/ viernes 7 de febrero de 2020

El dilema de Morena

El problema con el Movimiento de Regeneración Nacional, me dice un buen amigo militante de esa fuerza, es que siendo un partido experto en oposición, no ha sabido ser partido en el gobierno. La transición es difícil y nos está costando mucho, confiesa y no lo necesitaría, porque es evidente en los pleitazos que se traen y que resultan innecesarios si se atiende al orden jurídico.

De acuerdo con la jurisprudencia en la materia, si un partido fuera incapaz por causas graves de realizar su cambio de dirigencia la que exista en el momento permanecerá hasta que se den las condiciones para el relevo. En el caso de Morena hubo el inicio de un proceso de relevo que se considera viciado de origen en los tribunales, debido a la falta de un padrón confiable de militantes. Es decir, en tanto no haya corrección a ese padrón (el origen del pleito), es imposible llevar el cambio de dirigencia en cualquier término.

Este argumento derivado de la interpretación de las resoluciones judiciales, es el que mantendría a Yeidckol Polevnsky como dirigente nacional hasta que pueda ser relevada en un proceso válido. Para quienes la respaldan, no solamente ofrece certeza jurídica, sino también arroja cierta luz en materia de tiempos para la elección:

La revisión y corrección del padrón de militantes requeriría de un proceso de reafiliación que llevaría, aseguran los expertos, alrededor de tres meses. Si el proceso de inicia en las próximas semanas, podría concluirse en mayo entrante, o quizá los primeros días de junio.

Luego vendría la validación del padrón por la autoridad electoral a través de una auditoría profunda al mismo, lo que llevaría un mes aproximadamente, es decir, se tendría un padrón depurado y confiable en los primeros días de julio (en el mejor de los casos).

Finalmente se tendrían que emitir las convocatorias respectivas para relevar al Consejo Nacional y a la dirigencia, lo que llevaría por lo menos un mes para que se abriera un plazo de registro y validación de aspirantes, lo que llevaría por lo menos un mes más y con lo que se llegaría a agosto.

Las asambleas de relevo deberían ser convocadas en las semanas siguientes, es decir en el mes de septiembre.

Pero el primer día de septiembre inicia el proceso electoral federal y no se registran cambios de dirigencia, por lo que, muy probablemente, la nueva designación de una dirigencia nacional, y los relevos en las estatales podrían verificarse incluso después de las elecciones intermedias del 2021. Es decir, en la designación de candidaturas para el próximo proceso mantendrían su influencia Yeidckol y su grupo, junto con las dirigencias locales (con los grupos de influencia que las apoyan). En efecto, las definiciones electorales, graves que tendrá que tomar Morena en los próximos meses pasarán por el escritorio de la dirigencia interina de Polevnsky, según el calendario que se plantea.

Otro dato, en el plano nacional el PES no podría ir en coalición con Morena (el aliado al que le deben, entre otras cosas, el triunfo en el gobierno de Morelos), pero en el plano local estarían en posibilidades, aunque sin deseos.


Twitter: @martinellito

Correo: dmartinez@elsoldecuernavaca.com.mx

El problema con el Movimiento de Regeneración Nacional, me dice un buen amigo militante de esa fuerza, es que siendo un partido experto en oposición, no ha sabido ser partido en el gobierno. La transición es difícil y nos está costando mucho, confiesa y no lo necesitaría, porque es evidente en los pleitazos que se traen y que resultan innecesarios si se atiende al orden jurídico.

De acuerdo con la jurisprudencia en la materia, si un partido fuera incapaz por causas graves de realizar su cambio de dirigencia la que exista en el momento permanecerá hasta que se den las condiciones para el relevo. En el caso de Morena hubo el inicio de un proceso de relevo que se considera viciado de origen en los tribunales, debido a la falta de un padrón confiable de militantes. Es decir, en tanto no haya corrección a ese padrón (el origen del pleito), es imposible llevar el cambio de dirigencia en cualquier término.

Este argumento derivado de la interpretación de las resoluciones judiciales, es el que mantendría a Yeidckol Polevnsky como dirigente nacional hasta que pueda ser relevada en un proceso válido. Para quienes la respaldan, no solamente ofrece certeza jurídica, sino también arroja cierta luz en materia de tiempos para la elección:

La revisión y corrección del padrón de militantes requeriría de un proceso de reafiliación que llevaría, aseguran los expertos, alrededor de tres meses. Si el proceso de inicia en las próximas semanas, podría concluirse en mayo entrante, o quizá los primeros días de junio.

Luego vendría la validación del padrón por la autoridad electoral a través de una auditoría profunda al mismo, lo que llevaría un mes aproximadamente, es decir, se tendría un padrón depurado y confiable en los primeros días de julio (en el mejor de los casos).

Finalmente se tendrían que emitir las convocatorias respectivas para relevar al Consejo Nacional y a la dirigencia, lo que llevaría por lo menos un mes para que se abriera un plazo de registro y validación de aspirantes, lo que llevaría por lo menos un mes más y con lo que se llegaría a agosto.

Las asambleas de relevo deberían ser convocadas en las semanas siguientes, es decir en el mes de septiembre.

Pero el primer día de septiembre inicia el proceso electoral federal y no se registran cambios de dirigencia, por lo que, muy probablemente, la nueva designación de una dirigencia nacional, y los relevos en las estatales podrían verificarse incluso después de las elecciones intermedias del 2021. Es decir, en la designación de candidaturas para el próximo proceso mantendrían su influencia Yeidckol y su grupo, junto con las dirigencias locales (con los grupos de influencia que las apoyan). En efecto, las definiciones electorales, graves que tendrá que tomar Morena en los próximos meses pasarán por el escritorio de la dirigencia interina de Polevnsky, según el calendario que se plantea.

Otro dato, en el plano nacional el PES no podría ir en coalición con Morena (el aliado al que le deben, entre otras cosas, el triunfo en el gobierno de Morelos), pero en el plano local estarían en posibilidades, aunque sin deseos.


Twitter: @martinellito

Correo: dmartinez@elsoldecuernavaca.com.mx

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