/ sábado 19 de diciembre de 2020

Cuerna Jocho's

Tenía ya varias semanas planeando una visita a los Cuerna Jocho's que aparecieron de manera intensa en mi muro de Face y que por una u otra cosa se me habían estado negando hasta que por fin me lancé.

Los encontré fácil ya que la dirección está sencilla, en Calle Nacional #25 en el conocido poblado de Santa María y además porque tienen una referencia imperdible: están ubicados justo frente al Motel Placer, que aunque no he visitado, tiene letreros cada 15 metros a la redonda.

Desde que llegué pensé que los Cuerna Jocho's eran justo el perfil de negocio que me gusta recomendar en este espacio. Es que el localito de aproximadamente 15 metros cuadrados estaba bien iluminado y acondicionado aunque para nada lujoso. Más bien se nota a leguas que es un buen esfuerzo de uno o dos chavos que le andan metiendo con todo.

Su carta incluye unas seis variedades de jochos en dos presentaciones básicas: para quien busca echarse algo a la panza están los tradicionales hotdogs de 15 centímetros, pero para quienes siempre queremos más están los de 25 centímetros, que ya en el plato parecen gigantes.

La güera que es tragona ordenó uno de tres quesos, pero además -como era de esperarse- pidió que le agregarán tocino como ingrediente extra.

El resultado fue un jochote bien retacado, el cual fue complementado con unos chilitos toreados y unas papas fritas de las que les voy a contar más adelante.

A mi me costó trabajo decidirme porque había uno con chamoiñones y otro hawaiano que me hacían ojitos. Sin embargo terminé pidiéndome uno que además de queso estaba acompañado por carne molida. No me arrepentí.

El pan que ofrecen en tres variedades -ajonjolí, ajo o especias- me resultó sabroso, no como otros panes más artesanales que a pesar de tener muy buen sabor por si solos, son demasiado secos o predominan, mientras la mezcla de ingredientes me pareció equilibrada y sus porciones casi ideales.

Sobre todo quiero decirles que las papas fritas fueron una delicia. No eran congeladas o llenas de harina como en esos lugares acostumbran ofrecerlas. Por el contrario, eran tan frescas y naturales que cortaron el tubérculo frente a nuestros ojos y les dieron el tiempo exacto de cocción para que llegarán suaves y bien saladitas a la mesa.

Aunque soy de buen diente, debo confesar que en las últimas mordidas ya sentía la panza llena. Además me llevé otra satisfacción ya que la cuenta fue muy pero muy modesta.

Debo confesar dos cosas: primero, que el lugar es muy pequeñito, ya que su fuerte es la entrega a domicilio, que pude constatar porque en el tiempo que estuve ahí, salieron tres o cuatro pedidos bien nutridos; y dos, que quizá el único detalle que no me gustó fue que la salchicha de los jochos, que es el principal ingrediente, parecía un tanto flaca y de poco sabor. Quizá podrían ofrecer una mejor salchicha aunque el costo del producto aumentara.

Si visitan su página de Face van a encontrar la carta, los costos y los teléfonos para que no les digan y no les cuenten, porque la neta si están buenos.

Tenía ya varias semanas planeando una visita a los Cuerna Jocho's que aparecieron de manera intensa en mi muro de Face y que por una u otra cosa se me habían estado negando hasta que por fin me lancé.

Los encontré fácil ya que la dirección está sencilla, en Calle Nacional #25 en el conocido poblado de Santa María y además porque tienen una referencia imperdible: están ubicados justo frente al Motel Placer, que aunque no he visitado, tiene letreros cada 15 metros a la redonda.

Desde que llegué pensé que los Cuerna Jocho's eran justo el perfil de negocio que me gusta recomendar en este espacio. Es que el localito de aproximadamente 15 metros cuadrados estaba bien iluminado y acondicionado aunque para nada lujoso. Más bien se nota a leguas que es un buen esfuerzo de uno o dos chavos que le andan metiendo con todo.

Su carta incluye unas seis variedades de jochos en dos presentaciones básicas: para quien busca echarse algo a la panza están los tradicionales hotdogs de 15 centímetros, pero para quienes siempre queremos más están los de 25 centímetros, que ya en el plato parecen gigantes.

La güera que es tragona ordenó uno de tres quesos, pero además -como era de esperarse- pidió que le agregarán tocino como ingrediente extra.

El resultado fue un jochote bien retacado, el cual fue complementado con unos chilitos toreados y unas papas fritas de las que les voy a contar más adelante.

A mi me costó trabajo decidirme porque había uno con chamoiñones y otro hawaiano que me hacían ojitos. Sin embargo terminé pidiéndome uno que además de queso estaba acompañado por carne molida. No me arrepentí.

El pan que ofrecen en tres variedades -ajonjolí, ajo o especias- me resultó sabroso, no como otros panes más artesanales que a pesar de tener muy buen sabor por si solos, son demasiado secos o predominan, mientras la mezcla de ingredientes me pareció equilibrada y sus porciones casi ideales.

Sobre todo quiero decirles que las papas fritas fueron una delicia. No eran congeladas o llenas de harina como en esos lugares acostumbran ofrecerlas. Por el contrario, eran tan frescas y naturales que cortaron el tubérculo frente a nuestros ojos y les dieron el tiempo exacto de cocción para que llegarán suaves y bien saladitas a la mesa.

Aunque soy de buen diente, debo confesar que en las últimas mordidas ya sentía la panza llena. Además me llevé otra satisfacción ya que la cuenta fue muy pero muy modesta.

Debo confesar dos cosas: primero, que el lugar es muy pequeñito, ya que su fuerte es la entrega a domicilio, que pude constatar porque en el tiempo que estuve ahí, salieron tres o cuatro pedidos bien nutridos; y dos, que quizá el único detalle que no me gustó fue que la salchicha de los jochos, que es el principal ingrediente, parecía un tanto flaca y de poco sabor. Quizá podrían ofrecer una mejor salchicha aunque el costo del producto aumentara.

Si visitan su página de Face van a encontrar la carta, los costos y los teléfonos para que no les digan y no les cuenten, porque la neta si están buenos.