/ sábado 1 de junio de 2024

¿Qué significa ser intelectual en México?

A propósito de la efervescencia electoral y la especulación que llega a todos los rincones del país en cuanto a la ciencia política, hoy dejaremos descansar al Derecho Familiar, y haremos algunas reflexiones junto con quienes nos honran leyendo estas líneas, respecto a esta palabra, que desde nuestra perspectiva tuvo un origen francés hace ya bastante tiempo, que incluso en su momento fue término despectivo, pero con el tiempo, los usos y las costumbres, y ahora que estamos en esta parafernalia electoral, hemos hecho alguna pequeña investigación, para compartir con quienes nos honran leyendo estas líneas, algunas cuestiones y algunas preguntas, que seguramente podremos encontrar respuestas reflexivas, interesantes, que nos lleven a pensar y a poder ponderar las siguientes cuestiones.

¿quién o quiénes otorgan el calificativo o la calidad intelectual a los hombres y mujeres que se auto designan con ese apelativo? ¿Existen los títulos de intelectual? ¿Merece ese nombre cualquier persona, por ejemplo un periodista, un profesor de primaria, secundaria, preparatoria o educación superior, por el hecho de ser docente? ¿Se le puede llamar intelectual a quien escribe notas periodísticas, inclusive a veces con errores gramaticales de prosodia o de alguna cuestión ortográfica?. Podríamos formular más interrogantes para reflexionar junto con ustedes, pero vamos a ver algo más interesante sobre el tema supracitado. Hoy en día, de acuerdo a los términos en idiomas diferentes, como influencers, couches, se conceden, inclusive algunos periodistas, la licencia sin límites de considerarse intelectuales; aquí vale la pena evocar a Gramsci, que fue el autor de aquella expresión de los intelectuales orgánicos, porque él hablaba que de esto se sabía en la izquierda o lo que en la derecha querían perpetuarse en el poder.

También es importante subrayar que hay términos sinónimos en boga, en los diccionarios, en diferentes idiomas, que hablan de, para no decir intelectuales o que lo son, de mentales, cerebrales, especulativos, teóricos, espirituales, realistas, reflexivos, quien lee muchos libros, que se considera que es un estatus ante la opinión pública; pero subsiste la esencia de este artículo, quién, así como cuando se recibe un título de abogado y lo otorga una institución de educación superior o un grado de especialización, maestría o doctorado, y se tiene un título, pero en el caso concreto quién es el autor, quién ha bautizado a los diferentes grupos, no sólo de México sino en el mundo, de intelectuales. Llevado esto al campo eminentemente político, habría que considerar si hay una definición que tenga genero próximo y diferencia específica, para que podamos decir intelectual es, y este es el concepto. Por ello pensamos que con estas reflexiones, sobre todo para que la veda electoral no nos afecte y este artículo pueda ver la luz el mismo 2 de junio, mientras esté en trámite la elección presidencial.

CONCLUSIONES

Primera: Quién se atreve o cuál es la mejor y verdadera definición de ser intelectual.

Segunda: ¿Se puede arrogar este calificativo un filósofo, un artista o un médico?

Tercera: La intención de estas líneas es que ustedes que me hacen el honor de leer esta nota, junto con nosotros movamos el pensamiento, la sinapsis, las neuronas y podamos llegar a una conclusión, para poder decir con autoridad, estas son las características de un verdadero intelectual.

*Profesor de Carrera, con 57 años de Cátedra ininterrumpida en Derecho Civil y Derecho Familiar, en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México.

A propósito de la efervescencia electoral y la especulación que llega a todos los rincones del país en cuanto a la ciencia política, hoy dejaremos descansar al Derecho Familiar, y haremos algunas reflexiones junto con quienes nos honran leyendo estas líneas, respecto a esta palabra, que desde nuestra perspectiva tuvo un origen francés hace ya bastante tiempo, que incluso en su momento fue término despectivo, pero con el tiempo, los usos y las costumbres, y ahora que estamos en esta parafernalia electoral, hemos hecho alguna pequeña investigación, para compartir con quienes nos honran leyendo estas líneas, algunas cuestiones y algunas preguntas, que seguramente podremos encontrar respuestas reflexivas, interesantes, que nos lleven a pensar y a poder ponderar las siguientes cuestiones.

¿quién o quiénes otorgan el calificativo o la calidad intelectual a los hombres y mujeres que se auto designan con ese apelativo? ¿Existen los títulos de intelectual? ¿Merece ese nombre cualquier persona, por ejemplo un periodista, un profesor de primaria, secundaria, preparatoria o educación superior, por el hecho de ser docente? ¿Se le puede llamar intelectual a quien escribe notas periodísticas, inclusive a veces con errores gramaticales de prosodia o de alguna cuestión ortográfica?. Podríamos formular más interrogantes para reflexionar junto con ustedes, pero vamos a ver algo más interesante sobre el tema supracitado. Hoy en día, de acuerdo a los términos en idiomas diferentes, como influencers, couches, se conceden, inclusive algunos periodistas, la licencia sin límites de considerarse intelectuales; aquí vale la pena evocar a Gramsci, que fue el autor de aquella expresión de los intelectuales orgánicos, porque él hablaba que de esto se sabía en la izquierda o lo que en la derecha querían perpetuarse en el poder.

También es importante subrayar que hay términos sinónimos en boga, en los diccionarios, en diferentes idiomas, que hablan de, para no decir intelectuales o que lo son, de mentales, cerebrales, especulativos, teóricos, espirituales, realistas, reflexivos, quien lee muchos libros, que se considera que es un estatus ante la opinión pública; pero subsiste la esencia de este artículo, quién, así como cuando se recibe un título de abogado y lo otorga una institución de educación superior o un grado de especialización, maestría o doctorado, y se tiene un título, pero en el caso concreto quién es el autor, quién ha bautizado a los diferentes grupos, no sólo de México sino en el mundo, de intelectuales. Llevado esto al campo eminentemente político, habría que considerar si hay una definición que tenga genero próximo y diferencia específica, para que podamos decir intelectual es, y este es el concepto. Por ello pensamos que con estas reflexiones, sobre todo para que la veda electoral no nos afecte y este artículo pueda ver la luz el mismo 2 de junio, mientras esté en trámite la elección presidencial.

CONCLUSIONES

Primera: Quién se atreve o cuál es la mejor y verdadera definición de ser intelectual.

Segunda: ¿Se puede arrogar este calificativo un filósofo, un artista o un médico?

Tercera: La intención de estas líneas es que ustedes que me hacen el honor de leer esta nota, junto con nosotros movamos el pensamiento, la sinapsis, las neuronas y podamos llegar a una conclusión, para poder decir con autoridad, estas son las características de un verdadero intelectual.

*Profesor de Carrera, con 57 años de Cátedra ininterrumpida en Derecho Civil y Derecho Familiar, en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México.