/ sábado 24 de octubre de 2020

De suadero...de los mejorcitos

Desde luego que en la vida hay personas de todo tipo: gente desparpajada que disfruta sin recato de los placeres de la existencia; algunos más reservados y serios que caminan con recelo y toman con cuidado cada una de sus circunstancias;

Incluso también los hay más fastidiosos, aquellos que anteponen los prejuicios y se dejan ver chocantes en muchas situaciones… aún así, no conozco a nadie que pueda resistirse a un buen taco de suadero, confeccionado como lo marcan los cánones de la garnacha.

De hecho estoy convencido que el taco de suadero es un baluarte de la igualdad, porque nos pone a todos, los gordos, los flacos, los altos y los chaparros, los serios y los alegres, los feos y los guapos, los fresas y los más de barrio, siempre, en la misma condición, alrededor del cazo, esperando que el taquero termine de picar la carne en el tronco para servirla en el plato.

Por eso ahora que finalmente pude ir a la Taqueria Lety, en Lomas de Cortés, me decidí a que cada vez que pueda, voy a regresar a homogeneizarme entre los tragones, que acuden a ese pequeño localito sin importar más nada, que disfrutar del sabor de la carne.

Es que en específico el suadero parece sacado de un cuento de hadas o mejor planteado, de un recetario de los manjares más especiales del universo.

De entrada el deleite visual es sobresaliente: el cazo está frente a todos, justo en la entrada del local, lo que permite observar cada movimiento de la carne que se coce y se vuelve a cocer entre los jugos de la tripa y la longaniza.

Luego cuando el taquero la pone sobre el tronco, no sólo se ve, sino que huele a cada golpe del machete que le va quitando la forma para construir el taco. Las tortillas pasan también frente a tus ojos, remojadas en la grasita hasta que se secan por lo caliente del comal y quedan listas para recibir la carne que tiene justo el volumen adecuado.

Pero sin duda, la degustación es lo mejor. La última vez cayeron en mis manos 4 de suadero, el último doradito, además de dos de tripa y uno mas de cachete -este último cocido al vapor-.

De los precios mejor no hablamos, porque son baratos como la carne de gato, lo que te ofrece la posibilidad de llenar bien el tanque, sin lastimar el bolsillo.

Los Tacos Lety están ubicados en Nueva Inglaterra 536, en Lomas de Cortés y abren de lunes a sábado a partir de las cuatro de la tarde y hasta un poco después de las 11 de la noche, y como les decía, además de los de suadero, pueden encontrar una importante variedad de cabeza de res, que también les quedan muy pero muy buenos.

Desde luego que en la vida hay personas de todo tipo: gente desparpajada que disfruta sin recato de los placeres de la existencia; algunos más reservados y serios que caminan con recelo y toman con cuidado cada una de sus circunstancias;

Incluso también los hay más fastidiosos, aquellos que anteponen los prejuicios y se dejan ver chocantes en muchas situaciones… aún así, no conozco a nadie que pueda resistirse a un buen taco de suadero, confeccionado como lo marcan los cánones de la garnacha.

De hecho estoy convencido que el taco de suadero es un baluarte de la igualdad, porque nos pone a todos, los gordos, los flacos, los altos y los chaparros, los serios y los alegres, los feos y los guapos, los fresas y los más de barrio, siempre, en la misma condición, alrededor del cazo, esperando que el taquero termine de picar la carne en el tronco para servirla en el plato.

Por eso ahora que finalmente pude ir a la Taqueria Lety, en Lomas de Cortés, me decidí a que cada vez que pueda, voy a regresar a homogeneizarme entre los tragones, que acuden a ese pequeño localito sin importar más nada, que disfrutar del sabor de la carne.

Es que en específico el suadero parece sacado de un cuento de hadas o mejor planteado, de un recetario de los manjares más especiales del universo.

De entrada el deleite visual es sobresaliente: el cazo está frente a todos, justo en la entrada del local, lo que permite observar cada movimiento de la carne que se coce y se vuelve a cocer entre los jugos de la tripa y la longaniza.

Luego cuando el taquero la pone sobre el tronco, no sólo se ve, sino que huele a cada golpe del machete que le va quitando la forma para construir el taco. Las tortillas pasan también frente a tus ojos, remojadas en la grasita hasta que se secan por lo caliente del comal y quedan listas para recibir la carne que tiene justo el volumen adecuado.

Pero sin duda, la degustación es lo mejor. La última vez cayeron en mis manos 4 de suadero, el último doradito, además de dos de tripa y uno mas de cachete -este último cocido al vapor-.

De los precios mejor no hablamos, porque son baratos como la carne de gato, lo que te ofrece la posibilidad de llenar bien el tanque, sin lastimar el bolsillo.

Los Tacos Lety están ubicados en Nueva Inglaterra 536, en Lomas de Cortés y abren de lunes a sábado a partir de las cuatro de la tarde y hasta un poco después de las 11 de la noche, y como les decía, además de los de suadero, pueden encontrar una importante variedad de cabeza de res, que también les quedan muy pero muy buenos.

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