/ sábado 16 de enero de 2021

Buena masa...buena pizza

Ya ven que cualquier plataforma nos tiene bien ubicados como un nicho de mercado, pertenecemos a un target, sabe nuestras preferencias y nuestros consumos, y gracias a esa bendita aunque invasora realidad, me comenzaron a aparecer desde hace varias semanas los anuncios de tres negocios que están por el chante -bueno, maso- y aunque a un par de ellos si necesito invertirle unos minutos para llegar, nada está en realidad tan colgado en la santísima Cuernabaches.

Así que me lancé a la colonia Cuauhtémoc, que yo creía firmemente y sigo convencido de que es una de las colonias que forman parte del poblado de Ocotepec y que sin embargo, la señora a la que le pregunté me aclaró -con un dejo de indignación-, que negativo, ellos son muy independientes a Ocotepec y por supuesto también a Chamilpa, es decir que juntos, pero no revueltos.

Mientras pensaba en esas ideologías que segregan, me di cuenta que Il Primos Pizzas está en un rincincito de Cuerna que tenía mucho pero mucho tiempo sin visitar; se llega subiendo por la calle del seminario en Ocotepunk en un laberinto no tan complicado, de calles agradables y que colinda con el paso de la autopista a la CDMX. Por supuesto es más fácil que pongas Maps o Waze o que le piques directo en su Face donde además tienen toda los detalles de sus pizzas.

Quise ir para ver el lugar: el patio frontal de una casa amplia, bien ambientado con unas banquitas cómodas y unos focos que la hacen sentir más agradable, además y me dio mucho gusto, que pude ver un entorno de mucha actividad y trabajo, con buena música y bien iluminado.

Como me gusta probar de todo, pedí una pizza de pastor, otra de peperoni y carnes frías, y un cono hawaiano, obvio en sus tamaños individuales porque si soy marrano, pero no de los trompudos.

Y pues resultó un éxito la verdad. Sobre todo porque la maza que preparan está riquísima. Se trata de una base delgada que no llega a la flacura de las pizzas a la leña que se han popularizado, pero que de ninguna manera tiene los kilos de pan de algunas pizzerías, y que, lo más importante de todo, está crujiente en las orillas que además tienen un ajonjolí muy chingón.

Los conos son una delicia de queso derretido, así como un barquillo para helado, relleno de lo que quieras: comida para gordos, pues.

Todo esto que les platico tiene sus versiones individuales, grandes y familiares, con precios razonables, además que vi en la carta un par de hamburguesas y alitas que se veían coquetas.

Como no hay que estar saliendo mucho, la próxima vez las voy a pedir a domicilio ahí directamente o en Uber o Didi, que por cierto estaban llegue y llegue, y eso solo ocurre donde ofrecen algo rico.

Ahí se las dejo de tarea…

Ya ven que cualquier plataforma nos tiene bien ubicados como un nicho de mercado, pertenecemos a un target, sabe nuestras preferencias y nuestros consumos, y gracias a esa bendita aunque invasora realidad, me comenzaron a aparecer desde hace varias semanas los anuncios de tres negocios que están por el chante -bueno, maso- y aunque a un par de ellos si necesito invertirle unos minutos para llegar, nada está en realidad tan colgado en la santísima Cuernabaches.

Así que me lancé a la colonia Cuauhtémoc, que yo creía firmemente y sigo convencido de que es una de las colonias que forman parte del poblado de Ocotepec y que sin embargo, la señora a la que le pregunté me aclaró -con un dejo de indignación-, que negativo, ellos son muy independientes a Ocotepec y por supuesto también a Chamilpa, es decir que juntos, pero no revueltos.

Mientras pensaba en esas ideologías que segregan, me di cuenta que Il Primos Pizzas está en un rincincito de Cuerna que tenía mucho pero mucho tiempo sin visitar; se llega subiendo por la calle del seminario en Ocotepunk en un laberinto no tan complicado, de calles agradables y que colinda con el paso de la autopista a la CDMX. Por supuesto es más fácil que pongas Maps o Waze o que le piques directo en su Face donde además tienen toda los detalles de sus pizzas.

Quise ir para ver el lugar: el patio frontal de una casa amplia, bien ambientado con unas banquitas cómodas y unos focos que la hacen sentir más agradable, además y me dio mucho gusto, que pude ver un entorno de mucha actividad y trabajo, con buena música y bien iluminado.

Como me gusta probar de todo, pedí una pizza de pastor, otra de peperoni y carnes frías, y un cono hawaiano, obvio en sus tamaños individuales porque si soy marrano, pero no de los trompudos.

Y pues resultó un éxito la verdad. Sobre todo porque la maza que preparan está riquísima. Se trata de una base delgada que no llega a la flacura de las pizzas a la leña que se han popularizado, pero que de ninguna manera tiene los kilos de pan de algunas pizzerías, y que, lo más importante de todo, está crujiente en las orillas que además tienen un ajonjolí muy chingón.

Los conos son una delicia de queso derretido, así como un barquillo para helado, relleno de lo que quieras: comida para gordos, pues.

Todo esto que les platico tiene sus versiones individuales, grandes y familiares, con precios razonables, además que vi en la carta un par de hamburguesas y alitas que se veían coquetas.

Como no hay que estar saliendo mucho, la próxima vez las voy a pedir a domicilio ahí directamente o en Uber o Didi, que por cierto estaban llegue y llegue, y eso solo ocurre donde ofrecen algo rico.

Ahí se las dejo de tarea…