/ viernes 14 de junio de 2024

La perspectiva de género en las escuelas primarias: visión crítica

Por Erick Daniel Rendón Álvarez

La educación primaria es un terreno fértil para sembrar las semillas de la igualdad de género ya que su implementación en este nivel educativo no está exenta de desafíos. La incorporación de estos temas en las escuelas primarias es de gran relevancia en la actualidad.

Esta perspectiva busca promover la igualdad y equidad entre los géneros, así como eliminar los estereotipos y la discriminación que pueden surgir desde edades tempranas. Sin embargo, su implementación y crítica son igualmente importantes para asegurar que los objetivos de igualdad se cumplan de manera afectiva y respetuosa.

De hecho, la educación primaria es una etapa fundamental en el desarrollo de los niños y niñas, ya que es cuando se forman las bases de su comprensión del mundo y de sí mismos. Introducir la perspectiva de género en esta etapa es crucial para: a) Desmontar estereotipos de género pues están profundamente arraigados en nuestra sociedad y pueden limitar el desarrollo de habilidades y la autoestima de los estudiantes, b) Promover la igualdad ya que la educación con perspectiva de género fomenta la igualdad de oportunidades y derechos para los estudiantes, independientemente de su género y, c) Prevenir la violencia pues a través de la educación se pude contribuir a la prevención de la violencia de género, enseñando con respeto y la no discriminación desde una edad temprana.

A pesar de sus buenas intenciones, la perspectiva de género en la educación no está exenta de críticas y algunas de las preocupaciones incluyen: a) Resistencia al cambio: Existe una resistencia por parte de algunos sectores de la sociedad que ve la perspectiva de género como amenaza a las “tradiciones” o “valores establecidos”, b) Falta de capacitación: Los docentes pueden carecer de formación necesaria que tiene que ver con estrategias, técnicas, herramientas y diversas tácticas didácticas para implementar adecuadamente en el aula y, c) Implementación superficial: En ocasiones, las políticas de género se llevan a cabo de manera superficial, sin un cambio real en las prácticas educativas o en la cultura escolar, por ejemplo cuando en el Estado de México se implementó un material para docentes y alumnos de igualdad de género (material muy fructífero, pero sin darle un seguimiento a posteriores ciclos escolares o niveles).

Con base a esta visión crítica, se puede construir enseñanzas de aprendizaje para la equidad de género en la educación primaria, lo que resulta esencial ya que implica una serie de estrategias pedagógicas y curriculares destinadas para educar a los niños y niñas en un ambiente de respeto mutuo y oportunidades equitativas tales como: a) Capacitar a los docentes para que estos reciban capacitación específica en perspectiva e igualdad de género para poder guiar a sus estudiantes de manera informada y sensible y de esta manera el docente se reconstruya en su pensar profesional y personal, b) Involucrar a la comunidad pues la colaboración con las familias y la comunidad es fundamental y se encuentra al centro para reforzar los mensajes de igualdad y respeto. Para dar seguimiento y continuidad al plan de estudios de la nueva escuela mexicana con base a los campos formativos y ejes articuladores y, c) Evaluar y Ajustar pues las políticas y prácticas deben ser evaluadas continuamente para asegurar que están teniendo el impacto deseado en la promoción de la equidad de género y respeto a las infancias.

Este análisis crítico destaca la importancia de la perspectiva de género en las escuelas primarias y los desafíos que su implementación conlleva. A través de una reflexión profunda y un enfoque colaborativo, podemos avanzar hacia una educación que celebre la diversidad y fomente una cultura de igualdad y respeto para todas y todos. Para fomentar una crítica constructivista entorno a la perspectiva de género con los alumnos y docentes es vital garantizar una educación integral que contribuya efectivamente a una sociedad mucho más libre y con una mentalidad con una visión multicultural y abierta.

Se entiende que este es un proceso complejo que se requiere tener un compromiso, formación y voluntad de adaptarse y mejorar constantemente ya que la educación es la única herramienta para erradicar, contribuir y realizar un cambio social, al tiempo de reconocer que trabajar con la perspectiva de género es clave para construir un futuro más equitativo para todas y todos.

ERICK DANIEL RENDÓN ÁLVAREZ es doctorante en Planeación, Evaluación y Gestión Educativa y maestro en Planeación, Evaluación y Gestión Educativa (CUHE), además de Licenciado en Pedagogía (UPN). Actualmente se desempeña como profesor frente a grupo a nivel primaria Estatal y es catedrático de licenciatura y maestría en el Centro Universitario Humanista en Educación (CUHE).

