/ lunes 23 de mayo de 2022

Dos nuevos Códigos Civiles; el de la Ciudad de México y el Federal de Julián Güitrón

Con el patrocinio de la editorial Porrúa, hoy se pusieron a disposición de personas en el aprendizaje y estudio del Derecho Civil y Derecho Familiar en las 100 librerías de Porrúa en la República Mexicana, las ediciones número 76 del Código Civil de la Ciudad de México y la sexta del Código Civil Federal, revisados, actualizados al año 2022 y acotados por quien esto escribe.

Los cuerpos normativos citados contienen las últimas reformas de Derecho Civil; Derecho Familiar y Derecho Sucesorio ordenadas por los legisladores local y federal respectivamente; es decir hasta el presente año.

El mérito principal de estos códigos es que se les ha aplicado a cada una de sus normas la teoría general de la naturaleza jurídica creada por Julián Güitrón a cada uno de sus 3074 artículos menos los de derecho de autor del primero; y de los 3072 del Código Civil Federal.

Es importante para quienes me honran leyendo esta columna subrayar, que la acotación de cada precepto que está impresa con letras negrillas al calce de cada numeral, describe, relata, expresa y dice, en pocas palabras el contenido de cada precepto, sobre todo lo que cada uno de ellos en Derecho Civil y las otras ramas, permitirá saber con la aplicación metodológica y sistemática de la teoría general de la naturaleza jurídica cuál es su contenido; aquí debemos de aclarar que no es una coordinación, ni tampoco una interpretación; la aportación de estos dos códigos consiste en expresar en palabras muy claras y simples cuál es el contenido de cada uno de esos preceptos; por ejemplo hay algunos que tienen 10 o 15 renglones de concepto y la acotación es una línea con cinco o seis palabras para que se sepa qué es en Derecho Civil; en Derecho Familiar o en Derecho Sucesorio de lo que se está hablando y legislando.

Estos ordenamientos civiles son instrumentos valiosos y sencillos de aplicar para alumnos y alumnas de las carreras de Licenciado en Derecho; para docentes, de licenciatura, especialización, maestría o doctorado; para jueces locales o federales; para magistrados unitarios o colegiados, para ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; y en general para quienes tengan un interés en adquirir nuevos conocimientos, que ratifican algunas de las premisas que en su tiempo, verbigracia Bártolo de Sassoferrato sostenían de la importancia del Derecho Civil; entre otras este jurista o estas tradiciones decían “Nemo iurista nisi Bartolista”, no es jurista el que no es civilista, parafraseando, por la importancia que tuvo este jurista en su época, considerando que nació en el año 1313 y que influenció también el renacimiento en su momento.

CONCLUSIONES

Primera. Los códigos civiles, para la Ciudad de México del siglo XXI y el Código Civil Federal, contienen las últimas reformas, normas que les dan una vigencia, como dijimos en cuanto a su revisión, actualización y acotación hasta el año 2022.

Segunda. Estos códigos se pueden adquirir en cualesquiera de las 100 librerías que existen en la República Mexicana, en la Ciudad de México, en la Ciudad de Cuernavaca y otros lugares, para mejorar el aprendizaje, la enseñanza y la práctica del Derecho Civil, que en sus orígenes fue el Derecho Común, también se le llamó el Derecho Romano, porque era en su tiempo la única rama que existía, es decir el Derecho Civil.

Tercera. La actualización de los cuerpos normativos citados permite saber, por ejemplo del Código Civil para la Ciudad de México, todo lo que contiene respecto a la cibernética y el uso de las firmas electrónicas e incluso para otorgar testamentos.


Profesor de Carrera, con 55 años de Cátedra ininterrumpida en Derecho Civil y Derecho Familiar, en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México.


Con el patrocinio de la editorial Porrúa, hoy se pusieron a disposición de personas en el aprendizaje y estudio del Derecho Civil y Derecho Familiar en las 100 librerías de Porrúa en la República Mexicana, las ediciones número 76 del Código Civil de la Ciudad de México y la sexta del Código Civil Federal, revisados, actualizados al año 2022 y acotados por quien esto escribe.

Los cuerpos normativos citados contienen las últimas reformas de Derecho Civil; Derecho Familiar y Derecho Sucesorio ordenadas por los legisladores local y federal respectivamente; es decir hasta el presente año.

El mérito principal de estos códigos es que se les ha aplicado a cada una de sus normas la teoría general de la naturaleza jurídica creada por Julián Güitrón a cada uno de sus 3074 artículos menos los de derecho de autor del primero; y de los 3072 del Código Civil Federal.

Es importante para quienes me honran leyendo esta columna subrayar, que la acotación de cada precepto que está impresa con letras negrillas al calce de cada numeral, describe, relata, expresa y dice, en pocas palabras el contenido de cada precepto, sobre todo lo que cada uno de ellos en Derecho Civil y las otras ramas, permitirá saber con la aplicación metodológica y sistemática de la teoría general de la naturaleza jurídica cuál es su contenido; aquí debemos de aclarar que no es una coordinación, ni tampoco una interpretación; la aportación de estos dos códigos consiste en expresar en palabras muy claras y simples cuál es el contenido de cada uno de esos preceptos; por ejemplo hay algunos que tienen 10 o 15 renglones de concepto y la acotación es una línea con cinco o seis palabras para que se sepa qué es en Derecho Civil; en Derecho Familiar o en Derecho Sucesorio de lo que se está hablando y legislando.

Estos ordenamientos civiles son instrumentos valiosos y sencillos de aplicar para alumnos y alumnas de las carreras de Licenciado en Derecho; para docentes, de licenciatura, especialización, maestría o doctorado; para jueces locales o federales; para magistrados unitarios o colegiados, para ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación; y en general para quienes tengan un interés en adquirir nuevos conocimientos, que ratifican algunas de las premisas que en su tiempo, verbigracia Bártolo de Sassoferrato sostenían de la importancia del Derecho Civil; entre otras este jurista o estas tradiciones decían “Nemo iurista nisi Bartolista”, no es jurista el que no es civilista, parafraseando, por la importancia que tuvo este jurista en su época, considerando que nació en el año 1313 y que influenció también el renacimiento en su momento.

CONCLUSIONES

Primera. Los códigos civiles, para la Ciudad de México del siglo XXI y el Código Civil Federal, contienen las últimas reformas, normas que les dan una vigencia, como dijimos en cuanto a su revisión, actualización y acotación hasta el año 2022.

Segunda. Estos códigos se pueden adquirir en cualesquiera de las 100 librerías que existen en la República Mexicana, en la Ciudad de México, en la Ciudad de Cuernavaca y otros lugares, para mejorar el aprendizaje, la enseñanza y la práctica del Derecho Civil, que en sus orígenes fue el Derecho Común, también se le llamó el Derecho Romano, porque era en su tiempo la única rama que existía, es decir el Derecho Civil.

Tercera. La actualización de los cuerpos normativos citados permite saber, por ejemplo del Código Civil para la Ciudad de México, todo lo que contiene respecto a la cibernética y el uso de las firmas electrónicas e incluso para otorgar testamentos.


Profesor de Carrera, con 55 años de Cátedra ininterrumpida en Derecho Civil y Derecho Familiar, en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México.