexicanas que existen en el país; que desde mi perspectiva cuando menos hay doce clases de familias.

Profesor de Carrera, con 52 años de Cátedra ininterrumpida en Derecho Civil y Derecho Familiar, en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México.

El siglo XXI se ha caracterizado no sólo en México sino a nivel internacional, por los cambios que se dan con tal velocidad en las estructuras, en este caso familiares y por supuesto las del Estado también, que no podemos hablar aun cuando existe todavía la familia monogámica, que la evolución de la misma nos permite afirmar que hoy en el país y fuera de él, hay tantas familias cuantos actos jurídicos haya, por ejemplo el matrimonio o la adopción; hechos jurídicos, verbigracia el concubinato; hechos materiales, el amasiato o el hombre o la mujer, porque en esto también hay equidad de género, que pueden tener él o ella, no una sino dos o más familias; esto origina, como decía yo, que por ejemplo del matrimonio tengamos los que se celebran por personas del mismo sexo sean hombres o mujeres y originan familias distintas a las que nacen de esa misma unión heterosexual; sumamos a ésta la del concubinato, que pueden ser de hombres o de mujeres o heterosexuales; la de los hechos materiales, por ejemplo la inseminación artificial que una mujer se puede realizar y que como tal es un hecho no jurídico, pero en el momento que esa inseminación prende y la embarazada tiene un hijo, ya la ley le da efectos jurídicos, y esa mujer con su hijo también constituye otra familia. A esto hay que agregar las que surgen de la Ley de Sociedades de Convivencia y por supuesto las que derivan de la adopción, acto jurídico que se puede realizar por un hombre sólo, una mujer sola, un matrimonio de homosexuales o heterosexuales, un concubinato del mismo nivel, una sociedad de convivencia que nos va a dar otras clases de familia, y así podríamos concluir tan sólo en lo que he expresado, que podemos hablar de ocho o diez clases de familia.

A esto hay que agregar que el señor a la señora que se quedan viudos, y se juntan o su vuelven a casar, o llevan sus hijos con otra persona, el que se divorcia, al que se le nulifica el matrimonio, o al que sin realizar este trámite se vuelve a casar; quienes me honran leyendo este artículo sabrán que a estas alturas estamos hablando de varias clases de familia; por la crisis o evolución tiene una respuesta categórica, hoy las familias mexicanas en el siglo XXI están en evolución constante, y de ahí que encontremos ahora, de acuerdo a la información del INEGI que hay más del 50% de hogares que son dirigidos por mujeres; además como otra alternativa u otra posibilidad es que más personas hombres, se hacen cargo de sus hogares porque se divorciaron, la señora los abandonó, o ellos abandonaron a la señora, y finalmente surge otra clase familia, y así sería interminable, lo que no podemos negar, lo que es fundamental, es que a diferencia de las familias fuera de México, las de aquí, siguen siendo sea cual fuere la clase de familia, instituciones que simbolizan y dan protección como si fueran, por ejemplo un hospital; un restaurante; un hotel; un banco; un apoyo ilimitado a los miembros de la familia, que incluso la han abandonado, la han dejado, y han regresado a su seno y esa familia siempre los ha recibido con los brazos abiertos; por eso los legisladores deberían preocuparse más porque el país tuviera a nivel nación una Legislación Familiar Federal, hacer las reformas necesarias a la Constitución para que tengamos las mejores leyes que protejan real y efectivamente a todos los diferentes miembros de las distintas clases de familias mexicanas que existen en el país; que desde mi perspectiva cuando menos hay doce clases de familias.

Profesor de Carrera, con 52 años de Cátedra ininterrumpida en Derecho Civil y Derecho Familiar, en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México.