Por Erick Daniel Rendón Álvarez

La educación primaria es un terreno fértil para sembrar las semillas de la igualdad de género ya que su implementación en este nivel educativo no está exenta de desafíos. La incorporación de estos temas en las escuelas primarias es de gran relevancia en la actualidad.

Esta perspectiva busca promover la igualdad y equidad entre los géneros, así como eliminar los estereotipos y la discriminación que pueden surgir desde edades tempranas. Sin embargo, su implementación y crítica son igualmente importantes para asegurar que los objetivos de igualdad se cumplan de manera afectiva y respetuosa.

De hecho, la educación primaria es una etapa fundamental en el desarrollo de los niños y niñas, ya que es cuando se forman las bases de su comprensión del mundo y de sí mismos. Introducir la perspectiva de género en esta etapa es crucial para: a) Desmontar estereotipos de género pues están profundamente arraigados en nuestra sociedad y pueden limitar el desarrollo de habilidades y la autoestima de los estudiantes, b) Promover la igualdad ya que la educación con perspectiva de género fomenta la igualdad de oportunidades y derechos para los estudiantes, independientemente de su género y, c) Prevenir la violencia pues a través de la educación se pude contribuir a la prevención de la violencia de género, enseñando con respeto y la no discriminación desde una edad temprana.

A pesar de sus buenas intenciones, la perspectiva de género en la educación no está exenta de críticas y algunas de las preocupaciones incluyen: a) Resistencia al cambio: Existe una resistencia por parte de algunos sectores de la sociedad que ve la perspectiva de género como amenaza a las “tradiciones” o “valores establecidos”, b) Falta de capacitación: Los docentes pueden carecer de formación necesaria que tiene que ver con estrategias, técnicas, herramientas y diversas tácticas didácticas para implementar adecuadamente en el aula y, c) Implementación superficial: En ocasiones, las políticas de género se llevan a cabo de manera superficial, sin un cambio real en las prácticas educativas o en la cultura escolar, por ejemplo cuando en el Estado de México se implementó un material para docentes y alumnos de igualdad de género (material muy fructífero, pero sin darle un seguimiento a posteriores ciclos escolares o niveles).

Con base a esta visión crítica, se puede construir enseñanzas de aprendizaje para la equidad de género en la educación primaria, lo que resulta esencial ya que implica una serie de estrategias pedagógicas y curriculares destinadas para educar a los niños y niñas en un ambiente de respeto mutuo y oportunidades equitativas tales como: a) Capacitar a los docentes para que estos reciban capacitación específica en perspectiva e igualdad de género para poder guiar a sus estudiantes de manera informada y sensible y de esta manera el docente se reconstruya en su pensar profesional y personal, b) Involucrar a la comunidad pues la colaboración con las familias y la comunidad es fundamental y se encuentra al centro para reforzar los mensajes de igualdad y respeto. Para dar seguimiento y continuidad al plan de estudios de la nueva escuela mexicana con base a los campos formativos y ejes articuladores y, c) Evaluar y Ajustar pues las políticas y prácticas deben ser evaluadas continuamente para asegurar que están teniendo el impacto deseado en la promoción de la equidad de género y respeto a las infancias.

Este análisis crítico destaca la importancia de la perspectiva de género en las escuelas primarias y los desafíos que su implementación conlleva. A través de una reflexión profunda y un enfoque colaborativo, podemos avanzar hacia una educación que celebre la diversidad y fomente una cultura de igualdad y respeto para todas y todos. Para fomentar una crítica constructivista entorno a la perspectiva de género con los alumnos y docentes es vital garantizar una educación integral que contribuya efectivamente a una sociedad mucho más libre y con una mentalidad con una visión multicultural y abierta.

Se entiende que este es un proceso complejo que se requiere tener un compromiso, formación y voluntad de adaptarse y mejorar constantemente ya que la educación es la única herramienta para erradicar, contribuir y realizar un cambio social, al tiempo de reconocer que trabajar con la perspectiva de género es clave para construir un futuro más equitativo para todas y todos.

ERICK DANIEL RENDÓN ÁLVAREZ es doctorante en Planeación, Evaluación y Gestión Educativa y maestro en Planeación, Evaluación y Gestión Educativa (CUHE), además de Licenciado en Pedagogía (UPN). Actualmente se desempeña como profesor frente a grupo a nivel primaria Estatal y es catedrático de licenciatura y maestría en el Centro Universitario Humanista en Educación (CUHE).